Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

The exorcism of Emily Rose

Duración

134min

Dirección

Scott Derrickson

Guión

Paul Harris Boardman, Scott Derrickson

Reparto

Laura Linney, Tom Wilkinson, Campbell Scott, Jennifer Carpenter

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Crítica de El exorcismo de Emlily Rose
Autor: sensillo
Fecha: 17/11/2005.
Póster El exorcismo de Emlily Rose

El exorcismo de Emlily Rose

Digerido por sensillo

Otro ejemplo más del poco respeto por la verdad que tienen los creativos que se encargan de la publicidad de las películas. Sí lo que querían era vender una copia de “El exorcista”, ¿qué es lo que les impedía hacerlo? Tampoco creo que fuera muy caro contratar a Ana Rosa Quintana para que se pusiera a trabajar en el guión.

A quienes esperen encontrarse vómitos a propulsión y cabezas de rosca he de advertirles de que si ya han visto el avance promocional muy poco más encontrarán en esa línea en toda la película. De hecho, “El exorcismo de Emily Rose” apenas pasa de puntillas por la vertiente del terror en el tema de las posesiones demoníacas. Después de haber sido “El exorcista” tan parodiada, el asunto ha perdido gran parte de su fuerza, y buena prueba de ello es el descenso estadístico del número de posesiones infernales en el primer mundo. Los demonios ya no se atreven por vergüenza y pudor profesional.

Inspirada en una historia real acaecida a una estudiante alemana, pero trasladada al entorno americano por aquello de minimizar el choque cultural. Que va a resultar que una historia de exorcismo es muy distinta en un pueblo alemán que en uno americano. El caso es que una joven fallece tras un exorcismo y el párroco que lo oficiaba se enfrenta a una demanda judicial por homicidio negligente.

Salvo por unas pocas escenas ligeramente turbadoras, “El exorcismo de Emily Rose” es un drama judicial que enfrenta escepticismo y fe. Como resulta fácil imaginar, el juicio de la cámara no es en absoluto imparcial, escorándose descaradamente por la segunda opción, como no podía ser de otra manera.

El protagonismo de la película no corre a cargo de la víctima posesa, quien por cierto no sale retratada en la película más que como huésped de entidades luciferinas. Poco se sabe de su vida en los ratos de asueto que le dejan sus ruidosos inquilinos, salvo que es una chica modosita y beata. Los verdaderos protagonistas de la película son el sacerdote acusado y la abogada agnóstica que lo defiende. A partir de las declaraciones del primero se van desgranando los detalles del exorcismo, mientras que la trama judicial, que es la principal, se articula alrededor de la segunda. Como antagonista tenemos a un señor serio con bigote, empeñado en que el buen sacerdote termine con sus huesos en la cárcel, en compañía de asesinos, violadores y maleantes que descargan de la red la discografía de Ramoncín.

Una película, en fin, bastante sosa y rodada sin demasiada convicción, que podría ser pasto de las sobremesas televisivas si se suavizaran mínimamente unas pocas escenas, que tampoco es que den mucho espanto. Las huestes de Satán nunca han dado menos miedo, y a buen seguro que la sala del juzgado que sirve de escenario para la historia ha albergado casos de coacción mafiosa mucho más atemorizantes que las andanzas de estos demonios, a quienes poco futuro les veo en ese negocio.

Recomendada para quienes prefiriesen una orden de desalojo en lugar de un exorcismo ante un caso de posesión infernal.

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