Ficha

País

Francia

Año

2005

Título original

Kirik˙ y las bestias salvajes

Duración

75min

Dirección

BÚnedicte Galup, Michel Ocelot

Guión

BÚnÚdicte Galup, Philippe Andrieux

Reparto

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Crítica de Kirik˙ y las bestias salvajes
Autor: bronte
Fecha: 25/12/2005.
Póster Kirik˙ y las bestias salvajes

Kirik˙ y las bestias salvajes

Digerido por bronte

Tengo que reconocer que cuando empezó la proyección sentí enormemente no haberme vestido con mi traje sastre de cáñamo para la ocasión, tal era el aspecto étnico y alternativo de lo que se desarrollaba ante mis ojos. Y sí, tales adjetivos causan pavor. No obstante, de sabios es rectificar, y pese a insistir en lo étnico y alternativo de la producción, señalaré que tales calificativos han de ser entendidos en su mejor sentido. La prueba, el que todos los infantes de la sesión estuvieran callados, tranquilos, siguiendo cautivados las peripecias del pequeño Kirikú.

No es ésta la segunda parte de "Kirikú y la bruja", sino una nueva entrega de las memorias de este pequeño, ínfimo personaje. Kirikú es un niño africano que vive en su poblado africano, y aquí ya tienen ustedes su ración de etnicidad. Kirikú es una especie de "almendrito" negro, de tamaño mínimo, pero inteligencia y coraje gigantes. Lo que se llama una antítesis. Si en la primera parte, la cinta desarrollaba una única historia, esta entrega tiene una estructura capitular, con narrador al principio de cada episodio, y en los que se nos muestra la astucia y decisión del pequeño niño. Al estar este personaje basado en el estilo de los cuentos tradicionales africanos, todo en este filme mantiene ese tono cuasi mítico, sencillo, próximo a la narrativa oral, muy lejano de las complejas estructuras diegéticas a las que estamos más acostumbrados en occidente. No hay en esta cinta ni subtramas, ni alivios cómicos, ni prolepsis ni analepsis, y los diálogos no quieren decir más de lo que dicen. Aunque su concisa funcionalidad acabe consiguiendo una complicidad emotiva por parte del espectador.

Es esta sencillez, tan cercana a las producciones de animación de la Europa del Este allá por los años de la dictadura, lo que hacen cautivador este filme para cualquier segmento de edad. Los dibujos además, hacen gala de un trazo fino y delicado y sobre todo extremadamente esteticista, en un momento en el que casi nos sangran los ojos viendo los diseños de películas como "Zafarrancho en el rancho" o "El Cid". En "Kirikú y las bestias salvajes" hay un deseo claro de que las imágenes mostradas sean hermosas, con ecos evidentes de Gauguin o del arte nativo. No es sólo la delicadeza con la que están pergeñados los personajes; son los mismos decorados que con falsa modestia utilizan lo mejor de las posibilidades de la animación.

Esta película es como un remanso de paz en medio de una cartelera en la que todos son gritos, explosiones, y mucho barullo. Muy indicada para niños pequeños y para padres sensibles. Recomendada para gente que no toma el sol. Puntuacion