Ficha

País

Argentina, España

Año

2005

Título original

Iluminados por el fuego

Duración

100min

Dirección

Tristán Bauer

Guión

Tristán Bauer, Miguel Bonasso

Reparto

César Albarracín, José Luis Alfonzo, Arturo Bonín, Hugo Carrizo, Julio Chávez

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Crítica de Iluminados por el fuego
Autor: bronte
Fecha: 31/01/2006.
Póster Iluminados por el fuego

Iluminados por el fuego

Digerido por bronte

"Iluminados por el fuego" es la flamante ganadora en la categoría de mejor película extranjera de habla hispana de 2006, y en la que se narra la famosa guerra de las Malvinas. Su principal problema reside en que no es una historia, sino una anécdota trufada de explosivas imágenes. En el año 82, la dictadura argentina, deseosa de desvíar la atención sobre los problemas que atenazaban a la nación, se embarcó en una de las guerras más inútiles que ha contemplado la historia reciente. Antigua disputa entre España y Gran Bretaña, el dominio de las Malvinas, fue un conflicto herederado por Argentina tras su independencia de la metrópoli. De esta manera, actuando bajo una ineficiencia estratégica digna de figurar en todos los anales, el país del tango inició un conficto con un país mucho más potente y con amigos mucho más poderosos. El final de la contienda estaba claro ya antes de que empezara.

El filme intenta plasmar el sacrificio inútil de muchos jóvenes argentinos, que la dictadura envió a las gélidas islas a morir. Porque no había posibilidad alguna de ganar aquel conflicto. Y es así, como "Iluminados por el fuego" retrata quizás la escena más larga de batalla que se haya visto en la historia del cine (con claras influencias de "Salvar al soldado Ryan"). Porque prácticamente dura toda la película. Y además de noche, y en general con planos cortos. No es que esté mal rodada, e incluso se puede apreciar una buena planificación de las imágenes, pero se hace repetitivo y sobre todo muy largo el proceso de la lucha. El intento de suicidio de uno de aquellos soldados, años después, es el detonante de un gran flash-back en el que Esteban, otro de los reclutas, recuerda momentos de aquellos días en las Malvinas, entre bombas, frío y hambre. Y básicamente en esto se resume la película entera.

No digo yo que hubiera que haber introducido una subtrama explicando la motivación política de este conflicto, o todo el juego internacional que se movió a su alrededor, o las consecuencias que esta guerra trajo, que tal es la cosa, que no ha vuelto a haber otro conflicto por reclamaciones coloniales, no vaya a ser... Pero lo cierto es que centrar toda la trama en plena batalla hace que la cosa se quede coja y falta de significado. Quizás los autores de la película tienen demasiado fresco todo aquello, y no han caído en que ni todo el mundo conoce el conflicto, ni en que el tiempo pasa y que dentro de unos años esta película será practicamente incomprensible, más allá de que hubo una batalla en un sitio muy frío donde murieron muchos argentinos. Tampoco se devanan en explicar cómo la sociedad de su nación ninguneó a aquellos veteranos que perdieron la guerra, con la consiguiente oleada de suicidios a los que se vieron abocados todos aquellos perdedores.

Es imposible seguir las peripecias de los personajes porque prácticamente no hay personajes. Sólo gente que grita enfrente de la cámara y de los que no llegamos a saber ni quienes eran, ni su historia personal. Por lo tanto, tampoco hay desarrollo en estos caracteres. Sabemos que uno se intenta suicidar, y que años después su amigo regresa a las Malvinas para llorar recordando lo sucedido. Pero esto no hace una película. Es una foto en movimiento. Narrar historias es otra cosa, y hay que llenar la trama de muchos pequeños detalles para que realmente sea una obra dramática. Si a eso añadimos la música, de cuerda, muy de corte contemporáneo, que saca al espectador bastante de la trama, más la canción final, tenemos una especie de pastiche que a pocos convencerá. Con respecto a la canción final, mantiene la tradición argentina de ser muy dramática y descriptiva, poco sugerente con frases como "dos mil comerían por un año con lo que cuesta un minuto militar". Como ustedes comprenderán, el público de hoy en día, entenderá este estilo como desfasado y un punto hortera.

Las interpretaciones, como suele ser típico en los sudamericanos, son naturalistas y conmovedoras, pero engarzadas en una trama que se hace larga, repetitiva y falta de auténtico significado. Éste viene dado en forma de voz en off al final de la cinta, con un discurso muy patriota en el que se deja claro que las Malvinas son argentinas, se pongan como se pongan los británicos. Con lo cual llama mucho la atención el premio de la Academia Española, teniendo en cuenta el repelús que tienen sus miembros a todo lo que sean reclamaciones de la nación-estado. La película, por lo tanto, no será entendida en España. Una cosa es criticar la guerra, y otra defender que hay motivaciones que pueden llevar a una guerra.

Lenta y reiterativa, recomendada básicamente a veteranos argentinos. Puntuacion