Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

The weather man

Duración

101min

Dirección

Gore Verbinski

Guión

Steve Conrad

Reparto

Nicholas Cage, Michael Caine, Hope Davis, Gemmenne de la Peña, Nicholas Hoult

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Crítica de El hombre del tiempo
Autor: malabesta
Fecha: 12/01/2006.
Póster El hombre del tiempo

El hombre del tiempo

Digerido por malabesta

"El hombre del tiempo" es el intento de Gore Verbinski de, suponemos, congraciarse con la crítica, después de dirigir con éxito blockbusters como “The Mexican” o “Piratas del Caribe”, con notable éxito comercial y reguero de secuelas. Aunque la mona se vista de seda mona se queda, así que la película en sí no deja de ser comercial, sólo que de otra manera, apelando a un público más apegado al Chardonnay que a las palomitas.

Heredera de “American beauty”, la película narra el descubrimiento personal de David Spritz (Nicholas Cage), hombre del tiempo en Chicago que sobrelleva su separación de Noreen (Hope Davis), los problemas de sus hijos Shelly y Mike (Gemmenne de la Peña y Nicholas Hoult), junto con la enfermedad de su padre Robert (Michael Caine), a la sombra del que vive personal y profesionalmente, pues éste, además de un buen padre es un laureado escritor. El arco argumental comienza con el planteamiento de todos los problemas y sigue a David y sus maneras de enfrentarlos, desde sus intentos de sobrellevar su curiosa fama (parece ser que el deporte nacional es tirarle comida en la calle) y de recuperar a su familia hasta el momento en el que comienza a aceptarse a sí mismo, a pesar de que no consiga triunfar en todo lo que intenta, eso sí, con un precio mucho menor que el de “American beauty”. El guión está bien construido, con la salvedad de que deja ciertos cabos sin atar; en general los personajes se mueven de manera correcta, aunque siempre a la sombra del protagonista, que es el único que realmente evoluciona en toda la película. Donde flojea más es en la comedia, género al que se supone que pertenece; ese humor sarcástico y ácido, con esa visión amarga de la vida tan característico de este tipo de películas le viene un poco grande, y los larguísimos monólogos internos de Cage a veces terminan por cansar un poco.



La dirección de Verbinski sigue a pies juntillas lo que parece el libro de estilo del director independiente, con largos planos sostenidos de los personajes previos a los diálogos, larguísimas escenas a base de voz en off y con transiciones entre las mismas a golpe de paisaje y postal, cosa que ralentiza mucho la trama y estira la película mas allá de lo recomendable, hecho que ayuda a matar el tono de comedia. Por muy buenos actores que sean y por mucha vis cómica que puedan llegar a tener, cinco minutos de plano enfocando a Caine y a Cage sentados en un banco mirando al infinito no le hacen gracia a casi nadie.

Nicolas Cage sabe llevar el peso de la película, que recae enteramente sobre él, y recupera ese actor correcto que muchos sospechaban que era, a pesar de sus intentos por demostrar lo contrario. Al igual que en “El ladrón de orquídeas”, luce una hermosa barriga, lo cual nos hace pensar que casi como Sansón en cuanto pierde la barriga para enseñar abdominales, también pierde sus dotes como actor. A mayores de sus hijos, que cumplen sus papeles (tampoco demasiado exigentes con corrección), el único que le hace pie es Michael Cane; aunque su personaje parece haber salido del museo de cera y es incapaz de mostrar el más mínimo sentimiento o reacción, Caine encarna con propiedad y señorío (señorío de señorial, no es que lo interprete como si fuese Rocío Jurado) al escritor multipremiado y venerado, ayudado también por la excelente dicción de la que hace gala.

En fin, una película que no llega a comedia, pero que tampoco aburre. Recomendada para amantes del anticiclón de las Azores Puntuacion