Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

Chicken Little

Duración

81min

Dirección

Marck Dindal

Guión

Robert L. Baird, Steve Bencich

Reparto

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Crítica de Chicken Little
Autor: malabesta
Fecha: 14/11/2005.
Póster Chicken Little

Chicken Little

Digerido por malabesta

Primera película de Disney que llega a nuestras costas después de haber terminado con sus estudios de animación tradicional, y que demuestra sin lugar a dudas que la decisión fue del todo errónea. Con los que deberían haber terminado es con los estudios que le proporcionan las historias y le escriben los guiones, que es donde reside el éxito o fracaso de una película, y no en saber si ha sido dibujada a mano por cientos de chinos esclavizados o hecha con un ordenador ensamblado por cientos de chinos esclavizados.

La historia intenta contar la vida de Chicken Little, un pequeño pollo que vive a la sombra de su padre, una gloria del deporte local venida a menos. Un buen día Chicken alerta al pueblo de que el cielo se cae a pedazos, resultando en caos, destrucción y accidentes. Por supuesto luego resulta que no pasa nada, nadie le cree y el pobre termina siendo humillado en público, para escarnio de su padre. Sólo sus amigos Pez, Benjamón y Abby le apoyan y ayudan a sobrellevar la situación posterior (hasta una película se hace al respecto de tal accidente) junto con su ya bastante complicada vida de estudiante de instituto. El avispado lector que conozca a Asterix lo de “el cielo cayendo sobre nuestras cabezas” le sonará notablemente, originalidad que se puede extender al resto de la película. Es una simple sucesión de “homenajes” a numerosas películas de éxito, con especial énfasis en la ciencia ficción moderna (“La guerra de los mundos”, “Señales” o “E. T.”), articulada alrededor de los supuestos intentos de Chicken de ganarse el respeto de su padre mezclado con una especie de refrito de "Pedro y el lobo". No obstante es tal el interés de la película por emular el modelo de producciones como “Shrek” o “Toy Story”, y su mezcla de humor inteligente que entretiene a los padres, humor físico para todo el mundo y una historia accesible que se pierde en un marasmo de escenas robadas (al peor estilo de las producciones ZAZ), chistes sobre el mundo del cine y una especie de fábula moral tremendamente débil no sólo por la fragilidad de la trama sino por la vacuidad del mensaje, que se podría resumir en algo como “si haces las cosas mal nadie te querrá, pero si eres un triunfador, ganas la liga y salvas el mundo tu padre se sentirá orgulloso”.

A nivel técnico la película es por supuesto notable, y muchos se harán eco del derroche de medios que supone animar los cientos de miles de plumas que componen el cuerpo de Little, o los millones de píxeles que se menean con la pantalla. No obstante, aunque la mona se vista de seda, mona se queda, y ni todos los píxeles del mundo, la animación 3D pueden remontar el yunque que supone la historia. Además, a nivel gráfico sigue en la línea de la estética tan poco naturalista (incluso feísta) de las últimas producciones Disney, continuidad que también se siente en la odiosa manía de meter canciones en cuanto uno se da la vuelta. Al menos en este caso no están cantadas por los personajes, así que mientras uno sufre con las orejas al menos la historia avanza un poco.

Quizá lo más notable de la película sea la arriesgada decisión de Disney de encargar el doblaje a profesionales del sector en lugar de entregar los personajes principales a, digamos, El Sevilla, Paco Porras y Dinio, que más o menos viene siendo lo tradicional por estos lares. El único famosete que se pasea por la película es J. J. Santos, dándole voz a un locutor deportivo de breve vida en pantalla.

Aunque en este punto puede parecer que la película es un desastre infumable, no lo es tal, o al menos no lo es tanto. Tiene de su lado el hecho de que es bastante corta, marcando unos setenta minutos, por lo que en ningún momento llega a hacerse aburrida. Además la acción es omnipresente aunque nada fluida, por lo que los tiempos muertos son cortos. Por otro lado, como hay miles de chistes y gracietas, pues por desgaste alguno hace gracia, así que con un poco de voluntad hasta se puede reír uno un par de veces. Supongo que a los niños que no hayan ido mucho al cine y no estén familiarizados con el concepto de plagio la película le resultará mucho más entretenida, así que si quiere mantener a sus infantes alejados un rato de la PlayStation, no lo dude. Al menos no verán a Victoria Abril desnuda.

En fin, floja comedia infantil con la que desde luego Disney no recuperará su papel en el mundo de la animación. Recomendada para todos aquellos que quieran olvidar la gripe aviar.

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