Ficha

País

UK

Año

2004

Título original

The libertine

Duración

114min

Dirección

Laurence Dunmore

Guión

Stephen Jeffreys

Reparto

Johnny Depp, Samantha Morton, John Malkovich, Rosamund Pike

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de The libertine
Autor: malabesta
Fecha: 01/05/2006.
Póster The libertine

The libertine

Digerido por malabesta

"The libertine" supone otra muestra del gusto británico por los extraños personajes de su pasado, y más concretamente por los extraños personajes de su pasado relacionados con el sexo. Si no hace mucho teníamos "Mrs. Henderson presenta" en pantalla, contando la vida de una venerable anciana que tenía por hobby el negocio de los cabarets, ahora en "The libertine" se nos cuenta la corta vida de Johnn Rochester, noble inglés y que recuerda vagamente a la de el marqués de Sade, sobre todo en los excesos vitales de ambos, que llevaron a su obra literaria.

Johnny Depp es Rochester, un libertino noble inglés, amigo del rey Carlos II (John Malkovich), que lo rescata del destierro con la intención de que lo apoye en la cámara de los lores, además de que escriba para él una magna obra literaria. En lugar de ello, Rochester recupera sus malas amistades, se encapricha de Elizabeth Barry (Samantha Morton), una primeriza y no demasiado exitosa actriz (que luego terminaría por ser una leyenda de la escena inglesa) y empieza a escribir una obra que la verdad es que de magna no tiene mucho. Rochester se toma muy a pecho lo de vivir de prisa, y terminará sus días postrado en la cama presa de la sífilis, cirrosis, tos y supongo que hasta acné. Todo ello, por supuesto, retratado en la película con mucho detalle y casquería, como tiene que ser. La estética es marcadamente feísta, para que nadie olvide que en el siglo XVII la gente era muy pobre y no había cepillos de dientes, es absolutamente necesario que se nos muestre a todos los personajes con dientes marrones, cubiertos de barro y suciedad. Además de bonitos detalles como que los actores meen en pantalla o escupan al hablar (pero nada de unos felipillos inocentes; a Rosamund Pike se le escapa un manantial que con el trasvase del Ebro podría competir) y los perros del rey hagan sus cosas delante de la cámara también. A Divine se le haría la boca agua con esta película.

Fomentando esta sensación de supuesta realidad, está la iluminación, muy naturalista, o lo que es lo mismo, que no se ve un pepino. Supongo que a Laurence Dunmore, el director, le habrá hecho ilusión rodar con velas, al igual que lo hizo Kubrick en "Barry Lyndon", con la diferencia de que a este último le salió bien.

Stephen Jeffreys, guionista, es el autor también de la obra de teatro original (en la que Malkovich era el protagonista, y aquí se ha reconvertido a secundario y productor), y eso se nota en la película. Hay una sensación de que las escenas se estiran hasta el infinito, y en general son bastante estáticas.

Las actuaciones son las propias de un plantel de renombre como éste. Malkovich y Samantha Morton cumplen con creces, a pesar de que él lucha contra un emplasto que le han puesto en la nariz bastante horrible y artificial. Rosamund Pike, la mujer de Rochester, no pasa de ser un poco mujer florero, y aunque ella parece que lo intenta, el guión no es demasiado bondadoso con su personaje en cuanto a tiempo de pantalla. Tiempo que en general, se lo queda Johnny Depp. Es éste uno de esos actores, como lo puede ser DeNiro, que a base de hacer siempre lo mismo se ha ganado una reputación de gran actor bastante incomprensible. Su estilo es bastante artificial y afectado, cosa que a algunos personajes (como su Capitán Jack de "Piratas del Caribe") le viene al pelo pero que a otros como este, los termina de matar.

En fin, una aburrida película sólo recomendada para historiadores y becarios de éstos.

Puntuacion