Ficha

País

USA, Alemania

Año

2005

Título original

The cave

Duración

97min

Dirección

Bruce Hunt

Guión

Michael Steinberg, Tegan West

Reparto

Cole Hauser, Morris Chesnut, Eddie Cibrian, Rick Ravanello, Marcel Iures, Lena Headey, Piper Perabo

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Crítica de La caverna maldita
Autor: sensillo
Fecha: 18/12/2005.
Póster La caverna maldita

La caverna maldita

Digerido por sensillo

La estructura argumental de los “10 negritos”, que consiste en recluir bajo cualquier pretexto a un grupo de personajes en un determinado espacio e irlos eliminando uno a uno, ha demostrado ser incombustible. Algún día se acabarán el cine, la literatura, la Navidad y la vida. No me cabe ninguna duda que tras la muerte térmica del Universo se seguirán haciendo historias de este tipo, contadas por las almas incorpóreas y eternas de todas esas víctimas de ficción, que a día de hoy superan la población de vivos en una proporción de diez a uno. Lo verdaderamente terrible del caso es que no tendremos que esperar tanto hasta el estreno del siguiente clon tan malo como “La caverna maldita”.

Un grupo de buzos espeleólogos, que en sus ratos libres tomaban clases de interpretación del mismísimo Ben Affleck, queda atrapado tras un derrumbe en una profunda cueva. La caverna en cuestión estaba situada en Rumania, domicilio fiscal de Drácula, y sobre ella siglos atrás construyeron una iglesia para proteger al mundo de los demonios que se cobijaban allí abajo. A nadie sorprende, por lo tanto, que en su huida a la superficie los exploradores se vean hostigados por unos bichos feos con bastante hambre.

Si exceptuamos la ausencia de una pareja lasciva o un compulsivo Onán, primeras víctimas en caer en todas las películas de este jaez, que parecen patrocinadas todas por los Grupos por la Castidad, todo lo demás se va desarrollando de la manera menos sorprendente posible. Los personajes que no tienen conflictos personales que resolver son los primeros en caer, con una falta de entusiasmo contagiosa. Y así se van rellenando minutos en que no hay nada que ofrecer mientras se desarrolla una película mil veces vista y sin ninguna personalidad.

Transcurriendo la práctica totalidad de la película dentro de la caverna, en muchas escenas es difícil ver lo que está pasando debido a la oscuridad. Por ello además se hacen más difíciles de distinguir los planos de la película de aquellos momentos en los que los párpados han caído víctimas del tedio que reina en toda la obra. La única persona que parece ponerse realmente nerviosa es el operador de cámara, que en el momento de atacar los bichos sufre siempre de toda suerte de espasmos, mientras huye del escenario cámara al hombro chillando como una mona. Y eso es todo lo que se ve durante esas escenas.

La película se arroga en su planteamiento cierta base científica, después del descubrimiento de unos micro-ecosistemas en profundas cuevas rumanas como la de la película. Un señor con larga y postiza barba blanca, afirmando ser Darwin, que anunciara al comienzo de la película que todo aquello es plausible no le podría arrebatar mucha verosimilitud al conjunto. Hay ocasiones en que hasta resulta entrañable que se tomen tan en serio estas tonterías, y se lleven al rodaje toda suerte de expertos para apoyar los detalles técnicos de no se sabe qué.

A la espera de que los filólogos inventen las palabras que necesito, me veo incapaz de describir el final de la película.

Recomendada para fanáticos del deja vú.

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