Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

The producers

Duración

134min

Dirección

Susan Stroman

Guión

Mel Brooks, Thomas Meehan

Reparto

Nathan Lane, Matthew Broderick, Uma Thurman, Will Ferrell, Gary Beach, Rogert Bart

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Crítica de Los productores
Autor: bronte
Fecha: 27/03/2006.
Póster Los productores

Los productores

Digerido por bronte

Como hoy es 27 de marzo, día mundial del teatro para todos aquellos no advertidos, nada mejor que traer a colación "Los productores", una película hecha sobre un musical, hecho sobre una película que trata de un musical. "Los productores" es un remake del éxito del año 1968, del mismo nombre, y con la misma cabeza pensante detrás de todo el cotarro. El incombustible Mel Brooks, que no sólo escribió el guión sino hasta las propias canciones. Quizás por esta razón ninguna de ellas es realmente conocida o ha pasado a las antologías de Broadway, pero en honor a la verdad, hay que decir que tampoco ninguna de ellas desmerece. Y en todo caso, como producción teatral, "Los productores" se ha convertido en el espectáculo más exitoso de la historia de Broadway.

Esta película se puede juzgar desde dos perspectivas. La primera de ellas es el contenido. Todos aquellos que gusten de los musicales tipo "Broadway" disfrutarán como niños con zapatos nuevos ante el visionado de esta cinta. Todo lo que se le supone a un gran espectáculo de la gran manzana está en ella. Fastuosos decorados, dinamismo contínuo en la escena, impresionantes bailarinas, gags que se suceden sin pausa y mucho claqué. Como yo considero que el claqué es la forma artística física más importante e innovadora del siglo XX, huelga decir que ver este filme me ha llenado de gozo y contento. Las coreografías son en general notables, y si no son "rompedoras" o sorprendentes como hemos visto en otras obras de este tipo, sí que son de una profesionalidad extrema y de una estética indiscutible. Los trajes de perlas de las "ushettes" son sin lugar a dudas unos de los atuendos más bonitos que esta servidora ha tenido ocasión de contemplar en mucho tiempo en una producción de este jaez.

Luego está el origen de todo: Mel Brooks. Todos aquellos duchos en la filmografía de este cineasta sabrán a lo que atenerse. Mucho espectáculo y cierta audacia rayana en el mal gusto, cualidad tan conocida en este polifacético creador. Es por ello que abundan los chistes sexuales de controvertido ingenio (después de ver bailar a Uma Thurman: "aunque estemos sentados, su actuación nos mantiene levantados"), y temas de recorrido fácil como la inclusión de "locazas" en la trama. Mel Brooks nunca se ha distinguido por la sutileza y elegancia de su humor, pero no deja de hacer reírnos en ocasiones, y todos aquellos que vayan a ver "Los productores" podrán sonreir al menos un par de veces, aunque sólo sea con sus situaciones paródicas muy del tono de lo "políticamente incorrecto". No olvidemos que la obra en cuestión que se monta en esta cinta es una exaltación de Hitler.

Con respecto al continente, la misma coreógrafa de la producción teatral, Susan Stroman, ha sido la encargada de dirigir el remake. La película no niega su aire teatral, y si en ocasiones toma lo mejor del mismo, con unas actuaciones remarcadas y en absoluto naturalistas, hay momentos, sobre todo al principio que se hace un poco pesada por lo lento del ritmo. Los números musicales en teatro tienen venia para durar más que lo que lo pueden hacer en el cine, y aunque pronto todo toma buen "tempo", lo cierto es que finalmente la película resulta un tanto larga, y veinte minutitos menos no le hubieran hecho daño a nadie. Afortunadamente, cuanto más metraje transcurre, mejores son las situaciones, el humor y la puesta en escena, así que se perdona con gusto esa dejadez a la hora de poner la palabra "fin".

El reparto de la película es en gran parte el original del teatro, y salvo inclusiones como la de Uma Thurman, todo se mantiene en su sitio. Con respecto a esta última, aparece despampanante, porque no hay otra palabra, aunque en ocasiones se note cómo es doblada en las escenas de baile. Matthew Broderick está poco contenido en los primeros minutos, y Nathan Lane, cumple a la perfección sin deslumbrar. Aunque lo mejor de todo son los secundarios que son todos de lujo. Si Gary Beach configura un director teatral hilarante, para mí, el auténtico ladrón de escenas es Roger Bart, conocido por estos pagos como el farmacéutico de "Mujeres desperadas" y actor poseedor de una vena cómica, y de un dominio facial innegable. Will Ferrell, que no es un cómico que a mí me guste en exceso por su tendencia al desgarro en todos los sentidos tampoco chirría en el conjunto, y en general, si algo hubiera que salvar de todo el filme, eso sería sin duda el excelente trabajo de su reparto.

Una película que se ve con gusto, por sus rasgos humorísticos, y porque alegra la vista y el espíritu. Recomendada para organismos públicos, que aquí en España son los productores universales. Puntuacion