Ficha

País

USA

Año

2004

Título original

A love song for Bobby Long

Duración

119min

Dirección

Shainee Gabel

Guión

Ronald Everett Capps, Shainee Gabel

Reparto

John Travolta, Scarlett Johansson, Gabriel Macht, Deborah Kara Unger

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Una canción del pasado
Autor: malabesta
Fecha: 19/11/2005.
Póster Una canción del pasado

Una canción del pasado

Digerido por malabesta

“Una canción del pasado” es una historia de fracasados y/o inadaptados sociales que, como parece ser habitual, van a dar con sus huesos en Nueva Orleans. Si allí se desarrollaba “Un tranvía llamado deseo” con sus excesos alcohólicos, y si era también el objetivo de Billy y del Capitán América en “Easy rider”, con sus excesos de todo tipo, en “Una canción del pasado”, el trío protagonista continúa con esta tradición trajinando alcohol como vikingos.

Pursy Will (Scarlett Johansson) vive su miserable vida en una caravana con un novio un tanto cazurro cuando descubre que su madre, con la que no tenía mucha comunicación ha muerto. Así que parte hacia Louisiana con intención de asistir a su funeral, al que por supuesto llega tarde. Allí conoce a Bobby Long (John Travolta) y a Lawson Pines (Gabriel Macht), compañeros en los últimos días de Lorraine (la madre) y con los que ha de compartir la casa (estirando un poco el concepto de casa) que ésta les ha dejado en herencia. Los tres soportan la carga del fracaso, pues Pursy ha abandonado el instituto, Bobby era un brillante profesor de literatura inglesa y Lawson era su prometedor ayudante, y ambos tiraron por la borda sus carreras abrazando la vida del alcohol y su particular versión de los botellones: beber whisky y vodka a palo seco mientras citan a Yeats y a T. S. Elliott y alguien toca un blues. Por supuesto, ambos no terminan de aceptar esta situación, y para acallar sus conciencias se aferran a la posibilidad de redención que llegará supuestamente cuando Lawson termine de escribir su primer libro, la biografía de Bobby Long. La película se basa única y exclusivamente en las relaciones entre los personajes y de éstos con la desaparecida Lorraine, a la que poco a poco se nos va descubriendo, mientras que la historia es algo secundario que más parece ser un subproducto de estas interacciones que algo premeditado. No obstante eso no es un problema, puesto que aunque en ningún momento condicionan la acción, el guión va planteando ciertos acontecimientos y conflictos que con su resolución a lo largo del metraje le dan es empujoncito extra a los personajes en siempre que la película parece haber llegado a un punto muerto.

Los diálogos son notables, a pesar de que tanto Bobby como Lawson hacen un uso abusivo de las citas de escritores clásicos, en ningún momento termina de perderse la fluidez y la naturalidad, gracias sin duda a la notable labor de John Travolta y Gabriel Macht que llenan muy bien dos personajes nada fáciles. Bobby Long (que da título a la película en su versión original) es bastante autodestructivo y está consumido por el fracaso de su vida, y Travolta sabe darle ese aire de triunfador carismático y venido a menos (sin duda John tiene experiencia en esto), mientras que Lawson está atado a Bobby y a su hundimiento de manera no totalmente voluntaria, y Gabrial Macht soporta el peso del personaje sin llegar a hacerle sombra a Travolta. Sin dudad la que más problemas tiene con su interpretación es Scarlett Johansson, que ha vuelto de nuevo a su colección de expresiones inertes y a su movimiento espasmódico de cejas que parecen ser sus señas de identidad. A pesar de que el personaje parece hecho a medida, en todas las situaciones dramáticas no rinde bien, y siempre está detrás de los personajes masculinos.  

La directora (y a la sazón guionista) Shainee Gabel viene del mundo del documental (este es su primer largometraje), y hacer una película de personajes como ésta parece la transición más apropiada. Quizá se le pueda achacar una cierta visión romántica de sus personajes, unos alcohólicos que viven en la miseria y con serios problemas de higiene, dándoles cierto aire de bohemios envidiables y del ambiente en el que viven, las zonas más pobres de Nueva Orleans, una especie de paraíso natural con ríos en los que pescar y árboles bajo los que tumbarse. Uno espera ver aparecer de un momento a otro a Tom Sawyer o al Tío Tom. 

En fin, la película, sin llegar a ser grande es siempre agradable, y uno termina hasta cogiéndole cariño a los personajes. Recomendada entonces para todos aquellos que crean que la bohemia incluye calimocho, Mohinos Escocíos y comprar en el 24 horas.

Puntuacion