Ficha

País

USA

Año

2004

Título original

Head in the Clouds

Duración

121min

Dirección

John Duigan

Guión

John Duigan

Reparto

PenÚlope Cruz, Charlize Theron, Stuart Townsend, Thomas Kretschmann , Steven Berkoff, David La Haye

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Crítica de Juegos de mujer
Autor: malabesta
Fecha: 16/10/2005.
Póster Juegos de mujer

Juegos de mujer

Digerido por malabesta

"Juegos de mujer" es el picantón título con el que se estrena “Head in the clouds” en España. Por supuesto es mucho más apto para las audiencias de por aquí que el original, pues parece que todo el mundo tiene la imagen de que los españoles vamos al cine a ver aquellas películas que tienen un cartel más bonito, un título más llamativo o más lucecitas de colores, a juzgar por lo que dicen de nosotros los cineastas nacionales y las traducciones bastante lamentables que las distribuidoras internaciones hacen de los títulos de sus películas. En fin, supongo que teniendo a Charlize Theron y a Penélope Cruz entre el reparto, era necesario insinuar algo para llamar a las huestes de fans del desnudo y el sexo de cachiporra.

Y menudo chasco que se van a llevar. Aunque la película tiene mucho sexo, la verdad es que es bastante poco explícito, bastante incómodo (sigue esa tradición tan arraigada en el cine de que los protagonistas mantengan relaciones en los lugares más inverosímiles y las situaciones más acrobáticas posibles) y en general más oído que visto. La historia es una de esas de tormentosas relaciones en tiempos aún más tormentosos. Sigue la relación de Gilda (Charlize Theron) y Guy (Stuart Townsend) a través del tiempo y del espacio. Desde principios de los años 30, en los que se conocen en Inglaterra, mientras Guy está en la universidad. Luego en el París de mediados de la década, con la sombra de la guerra civil española, donde Gilda comparte piso con Mia (Penélope Cruz) una refugiada asturiana, y por último de nuevo en la ciudad de las luces en los años de la ocupación nazi.

Quizá uno de los grandes problemas de la película es que trata de abarcar demasiado. La historia de amor es lo suficientemente compleja de por sí, pero además el tema de fondo, a medida que avanza el metraje, pasa de ésta a la implicación de cada uno de los personajes en los acontecimientos de la época: la guerra civil en España, el avance del fascismo y la posterior gran guerra. Y así la impresión es que se queda a medias en ambos. La trama amorosa termina por acabarse de una manera un poco brusca y la reflexión sobre los aspectos históricos, políticos y morales que hace no deja de ser bastante somera. Aún así no deja de tocar ciertos puntos clave, en especial con respecto al papel de cada uno de los países (y los personajes, que al fin y al cabo todos personalizan cierto tipo de actitudes sociales muy extendidas aún hoy en día). Mientras Guy acude al frente a ayudar a los republicanos pues, según sus palabras, la guerra civil española es tan importante para los ingleses como si la estuviesen librando allí mismo (aspecto recurrente de la actitud inglesa y en general anglosajona, que siempre se han metido allí donde han creído que hacen falta) el resto de los personajes, en especial Gilda y sus amigos franceses, se escudan en que al fin y al cabo aquella no es su guerra y no les va mucho en quién gane o pierda (una actitud muy europea, que sólo se preocupa cuando tiene al enemigo en la puerta, y en el caso de los franceses, a veces ni así); por supuesto, todos estos durante la ocupación se limitan a venderle buen vino a los nazis, pero en cuanto los aliados llegan a París, rápidamente le sacan el polvo al espíritu guillotinesco y allí se ponen a linchar a todo aquel que creen colaboracionista.

La dirección claramente tiene dos caras: las partes más lentas y personales de la película están rodadas de manera convencional pero correcta, mientras que aquellas en las que vemos a los personajes en el frente, o luchando contra los alemanes, lo están de una manera muy poco brillante y que tiende a mitigar bastante la tensión argumental que se supone que tienen. Además de que en una película de más de dos horas se agradecería un poco más de brío en estas situaciones, cosa que ayudaría mucho a que el público se durmiese menos.

Probablemente el aspecto más cuidado sea el actoral. Los tres protagonistas cumplen sobradamente, quizá Stuart Townsend se vea ligeramente eclipsado por las dos mujeres. Charlize más o menos demuestra que es una actriz y que no sólo de su físico vive, aunque cierto es que su papel de decadente inglesa le viene bastante al pelo. Penélope muestra una mejoría más que notable respecto a actuaciones digamos, de manera benévola, vergonzosas, como la que hizo para “Gothika”. En este caso su encarnación de refugiada asturiana coja es bastante buena, salvo por que su cojera no termina de ser muy convincente (especialmente cuando baila). Y no se llamen a engaños, no sale desnuda.

En fin, una película demasiado espesa para un título tan del destape que le han puesto. Recomendada para fílicos con mucha, pero mucha, imaginación. Puntuacion