Ficha

País

China

Año

2004

Título original

Yi ge mo sheng nu ren de lai xin

Duración

90min

Dirección

Xu Jinglei

Guión

Xu Jinglei

Reparto

Xu Jinglei, Huang Jue, Jiang Wen, Jiao Huang

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Carta de una mujer desconocida
Autor: malabesta
Fecha: 01/04/2006.
Póster Carta de una mujer desconocida

Carta de una mujer desconocida

Digerido por malabesta

"Carta de una mujer desconocida" fue la película que le dio a su directora, Xu Jinglei, la Concha de Plata en San Sebastián, ayudada sin duda por su nacionalidad, pues de todos es sabido que a la crítica especializada le gusta más una película oriental que a un tonto una tiza.

Aunque la película no es nada mala, tampoco es demasiado premiable. No deja de ser un remake, aunque por una vez se han vuelto las tornas y es una directora china la que reversiona un éxito americano. Cierto es que con la "Carta de una mujer desconocida" de Max Ophüls hay que tener valor para atreverse, y Jinglei salva los trastos, pero sin llegar a más. La película cuenta la historia del obsesivo amor que una quinceañera siente por el recién llegado vecino de enfrente, escritor/periodista de éxito. Todo ello a partir de una carta que ella le envía a él muchos años después de su primer encuentro en un momento de desesperación, tras la muerte del primogénito de ella.

Jinglei aprovecha la carta para que la propia mujer, interpretada la mayor parte del tiempo por ella misma, narre al espectador su historia, cómo se enamora del periodista (Huang Jue) y los vericuetos de la relación, todo desde un punto de vista bastante aséptico; él sigue siendo un mujeriego un tanto amoral y ella una cándida (y un poco maníaca) enamorada, pero aquí nadie se moja en favor de uno u otro.  Esto es lo que más la distancia de la original, si obviamos, claro está, la apertura ocular de los protagonistas. Sitúa su historia en la China de los cincuenta, antes de la revolución de Mao, con esa mezcla de trajes tradicionales, sombreros americanos, porteadores tirando de carros y tabaco rubio, época continuamente evocada con cierta nostalgia por muchos cineastas chinos, vaya usted a saber por qué.

La época está recreada con esmero, y el diseño de producción es sin duda lo mejor de toda la película. Todo está cuidado, tanto la música diegética, como el vestuario o los lugares, y este cuidado se extiende al guión, que recrea bastante bien lo que parece que fue la época, a nivel económico, cultural y social.

Esta lentitud narrativa, marca de la casa del cine oriental, a veces afea un poco la película. Aunque el tiempo lento no desentona con la historia, Jinglei algún problema tiene a la hora de administrarlo, y momentos cruciales de la historia se resuelven en un par de planos, mientras que tranquilamente la cámara puede deleitarse con un plano de varios minutos de qué se yo, un botijo; todos estos planos a la vez que sitúan a los personajes en un contexto geográfico y temporal, son capaces de aburrir al más pintado.

Los actores están correctos, aunque siempre un poco contenidos de más. Dada la tendencia natural oriental al melodrama y a la pantomima, la presión de la director por que se adapten las actuaciones a la neutralidad reinante en la película

En fin, un drama que no pasa de correcto, recomendado mayormente para sociólogos y agitadores de pasaporte rojo.

Puntuacion