Ficha

País

USA, Canadá

Año

1998

Título original

The red thin line

Duración

170min

Dirección

Terrence Malick

Guión

Terrence Malick, James Jones

Reparto

Sean Penn, Adrien Brody, James Caviezel, Ben Chaplin, George Clooney, John Cusack, Elias Koteas, Nick Nolte

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Crítica de La delgada línea roja
Autor: sensillo
Fecha: 10/02/2006.
Póster La delgada línea roja

La delgada línea roja

Digerido por sensillo

A lo mejor a día de hoy alguien se acuerda todavía de aquella otra película bélica que se estreno casi en las mismas fechas que llegaba a la pantalla ”Salvar al soldado Ryan”. A lo mejor. A decir de muchos, el retorno a las pantallas de Terrence Malick iba a suponer un antes y un después en la historia del cine, y de la humanidad en general, si me apuran. Al final fue Spielberg quien se llevó el gato al agua, como no hubiera sido muy difícil de anticipar, mientras que “La delgada línea roja” no se convirtió en el filme de culto que pronosticaban sus más entusiastas seguidores, que se hallarán hoy en día adorando a otro becerro dorado.

“La delgada línea roja” dividió al público en dos grupos bien definidos. Por un lado quienes se durmieron en el cine o recordaron repentinamente la urgencia de otros quehaceres urgentes lejos de allí. Desde el otro lado de la trinchera se afirmaba, sin lugar a dudas, que los primeros no habían entendido la película. Cierto es que la visita de Morfeo puede llegar a comprometer seriamente la comprensión de la cinta, pero esta argumentación no es por ello menos antipática. Sin pretender restarle méritos al trabajo de Malick, que también los tiene, quiero que mi testimonio, habiendo permanecido en vigilia toda la película, sirva de apoyo moral a los caídos por la causa.

Para hacerse una idea de lo tremenda que puede llegar a ser la cosa, basta saber que el proyecto original duraría cerca de nueve horas, que los malvados productores recortaron en apenas tres. En las tijeras del montaje se quedaron las interpretaciones de un buen puñado de estrellas, y quedaron reducidas a fugaces apariciones las intervenciones de otras tantas.

Es una película coral, hasta el punto que es tal la cantidad de personajes que aparecen por aquí o por allá brincando en medio de una lluvia de plomo, que pronto llega un momento en que quedan todos confundidos en una masa informe, de la que apenas se distingue el personaje de Nick Nolte, a quien le tocó encarnar el rol más cabroncete.

La historia también queda muy difuminada, y la película se centra en ilustrar las reflexiones de los protagonistas en medio de esa caótica barbarie. Sus discursos interiores se van superponiendo entre sí, voz en off, y a veces no se distingue muy bien dónde acaba uno y empieza el otro. En cualquier caso, todos tienen alguna reflexión muy profunda royéndoles el alma, y a nadie sorprendemos interrogándose sobre cómo puede la industria textil mantener esos precios cuando no hay rebajas, por poner un ejemplo.

Exponer de manera tan explícita la disección que el autor hace sobre la guerra, cualquier guerra, a través de los pensamientos de los personajes, es un recurso que denota poca maña y que de hacerlo otro director quizás lo hubieran crucificado. Quiere decir que la película no habla por sí misma y lo tiene que hacer a través de lo que digan los personajes.

Mención aparte debería hacerse sobre el apartado visual, lleno de simbolismo y trufado de metáforas que quienes no se duerman podrán apreciar. Algunos dirán que destila poesía en sus imágenes. Yo me quedo en que algunas de sus escenas son bonitas de ver.

Recomendada para los que se quedan dormidos después de tocar diana. Puntuacion