Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

The 40 year old virgin

Duración

116min

Dirección

Judd Apatow

Guión

Judd Apatow, Steve Carell

Reparto

Steve Carell, Catherine Keener, Paul Rudd, Romany Malco, Seth Rogen

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Crítica de Virgen a los 40
Autor: malabesta
Fecha: 31/10/2005.
Póster Virgen a los 40

Virgen a los 40

Digerido por malabesta

No se engañen, "Virgen a los 40" es una película sobre sexo sólo hasta un cierto punto, y ese punto son los créditos del final. Aunque lo intenten disfrazar, y darle cierto aspecto de cuento moral y demás paparruchas, no deja de ser una muestra más de ese cine gamberro y descerebrado (en el peor sentido de ambas palabras) tan en boga en los ochenta, con películas como “La revancha de los novatos” o “Porky's”, y que tras los “American pie” parece que está sufriendo más que un renacimiento una especie de coma prolongado.

A los mandos de ésta se encuentran Steve Carell, que coguioniza y protagoniza y Judd Apatow, la otra mitad del guión y la directora del cotarro, habitual de esta nueva generación de cómicos americanos, habiendo colaborado, por ejemplo, con Will Ferrell, Jim Carey o Ben Stiller. Juntos componen una especie de comedia torpemente arbolada alrededor de la vida de Andy Stitzer (Steve Carell), virgen a los cuarenta y que trabaja en el servicio técnico de una tienda de imagen y sonido; le gustan los videojuegos, los cómics, la ciencia ficción, pintar miniaturas o coleccionar figuras de acción. Es el loser por antonomasia, ese nerd que tantas películas de los ochenta ha protagonizado, pero insertado con calzador en los tiempos que corren. Comparte su espacio laboral con David, Jay y Cal (Paul Rudd, Romany Malco y Seth Rogen) y sus visiones sobre la vida y el amor. David lleva dos años rumiando su última y deprimente ruptura, Jay es una especie de sátiro que no puede mantener el canario dentro de la jaula, para alegría de su novia y Cal… bueno, Cal fuma porros y lleva tatuajes. Más o menos es todo lo que sabemos de ellos, y en cuanto a la película, todo lo que los guionistas necesitan. Por supuesto, se enteran del “problema” de Andy y se disponen a solucionarlo, cada uno a su torpe pero bienintencionada manera. Por supuesto, la tensión romántica en todo esto la pone Trish (Catherine Keener), trabajadora de la tienda de enfrente y que así sin mucho sentido le da su teléfono a Andy.

En fin, muchas películas hay por ahí con personajes absolutamente planos e historias simples cual pelota, pero “Virgen a los 40” le añade el handicap de que es capaz de vender a sus personajes (e intuimos que a miembros ancianos de la familia) con tal de conseguir una buena situación cómica. La película se convierte en una sucesión de gags unidos exclusivamente por la torpe y lineal (y terriblemente predecible) trama romántica. Poco importa que los personajes se comporten de manera infiel a su planteamiento, como por ejemplo Andy, que recordemos que a los cuarenta sigue virgen, atacando sin piedad a una dependienta, siempre y cuando esto contribuya a que el público se ría. Lástima que en general, éste se ría tirando a poco. La película tiene un humor notablemente zafio y escatológico que, en las obras del colegio sería un éxito, pero para todos aquellos que hayan pasado la pubertad ya está un poco gastado. Por supuesto, cuando un para la trama cada dos por tres para hacer una gracieta, lo que pasa es que luego hay que hacerla avanzar rápido y de manera artificial, hay que ahorrar tiempo componiendo personajes absolutamente planos y terminando el que el único con cierta evolución sea el protagonista. El resto pasa por la película pero ésta no pasa por ellos.

El nivel actoral es francamente bajo. Parece que la única profesional es Catherine Keener. El resto, ya sea por la vacuidad de sus personajes o por la suya propia, fracasan estrepitosamente. En especial Steve Carell, que parece que intenta hacer gala de una vis cómica equiparable a la de un lindo conejito siendo devorado por una pitón en el Discovery Channel. Especialmente memorable es la escena en la que, espoleado por sus amigos, Andy decide depilarse a la cera su hombruna pelambrera, la envidia de Don Pelayo; la ha rodado sin dobles ni nada, para (según sus propias palabras) darle realismo a la escena. El sólo, el muy machote. Jackie Chan está temblando de miedo.

La dirección es bastante inexistente, aunque siendo positivos, eso significa que tampoco entorpece la película, que ya tiene bastantes problemas de por sí. En fin, tampoco se crean que es tan mala. He de confesar que me reí unas dos veces durante la proyección, y una de ellas relacionada con algo que pasaba en la pantalla.

Recomendada para espectadores en la primera fase genital. Puntuacion