Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

Derailed

Duración

107min

Dirección

Mikael Hňfstr÷m

Guión

Stuart Beattie, James Siegel

Reparto

Clive Owen, Vincent Cassel, Jennifer Aniston, Addison Timlin, Melissa George

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Crítica de Sin control
Autor: malabesta
Fecha: 2006-02-11.
Póster Sin control

Sin control

Digerido por malabesta

“Sin control" se ha presentado como el renacimiento de Jennifer Aniston tras su ruptura con Brad Pitt; la cosa tiene gracia porque Jennifer debe aparecer en pantalla la friolera de unos veinte minutos, así por lo alto. Como era la vuelta al trabajo, supongo que no se lo habrá querido tomar con demasiado ímpetu, no sea que le fuesen a dar agujetas.

La película pretende ser un thriller en el que el público sienta como suyas las desgracias de Charles (Clive Owen) y por ello sufra y se preocupe. Lástima que la cosa comience con él cometiendo flagrante adulterio con Lucinda (Jennifer Aniston); es mucho más complicado identificarse con alguien que tiene una esposa y una hija enferma que necesita su ayuda esperando en casa, mientras él anda por ahí de picos pardos con una tía que se acaba de encontrar en el tren. Cuando Lucinda y Charles están a punto de cometer su infidelidad, en un hotel de mala muerte en el que huir de ojos indiscretos, irrumpe en su habitación Philippe (Vincent Cassel), un delincuente que le da una paliza a él, la viola a ella y desaparece con las posesiones de ambos. Y en este momento, transcurrida una media hora de película, es cuando arranca realmente la historia. Los treinta minutos anteriores se han escapado en presentar torpemente a los personajes y la bastante increíble relación Charlie/Lucinda. Por supuesto, tras el atraco, ninguno puede ir a la policía, puesto que descubriría el engaño a sus respectivas parejas, por lo que cuando Philippe reaparece para chantajear a Charlie, éste acepta, hasta que la suma de dinero es demasiado grande para él, por lo que decide solucionarlo por las bravas, debido a que sigue sin atreverse con la policía debido entre otras cosas a un sentimiento de culpa con respecto a Lucinda bastante poco creíble; toda su relación se reduce a un escarceo amoroso frustrado, y aún así él lo arriesga todo por mantener la mascarada. Emprende entonces un camino que lo lleva a la decadencia moral y social, en lo que en otras películas podría llamarse un “descenso a los infiernos”, pero que aquí más bien se queda en un paseo por el túnel del terror.

Por supuesto la trama tiene muchos giros y revirivueltas que más o menos consiguen mantener el interés del espectador, pero que nunca lo llegan a implicar en la historia; especialmente cuando se aproxima el final, momento en el que la película da un giro completo en su tono, pierde el aire de thriller y deja al público esperando que se acabe cuanto antes. El guión no aprovecha como se debiera un planteamiento que podría haber dado lugar a una película mucho más interesante con un corte más clásico, pero sucumbe a la moda actual de evitar los personajes positivos a toda costa, por lo que en el fondo uno no deja de pensar que aunque todo lo que le pasa a Clive Owen es muy trágico, en el fondo se lo merece. Y luego la lectura moral de la película, que dejo aquí para no destriparla, es absolutamente nefasta.

Mikael Håfström, que tras “Drowning ghost” ha dado el salto a Hollywood, dirige la película como puede, con una tendencia a caer en el melodrama bastante molesta. Por supuesto, como cualquier película de este jaez producida estos días, los tonos oscuros mandan.

Clive Owen, a pesar de haber sido nominado a un Oscar por “Closer”, demuestra que él, en el fondo, se quedó en “El Rey Arturo”; con una flaccidez facial que le impide expresar ningún tipo de emoción. Jennifer Aniston pasa poco por la pantalla, en todos los aspectos. Muy alejada, eso sí, del cliché “Friends” que planea sobre su cabeza. Y con estos compañeros, el que brilla con luz propia es Vincent Casell, más que por méritos propios, por ausencia de méritos ajenos. Parece que le está costando conquistar al público americano, y se está quedando atrapado en roles de antagonista, para los que, todo hay que decirlo, está bastante bien (o mal, según como se mire) dotado físicamente.

En fin, un thriller mediocre, sólo recomendado para infieles. Puntuacion