Ficha

País

Corea del Sur, Japón

Año

2005

Título original

Hwal

Duración

90min

Dirección

Kim Ki-duk

Guión

Kim Ki-duk

Reparto

Han Yeo-reum, Seo Si-jeok, Jeon Gook-hwan, Jeon Seong-hwang

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Crítica de El arco
Autor: malabesta
Fecha: 30/03/2006.
Póster El arco

El arco

Digerido por malabesta

La filmografía de Kim Ki-duk siempre se ha caracterizado por polarizar a la crítica. Mientras en occidente se le considera como la quintaesencia del mejor cine coreano y su simbolismo visual maravilla allá por donde pasa, en Corea las opiniones sobre sus críticas suelen incluir expresiones como "monstruo", "psicópata" o "inútil." Hasta "El arco", que por fin ha conseguido unir a los críticos de a los dos lados de la Gran Muralla: todo el mundo dice que es mala.

"El arco" es la misma historia que cuenta Kim Ki-duk; un anciano (Jeon Seong-hwang) vive aislado en un barco con una adolescente (Han Yeo-reum) que ha criado desde pequeña y con la que pretende casarse cuando cumpla los diecisiete años, la edad legal. Ambos sobreviven gracias al alquiler del barco como plataforma para pescadores aficionados, hasta que un día llega a pescar un universitario (Seo Si-jeok), que rompe el equilibrio vital de los protagonistas. Aunque con esta premisa podría dar para más, la película se encuentra con dos problemas. El primero es el director, que suprime totalmente los diálogos de los protagonistas, que no dicen esta boca es mía en todo el metraje. El segundo son los actores. Transmitir la información que rodea a un personaje sin poder usar palabras es difícil hasta en el juego de las películas, y Kim Ki-duk no destaca porque sea un director de actores especialmente hábil, por lo que la conexión actores-público falla.

La historia recrea las obsesiones del director, personajes de clase social baja, entornos aislados, situaciones personales extremas, especialmente las de sus protagonistas (mujeres maltratadas, prostitutas adolescentes, etc.), y de nuevo la mujer de la película es retratada casi como un objeto sin nada que decir (y no sólo porque no tenga diálogos) sobre su destino o su persona, sujeta a los caprichos de los protagonistas masculinos. Este tipo de visión bastante degradante de la mujer, junto con la imaginería sangrienta con la que la suele rodear, también presente en "El arco", es la fuente de las más duras críticas que recibe Kim Ki-duk en su país natal. Aquí la gente prefiere mirar hacia otro lado.

Además, la manera de rodar del director tampoco ayuda demasiado a darle fluidez a la historia, reposando hasta el infinito planos que ser, serán muy bonitos, pero terminan aburriendo. También tiene que luchar contra otro inconveniente, y es que ha de rellenar el silencio que produce la ausencia de diálogos con algo, y ese algo es una omnipresente banda sonora que termina también por hartar, por lo repetitiva y lo repetida.

Los actores, decíamos, no saben transmitir mucho, gracias a unas interpretaciones tremendamente artificiales y unos personajes totalmente planos. Quizá el único que se salve ligeramente es Jeon Seong-hwang, el anciano.

En fin, una pretenciosa y aburrida película, sólo recomendada para el hombre que encendió la antorcha olímpica.
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