Ficha

País

USA, UK

Año

2005

Título original

Me and You and Everyone We Know

Duración

91min

Dirección

Miranda July

Guión

Miranda July

Reparto

John Hawkes, Miranda July, Miles Thompson, Brandon Ratcliff, Carlie Westerman, Hector Elias

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Crítica de Tú, yo y todos los demás
Autor: bronte
Fecha: 05/12/2005.
Póster Tú, yo y todos los demás

Tú, yo y todos los demás

Digerido por bronte

Qué suerte haber visto esta película. Y entera. También es para celebrar que le hayan dado tantos premios. Sobre todo porque nos confirma el estado absoluto de vaciedad en el que vivimos. Y no. La película no habla de la vaciedad (si es que habla de algo). Es que es vacía en sí misma, lo cual no ha sido impedimento para que sesudos entendidos hayan visto en ella un profundo retrato de la vida. Y eso da miedo. Y hasta vértigo. Porque lo único que puede significar es que como decía el otro, ahora los niños nacen sin alma... O más bien que el emperador se ha comprado otro traje...

Sería fácil contar el argumento cruzado, evaluando el guión, la realización y todo lo que se le supone. Pero permítanme que antes les diga, que mejor o peor rodado, nada en esta película tiene el mínimo de interés. Puede que haya una relativa buena fotografía, o un ritmo acertado, pero da bastante igual, porque no creo que ninguna persona cuyos problemas rebasen el nivel "de pacotilla", sienta el menor interés por lo que les pasa a los personajes de esta película. Ahora bien, si usted es de esos seres que disfrutan viendo como una mujer graba en video sus propios pies manteniendo una conversación, quizás es el público objetivo de "Tú, yo y todos los demás".

Y no crean que lo anteriormente descrito es la caracterización paranoica de un personaje. Muy al contrario, parece que es el principal medio de vida de la guionista/protagonista/directora Miranda July, que antes de tomarla con el mundo del cine ya hacía sus pinitos como escritora de relatos cortos y artista de la performance. Valga eso como tarjeta de presentación.También valga como presentación el hecho de que haya adoptado "July" como nombre artístico porque es el mes que favorece más su creatividad. Lo de los relatos cortos bien se ha visto en esta cinta, que más que tener una historia de principio a fin, juega a unir varias historias de una manera un tanto discutible. Tan discutible que prácticamente no están ni unidas. Tan sólo se inserta a los personajes de unas en otras, pero sin que haya un corpus coherente entre todas las narraciones.

Éstas son: la historia de un vendedor de zapatos en proceso de separación, cuidando de sus hijos; una performer con una obra que hay que verla, que acosa al zapatero, y bueno, niños por ahí. Tampoco voy a narrar todas las tramas para no quitarle el gusto al público. Y quede claro que yo no le reprocho a July esa mirada tan desapasionada o poco tremendista sobre algunos problemas. Hasta hubiera estado bien si en el fondo hubiera dicho algo, o hubiera sido capaz de crear auténticas emociones o estados de ánimo. Pero temo que colocar la foto de un pájaro en un árbol, en un árbol, es algo que queda bonito, sí, pero no llega a alcanzar la categoría de gran obra de arte.

Con respecto a las historias de los niños, dicen por ahí que son muy graciosas... Lo serán. Básicamente consisten en un adulto haciendo proposiciones deshonestas (con vocabulario específico incluido) a dos adolescentes; dos adolescentes haciéndole una felación a otro adolescente; y un niño de unos siete años chateando sobre coprofilia. Pues qué quieren que les diga. Yo asustarme no me asusto, pero no acabo de verle yo la cosa artística. Claro que por lo que se ve últimamente en el cine, en la publicidad, en la televisión y donde sea, parece que está en alza el rozar peligrosamente el comportamiento pederasta. Lo que yo no entiendo es a qué viene luego echarse las manos a la cabeza con lo de los sacerdotes norteamericanos, si luego cuando vemos cómo se le pregunta a un niño pequeño si se está tocando, no pasa nada...

En fin. La película no merece ni siquiera la reprobación explícita. Pese a que grandes intelectuales han calificado el trabajo de Miranda July como "una nueva visión", a mi me parece más de lo mismo. Seguir mareando la perdiz en torno a fórmulas narrativas que están bien como experimento pero que en ningún caso llegan a establecer una nueva forma de arte. El filme tiende bastante a aburrir al personal con estructuras complejas en la cabeza, y agradará únicamente a personas con una mirada limpia y cristalina, como la de un niño, sobre temas como las perversiones sexuales.

Recomendada para "tú" y todos los demás en todo caso. Puntuacion