Ficha

País

USA, Canadá

Año

2005

Título original

Capote

Duración

110min

Dirección

Bennett Miller

Guión

Dan Futterman, Gerald Clarke

Reparto

Philil Seymour Hoffman, Catherine Keener, Clifton Collins Jr, Chris Cooper

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Crítica de Capote
Autor: malabesta
Fecha: 22/02/2006.
Póster Capote

Capote

Digerido por malabesta

Enésimo remake que nos llega de USA, en este caso de la vida de Truman Capote. Célebre escritor y famoso personaje público (a mayores de cambiar la narrativa moderna, se prodigaba en los talk-show de los 70, algo así estilo Umbral pero sin exigir hablar de “mi libro, mi libro”), que en España no es conocido más allá de ser el autor de “Desayuno con diamantes” (y eso para unos pocos), porque ni escribe en el Marca ni su abuelo murió en la guerra.

El personaje es peculiar: sureño, homosexual, ególatra, superdotado, escritor, periodista, dramaturgo, guionista, actor, alcohólico, drogadicto... pero “Capote”, en lugar de apretar la vida del escritor en apenas dos horas, como suele ser norma en los biopic, toma la sabia decisión de centrarse en uno de los capítulos más importantes de ésta: el proceso de creación de “A sangre fría”, la novela más famosa de Truman Capote. Comienza con el asesinato de una familia en Kansas y la lectura de un artículo sobre el suceso por Capote, y termina con la publicación de la obra, cinco años después. Durante este tiempo, el escritor y su amiga Harper Lee (a la sazón la escritora de “Matar a un ruiseñor”, autoría de la cual no pocos atribuyen total o parcialmente a Capote), han conseguido entrar en la comunidad del pequeño pueblo donde se produjo el crimen, se han hecho amigos del sheriff y han entrado en contacto con los criminales, Perry Smith y Richard Hicock. El escritor rápidamente se identifica con el primero de ellos, no sólo por su apariencia débil, sino porque ambos tienen una infancia similar, y Capote ve en el reo lo que él mismo pudo haber sido. El eje central de la película es el debate interno de Capote entre la más fría falta de escrúpulos con la que recaba toda la información posible para su libro (Capote es un gran manipulador) y su intención de salvar a Perry de la horca.

El guión desarrolla completamente la historia, y además recrea muy bien el personaje de Capote. En lugar de mostrarnos su infancia o intentar justificar sus diferentes defectos porque de pequeño vio como su hermano se caía en una marmita de líquido de frenos, se limita a mostrarlos para darle profundidad al personaje: siempre aparece con un vaso en la mano, es amanerado, vive con un hombre, siempre intenta ser el centro de atención... pero nunca deja que el personaje o su personalidad tomen las riendas del guión, o que éste se convierta en una hoja de ruta que hay que cubrir para tener contentos a los fans. No faltará quien ponga el grito en el cielo porque la película no muestra la miserias vitales de Truman Capote, pero también hay quién se detiene a mirar los accidentes de tráfico. Phillip Seymour Hoffman responde perfectamente a la profundidad del retrato, con una interpretación muy detallista, amaneramiento y voz nasal incluida, aunque quizá a veces caiga un poco en la sobreactuación. A su favor tiene un cierto parecido físico con el autor, y la ya habitual pérdida de kilos, veinte en este caso; y ya se sabe, el Oscar y las barritas de Biomanán casi siempre van de la mano.

La reposada dirección corre a cargo del primerizo Bennet Miller, que sin subvención ni nada arremete con la complicada historia de un famoso escritor homosexual, con la pena de muerte planeando sobre ella y ambientada en el sur profundo, y lo hace sin estridencias y casi sin personalidad, salvo un cierto afán de convertir las transiciones entre escenas en bonitas postales del paisaje de turno. Quizá supedite demasiado su trabajo al guión y a la interpretación del protagonista.

De entre el resto del reparto destacan Catherine Keener como Harper Lee, Bruce Greenwod como Jack, el “compañero” de Capote y Clifton Collins Jr. como el reo Perry. Mientras éste último todavía tiene sus momentos de gloria, el resto no pasan de comparsa. “Capote” es un largo primer plano de Phillip Seymour Hoffman, actor que, como es habitual en estos pagos, era absolutamente desconocido hasta ayer y nominación mediante, de repente es imprescindible en toda conversación de sobremesa.

En fin, una interesante película, que aunque será de fama efímera, bien merece la pena. Recomendada para fans efímeros. Puntuacion