Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

The Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the Wardrobe

Duración

140min

Dirección

Andrew Adamson

Guión

C. S. Lewis, Ann Peacock

Reparto

Georgie Henley, Skandar Keynes, William Moseley, Anna Popplewell, Tilda Swinton

Enlaces

Aquí mismo

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Narnia: el león, la bruja y el armario
Autor: sensillo
Fecha: 2005-12-08.
Póster Narnia: el león, la bruja y el armario

Narnia: el león, la bruja y el armario

Digerido por sensillo

Se dice que lo bueno, cuando breve, dos veces bueno. Para ver qué ocurre con lo malo, cuando largo, podemos ver “Narnia: el león, la bruja y el armario”, la apuesta Disney de esta Navidad para batirse con Harry Potter. Al igual que ésta, viene arropada por un gran despliegue de efecterío, de la mano de los responsables de “El señor de los anillos”. A algunos esto les justificará el paso por taquilla. Al fin y al cabo, al cine se va a ver lo que no se puede ver en la vida cotidiana, y por eso supongo que la profusión con que se exhiben mujeres desnudas en la gran pantalla no es más que un detalle en deferencia a los profesionales de la crítica cinematográfica.

“Narnia” cuenta la historia de cuatro hermanos que, cansados de las bombas que la aviación alemana arroja sobre su barrio, buscan refugio en la casa de un excéntrico tío, en la campiña inglesa. Allí hay un armario que además de guardar abrigos sirve de puerta hacia un mundo de fantasía, donde parece ser que llevaban mucho tiempo esperándolos para derrotar a la malvada bruja blanca. Una vez más, el típico cuento donde la fantasía sirve de evasión de un mundo feo, en el que los niños protagonistas maduran y se les caen las espinillas de dentro. Todo un mundo de posibilidades, manejado aquí con decepcionante sorpresa.

Los cuatro niños son, a decir verdad, bastante repelentes, y se dedican a agredirse emocionalmente durante casi toda la película. Que más que una familia parece que estuvieran en el “Gran Hermano”. ¿Y qué hacen cuando no están discutiendo? Pues muy poca cosa. Tenemos unos personajes que más que actores les toca el papel de espectadores de todo cuanto acontece a su alrededor. Su participación es meramente notarial, y sus motivaciones y evolución ciertamente un misterio.

En el otro lado tenemos a Tilda Swinton encarnando a la Bruja Blanca, una sátrapa usurpadora que pretende sumir al reino de Narnia en un eterno invierno. Dentro de lo malo, hay que decir a favor de su duro reinado que parecía haber desterrado por completo fenómenos como el del Reggeaton. Y es que los países cálidos, con todos mis respetos, también tienen sus cosas malas. El caso es que como a todos los villanos en su misma situación, a pesar de todo su ejército y su poder, a la bruja se le da pero que muy mal la gestión de las antiguas profecías. Aunque a la hora de la verdad si todo termina sucediendo como lo hace es debido a un guión aún más tirano que no parece querer dar explicaciones a nadie.

Más de dos horas y media de película que no llega nunca a fluir con buen ritmo, con partes francamente aburridas. Pero aún mas que agilidad, lo que le falta a “Narnia” es la capacidad de trazar unos personajes por los que nos podamos llegar a emocionar.

Recomendada como alternativa a encerrar a los niños en el armario. Puntuacion