Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

The Call of Cthulhu

Duración

47min

Dirección

Andrew Leman

Guión

Sean Branney, H.P. Lovecraft

Reparto

Ramón Allen Jr, Leslie Baldwin, Daryl Ball, John Bolen, Aidan Branney

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Crítica de La llamada de Cthulhu
Autor: sensillo
Fecha: 03/03/2006.
Póster La llamada de Cthulhu

La llamada de Cthulhu

Digerido por sensillo

Se podría decir que “La llamada de Cthulhu” nace ya como película de culto. No por su valor intrínseco ni porque vaya a ser recordada durante generaciones, sino por ser la película un instrumento de culto al universo literario creado por H. P. Lovecraft.

La historia reconstruye la investigación de unos misteriosos y macabros hechos, que parecen tener relación con unos antíquisimos cultos en honor al dios del pulpo a la gallega. Todos los que se implican demasiado en esa trama de ominosos dioses que existen pero que no existen, como el gato cuántico de Schrödinger, terminan encontrando una muerte rápida o perdiendo la cordura.

El mundo de Lovecraft ha sido objeto de innumerables adaptaciones cinematográficas, con un resultado de lo más variopinto. No deja de ser sorprendente que su obra se haya plasmado en la gran pantalla a través de tantos puntos de vista, siendo todos sus libros más o menos lo misma cosa. Que no es mi intención restarle méritos a un escritor tan original, pero vaya la verdad por delante.

Esta versión debe ser una de las más pobres en medios de todas las que se hayan hecho, que no es decir poco. Será porque el hambre agudiza el ingenio que a Andrew Leman se le ocurrió darle a su película el aspecto que tendría de haberse realizado en el momento en que transcurrían los hechos: muda y en blanco y negro. De esta manera se ahorraron contratar a los de Industrial Light&Magic.

La película se acerca en muchos aspectos al espíritu del cine de los años 20, con sus protagonistas de tez pálida sobreactuando y comunicándose a través de carteles, y también en otros detalles más profundos. En este contexto, unos efectos especiales de andar por casa no resultan risibles ni desmerecen el trabajo. Al principio pasan demasiados rótulos. Si la gente fuera al cine a leer no apagarían las luces. Afortunadamente, al poco tiempo la película encuentra su ritmo. Pero claro, muchos se preguntarán :”¿Qué hago yo, a estas alturas de mi vida, viendo un estreno mudo y en blanco y negro?”. Más importante aún: ¿merece la pena?

No hay que ser muy listo para darse cuenta de que no va a ser un gran éxito en taquilla ni las grandes distribuidoras se darán tortas por ella. “La llamada de Cthulhu” puede resultar de interés para los seguidores de Lovecraft y tres personas más en todo el mundo. Fuera de ese ámbito, mejor no molestarse en recomendar la película si se quiere seguir teniendo vida social. Francamente, dudo que su director haya contemplado siquiera la posibilidad de que su película la vea alguien profano.

Quienes, por el contrario, están familiarizados con la febril imaginación del autor de “El horror de Dunwich”, encontrarán aquí una cuidada y muy respetuosa recreación. No deja de ser una curiosidad y, en el peor de los casos, sus escasos 50 minutos no darán tiempo siquiera a poder lamentarse.

Recomendada a los lectores del árabe demente Abdul al-Hazred. Puntuacion