Ficha

País

China

Año

2005

Título original

Qi Jian

Duración

153min

Dirección

Hark Tsui

Guión

Chi-Sing Cheung, Chun Tin-Nam

Reparto

Leon Lai, Charlie Yeung, Donnie Yen, Liwu Dai, So-Yeom Kim, Duncan Lai

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Crítica de Siete espadas
Autor: malabesta
Fecha: 16/11/2005.
Póster Siete espadas

Siete espadas

Digerido por malabesta

“Siete Espadas" fue la película encargada de abrir el festival de Venecia de 2005, obra del a menudo sobrevalorado Tsui Hark, que de nuevo demuestra que si bien goza de un gran éxito en Asia, sus películas no son aptas para el público occidental; muchos se espantarán al ver sus peles muy coreografiadas, artificiales y con tufillo a serie B; otros lo harán debido a que la historia, necesita de mucha colaboración del patio de butacas, y la verdad es que por aquí carecemos de un conocimiento del folklore e historia china que complica las cosas; y por último muchos otros dirán que es la mejor película del año por la plasticidad de su uso de los colores, por su manejo del tiempo diegético o porque siempre queda muy bien citar a directores chinos en una conversación.

La historia tiene no pocos puntos en común con “Los siete samuráis”, aunque a priori está basada en una novela que nada tiene que ver con la película de Kurosawa. Allá por el siglo XVII, un edicto imperial prohíbe el estudio y práctica de las artes marciales, y Viento de Fuego (Honglei Sun) es un brutal general que se dedica a ejecutar a los acusados y cobrar recompensa por ellos. Un pequeño pueblecito, no de galos, llamado Villa Marcial es el siguiente objetivo del general, por lo que sus habitantes deciden acudir al maestro de la Sombra Resplandeciente (Jingwu Ma), que vive en la Montaña del Cielo para pedir ayuda. Éste decide enviar a un grupo de siete luchadores que se encargarán de frenar la matanza de Viento de Fuego. En principio (y no sé hasta qué punto), está basada en hechos reales, cosa que a lo mejor explique la casi inexistente presentación de personajes, que pueden formar parte de la iconografía popular, vaya usted a saber. El problema es que gran parte de las reacciones y objetivos de éstos aparentan ser también incomprensibles, puesto que uno no tiene ni idea de cuál es el pasado de los protagonistas, así que las tramas evolucionan de una manera bastante errática, cosa a la que ayuda el hecho de que manejar a siete protagonistas con siete historias diferentes, junto a un grupo nutrido de secundarios con peso y a un antagonista con mucha personalidad es algo bastante complejo. Aunque también es cierto que el guión (aunque con un final muy abierto) sabe concluir la historia, de manera que aunque no conozcamos el pasado o el futuro de los protagonistas, no hay ningún cabo suelto.

A pesar de su supuesta base histórica, el diseño de producción de “Seven swords” está un poco más cerca de las películas post-apocalípticas estilo “Mad Max” que del histórico chino (como “Hero”), especialmente en lo que se refiere al ejercito de Viento de Fuego, que con esos uniformes y armaduras negras, esas plumas y esos maquillajes bien podrían haber vivido en la Cúpula del Trueno.

Tsui Hark, una de las figuras más importantes del cine de Honk Kong, y más o menos creador del wuxia (al menos tal y lo conocemos en occidente) destaca principalmente por sus barrocas peleas, que usan más cables que el presentador de Bricomanía (en esta película hasta los caballos dan volteretas, y no exagero) y que a pesar de que hay un presupuesto nada despreciable detrás de la película, nunca dejan de tener ese regusto a serie B que puede que guste a muchos pero que llega a sacar a uno un poco de la película, especialmente cuando dichas escenas de lucha tienen un peso en el metraje bastante grande. A nivel de dirección, Tsui aunque afincado en Honk Kong y vietnamita de nacimiento, el oficio lo aprendió en Austin, por lo que tiene un estilo mucho más occidental que otros directores de la zona. Eso sí, no falta en “Seven swords” el uso indiscriminado (y a veces un poco aleatorio) de la cámara lenta, y esa alteración artificial de los colores con la que tanto disfruta Zhang Yimou.

En fin, una película “de patadas” de la que muchos saldrán como han entrado. Recomendada para jugadores de brisca compulsos. Puntuacion