Ficha

País

Francia

Año

2004

Título original

Brodeuses

Duración

89min

Dirección

Éléonore Fauchet

Guión

Éléonore Fauchet, Gaëlle Macé

Reparto

Lola Naymark, Ariane Ascaride, Marie Félix, Thomas Laroppe, Arthur Quehen

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Crítica de Bordadoras
Autor: bronte
Fecha: 17/01/2006.
Póster Bordadoras

Bordadoras

Digerido por bronte

Atención: película francesa. Véase, ritmo muy lento, diálogos sucintos, escasas acciones en la trama, tomas contemplativas, esteticismo y abundante uso de la metáfora. Resumiendo, no es una película para todo el mundo. De hecho, si disfruta usted con la filmografía de Van Damme, hágase un favor, y evite esta opción de la cartelera. "Bordadoras" cuenta la historia de una tardo-adolescente embarazada, que decidida a dar su bebé en adopción, entra a trabajar como bordadora estableciendo una "sanadora" amistad con su jefa.

Claire, una joven testaruda, con muy poca relación con sus padres, está convencida de poder llevar a término su plan sin la ayuda de nadie. Acosada por las acusaciones de aumento de peso de su entorno, se refugia como bordadora en el Taller de Madame Mélikian, una armenia que acaba de perder a su hijo en un accidente de moto. La primera en la frente, la tendencia del actual cine francés a incluir personajes de origen "colonial" en sus tramas. Sin embargo, el problema de la integración cultural no aparece en esta película. La nacionalidad de la mujer es un dato puramente anecdótico, que no pone ni quita más que mostrar el crisol multicultural en el que se desenvuelve la actual sociedad francesa.

La película es un fresco sobre "la vida", que dicho así suena grandilocuente, pero que en esta película está mostrado con la suficiente sencillez como para no resultar pedante. Mientras Claire contempla en repetidas ocasiones su vientre abultado, Madame Mélikian intenta quitarse la vida a resultas de la muerte de su hijo. El conductor de dicha moto era Guillaume, el tercero en discordia, personaje bastante prescindible e inserto en la historia para que por un lado, veamos el perdón de la madre, y por el otro, volvamos a ver renacer la esperanza en la vida en el caso de Claire. Todo ello a través de una fotografía preciosista, que recuerda en no pocas ocasiones muchos otros filmes y que en algún momento llega a chirriar levemente por lo evidente de su intento de crear imágenes hermosas y poéticas.

Los personajes en sí son poco naturalistas, pese al intento descarnado de naturalismo en la cinta, por aquello de que la gente normal no pasa las horas muertas sin hablar. Pero se perdona porque pronto se acepta que es la opción estética de la película que no escatima en mostrarnos paisajes y elaborados trabajos de iluminación por doquier. Y si sólo fuera eso. La película emplea muchos de los minutos de su metraje en enseñarnos cómo las dos mujeres bordan durante horas. Así a bote pronto, puede sonar cansino, pero el pulso en el montaje, y sobre todo, lo bonito de los bordados, evitan un motín a la puerta del cine.

Las personas sensibles apreciaran una cierta melancolía seca en el todo el filme, y las no tan sensibles se aburrirán intensamente con una historia en la que pasan muy pocas cosas, y en la que los personajes interaccionan de forma abrupta y un tanto incomprensible. De hecho, de pasar así en la realidad, pocas amistades se fraguarían de esta manera. Tampoco es que la amistad quede muy clara, pero se sugiere, y si el espectador pone de su parte, la dará por buena.

Las interpretaciones son correctas, destacando en algunas escenas la de la joven Lola Naymark, que no en todas, mientras que Ariane Ascaride prefiere hacer una interpretación minimalista que a veces se traduce en muy poco esfuerzo por su parte. Aunque no provoca un ictus, no será una película que pase a la historia por ser un estilo ya algo desfasado y que aporta poco a la actualidad cinematográfica.

Recomendada para gente que sabe cómo coserse un botón. Puntuacion