Ficha

País

Canadá, UK, USA

Año

2006

Título original

Chaos

Duración

92min

Dirección

Tony Giglio

Guión

Tony Giglio

Reparto

Jason Statham, Ryan Phillippe, Wesley Snipes, Henry Czerny, Justine Waddell

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Crítica de Caos
Autor: malabesta
Fecha: 24/04/2006.
Póster Caos

Caos

Digerido por malabesta

Parece que las películas de atracos, que nunca han terminado de desaparecer, vuelven a estar de moda. "Caos" no oculta su inspiración en "Plan oculto", aunque sea anterior a ella. Quién sabe que tráfico de guiones puede haber habido de la una a la otra, conociendo el largo historial que el cine de Hollywood tiene a la hora de sacar las películas por parejas.

"Caos", al igual que la película de Spike Lee, empieza con un atraco a un banco, con una pareja de policías y con un atracador que termina saliéndose con la suya, escapando del banco en medio de los rehenes liberados, y sin que parezca que ha robado nada. Además, parece que en las grabaciones de sus charlas con el negociador de turno ha dejado un mensaje oculto... Y hasta aquí las similitudes. Mientras "Plan oculto" se desenvuelve con gracia entre interrogatorios, investigaciones y reconstrucciones, a la vez que da un fondo moral más profundo al simple entretenimiento, "Caos" sustituye todo esto por tiros y persecuciones, peleas y explosiones, a la vez que al entretenimiento le da un fondo con la cara de Jason Statham. Él interpreta a Conners, un policía retirado debido a un complicado caso en el que una rehén murió, y que es sacado de su descanso cuando un atracador que se hace llamar Lorenz (Wesley Snipes) lo requiere como su negociador. Como no podía ser menos, le colocan de compañero al más novato del lugar (Ryan Philippe) y más o menos ya está planteada la película. Lo que queda es ir de pista en pista, tirando puertas abajo a patadas, disparando, cogiendo prestados vehículos civiles para embarcarlos en persecuciones absurdamente peligrosas y alguna que otra explosión.

La película se alimenta de muchos de los clichés del género: el policía experimentado que "dobla" la ley sin romperla para meter a los malos en la cárcel, el novato que todavía cree en el sistema, el capitán mandón, los interrogatorios a criminales muy duros y que no quieren hablar... con su puntillo de "buddy movie", el policía novato se ganará el respeto del experto y éste le enseñará que no siempre hay que seguir las reglas al dedillo... lo de siempre, más o menos, todo ello a través de la típicas escenas de "mi padre también era policía" y "yo tenía una granja en África". No obstante, la ventaja de esta falta de originalidad es que el guión ya estaba casi hecho antes de que a Tony Giglio, director y guionista, se le ocurriese, por lo que es complicado que funcione mal. Como casi todas las películas de acción de los 80, entretener entretiene, pero nada más; está totalmente vacía de sentido o significado.

La dirección es bastante convencional y correcta, y aunque aspira a algo haciendo la narración lo más dinámica posible a base de hacer andar la historia de manera visual, siempre termina recayendo en los personajes y sus diálogos (o a trucos más bajos y cansinos como el eterno tablón lleno de recortes de periódico) para explicar la trama y las motivaciones de los personajes a los espectadores, inseguro de que éstos hayan captado la película. Por Dios, si ya la habíamos visto tres o cuatro veces. Esta inseguridad se hace más manifiesta hacia el final de la cinta, que por supuesto tiene su gran "sorpresa" final. Cuando se nos termina de mostrar toda la información, con el consecuente e inevitable lío de nombres y apellidos que por lo menos a mí me resulta difícil de seguir en muchas de éstas películas... sería todo mucho más cómodo si en lugar de nombrarlos se refiriesen a los personajes en el mismo lenguaje en el que lo hace el espectador: cambiando "entonces era Jones el encubridor, que además se acostaba con Judy, la mujer de O'Flaherty , y puso las pruebas en la escena del crimen de Connor" por "entonces era el gordo de la corbata el encubridor, que además se acostaba con la rubia, la mujer del tío de las patillas, y puso las pruebas en la escena del crimen del calvo del principio" todo sería mucho más claro. Pues cuando se descubre toda la trama, decía, el director no puede evitar recurrir a los ya cansinos flashbacks que recogen momentos clave de la película, en un "te lo dije" cinemático, que la verdad es que a base de repetirse una y otra vez ya empieza a cansar un poco.

Los actores no pasan de correctos, lo que se le pide en este tipo de productos. Jason Statham hierático, como siempre, y Ryan Philippe bastante mejor, en un personaje que le viene al dedillo. Aunque la verdad es que a veces Tony Giglio lo pone en unas tesituras un poco ridículas, sobre todo porque su físico al lado del de Statham luce un poco ridículo, lo que mella bastante su posible imagen como héroe de acción en todas las escenas de tiroteo o persecución.

En fin, una película que entretiene y que se olvida más o menos a los 10 minutos de haber salido del cine o de haber escrito la crítica. De hecho, yo ya no recuerdo si el asesino era o no el mayordomo. Recomendada para fans de la dichosa mariposa.
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