Ficha

País

USA, Alemania

Año

2005

Título original

V for Vendetta

Duración

132min

Dirección

James McTeigue

Guión

Andy y Larry Wachowski

Reparto

Natalie Portman, Hugo Weaving, Stephen Rea, Stephen Fry, John Hurt

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Crítica de V de Vendetta
Autor: bronte
Fecha: 2006-04-16.
Póster V de Vendetta

V de Vendetta

Digerido por bronte

Afortunadamente "V de Vendetta" cuenta con la gran ventaja de estar basada en un cómic de Allan Moore. Ese será su pasaporte a la supervivencia como película, pues la legión de seguidores del artista colapsarán las salas de cine, bien para hacer la ola, bien para quemar el local. Los que no tengan ningún tipo de parentesco con la obra original, probablemente no verán más de lo que hay: una película de semi-acción, medianamente bien hecha, pero insondablemente vacía en su contenido.

Se puede empezar por enumerar las características que hacen de este filme una obra de los Wachowski, y no por ejemplo, de Benito Perojo. En primer lugar, su afinidad por las referencias intertextuales, que en esta ocasión tampoco han faltado. Aparte de los guiños a "El fantasma de la ópera", a "1984" (pantallas, retratos de líder), la más sobresaliente, es sin lugar a dudas, aquella dedicada a "El Conde de Montecristo", leyenda que tiñe toda la narración, tanto en su forma como en los supuestos motores que rigen la trama. Si en la primera está el encarcelamiento, en los segundos se cuenta la venganza como origen de la historia. Aparte de eso, los famosos hermanos consiguen hacer un auténtico medley-potpourri de elementos significativos de nuestra historia reciente. Desde la estética para-nazi (con laboratorio humanos incluidos), hasta referencias al terrorismo y a los ataques biológicos. En "Matrix", la amalgama les salió bien. En esta ocasión, la impresión que una se lleva del cine es la de haber asistido a un batiburrillo en el que vilmente se intenta repetir una fórmula exitosa sin sudar en exceso la camiseta.

El interés por arrebatar a la historia su sentido y mensaje anarquista original trae estos lodos. La película se da un paseo por las cuatro esquinas, y a todo el mundo dejará contento, porque a todos alaba y a todos recrimina por igual. No hay una sola aseveración fija y constante en todo su extenso metraje, y no me refiero ya a un posicionamiento claro en el que podamos reconocer los actores reales de nuestra auténtica escena política, sino que tampoco a nivel más profundo ideológico (si es que lo hubiere) es capaz de descansar en una postura determinada durante más de dos minutos. Y esto, aunque parezca mentira, será una de sus bazas, pues no está ahora el horno para pedir coherencia y puridad en los términos intelectuales. Reina el caos categórico, las palabras han perdido su significado, y así pasa lo que pasa. Una película que tras su aparente discurso ideológico, ayudará a desenmascarar la terrible situación de nuestras sociedades a nivel de analfabetismo político, pues temo no habrá una gran respuesta contra lo espurio y confuso de sus propuestas.

La actualización del cómic de Moore tampoco merece grandes ovaciones, pues deja al estado totalitario inglés, aunque no lo parezca, anclado de nuevo en el stalinismo. Si se quería traer la historia a un presente más contínuo, sería de gran ayuda haber reparado en que los sistemas totalitarios actuales no necesitan de toques de queda, ni de prohibiciones, ni de censores, ni de métodos tan obsoletos. Basta hoy en día con controlar la información, desde los mass-media, desde la educación, desde lo políticamente correcto para tener una sociedad sumisa y conforme. El haberse acomodado en "1984" tiene su gracia cuando uno repara en que el líder está interpretado por John Hurt, el mismo hombre que interpretó en su momento a Winston Smith, pero toda esa indolencia a la hora de dotar a la película de significados que se hicieran corpóreos en nuestra situación actual (como bien pasaba en "Matrix") hace que la cinta se resienta por lo inconsistente de su resultado final. En cuanto a los actores, todos cumplen más o menos y dependerá más de filias y fobias personales el juicio de su trabajo, porque ninguno ha intentado reinvertarse a sí mismo en esta ocasión. Valorar positivamente eso sí, el trabajo vocal de Hugo Weaving.

La cinematografía de la película es hija de quién es, y podrán encontrarse muchos momentos "Matrix" en su metraje, y que sinceramente son los mejores. Las luchas y algunos planos neo-barrocos como el de la lluvia cayendo sobre Natalie Portman, o sobre todo, la gran innovación de este filme y que será copiada hasta la saciedad, la estela de los cuchillos en el aire, redimen al filme de ser tendente al tedio. Sin embargo, James McTeigue carece de la mano para crear momentos realmente emocionantes o impactantes como es el caso de sus valedores, lo cual tampoco quiere decir que no pueda dedicarse a esto de las películas. Es un director competente, pero juega en contra de una sombra muy alargada. Seguramente que los hermanísimos se la han cargado al pobre hombre, conscientes de que la historia no les había salido bien del todo. Y es que aparte del tema puramente político, tampoco el guión les ha quedado muy lucido, con evidentes descompensaciones y desequilibrios entre temas y tramas. Los espectadores no implicados, posiblemente se preguntarán a qué viene cargar tanto las tintas en el tema homosexual cuando posiblemente en esa sociedad no se salvaba nadie. Pero es lo que hay.

Recomendada para gente que gusta de calificar a las cosas con la coletilla "del odio", pero a la que en realidad lo que le gustan son las patadas. Puntuacion