Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Heights

Duración

98min

Dirección

Chris Terrio

Guión

Amy Fox

Reparto

Glenn Close, Elizabeth Banks, James Marsden, Jesse Bradford, Chandler Williams

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de En la cumbre
Autor: bronte
Fecha: 06/05/2006.
Póster En la cumbre

En la cumbre

Digerido por bronte

No lo entiendo. Me van a perdonar la comparación, pero no entiendo cómo películas como “Lost in traslation” acaparan todos los beneplácitos, habiendo películas como “En la cumbre”. De todos es bien sabido que yo no soy muy favorable a las películas corales. Después de “Crash” y después de “En la cumbre”, tendré que concluir que yo no soy muy favorable a las películas que en el fondo no dicen nada. Curiosamente, tras estos dos últimos ejemplos hay dos escritores magníficos. En esta ocasión es Amy Fox, autora del guión, y también autora de la obra de teatro en que está basada la película.

Y eso es lo que hay en este filme. Un maravilloso guión, lleno de verdad, y de esperanza y de decepción. Pero también lleno de literatura y de oficio. Hay metáforas brillantes en esta cinta, y hay anticipaciones, y consecuencias naturales. También hay sorpresas. Y sobre todo hay un perfecto engranaje, que evita ese defecto tan corriente en las películas corales, y que suele ser que la relación entre los personajes no va más allá de coincidir en una cafetería. Esto funciona en Tarantino, pero hace que el resto de este tipo de películas resulten vacías. Sus responsables, al no poder construir un todo, se limitan a plasmar momentos que finalmente, no dicen nada, porque son incapaces de conectar los diferentes aspectos de la vida en una globalidad que haga sentir al espectador que esa también es su vida. Y que si no es su vida, es la vida al menos. La vida con mayúsculas.

“En la cumbre” aborda eso que se ha dado en llamar “un drama urbano contemporáneo”. Para ubicarlo, nada mejor que la ciudad por excelencia, Nueva York. Ya se sabe, si puedes hacerlo allí, puedes hacerlo en cualquier lugar... Los personajes de esta cinta son una actriz de renombre, Glenn Close, prácticamente interpretando su propia circunstancia, Elizabeth Banks, como una fotográfa intentando afianzarse en su carrera, James Marsden, un abogado incapaz de aceptarse a sí mismo, Jesse Bradford, un actor buscando el reconocimiento profesional y personal, y algunos más que sería farragoso intentar resumir en unas pocas líneas. Sólo les diré que son muchos los temas tratados en este filme. Externos e internos. La búsqueda de la propia identidad y del propio camino a seguir. Interna y externamente.

¿Saben lo que me ha pasado viendo esta película? Hubo un momento en que no quería que se acabara. Quería seguir viendo qué les pasaba a esos personajes, y quería seguir aprendiendo con ellos. Y también quería que hubiera un final feliz al menos para algunos de ellos, porque no todo tiene que acabar siempre de manera trágica. Amy Fox, que sabe esto, se ha ocupado con esmero de escribir un guión que deja abierta la esperanza al final de un mar de dudas y de decepción. Para ello, ha contado con la inestimable ayuda de Chris Terrio, que ha sabido llenar de naturalidad y falta de afectación cada uno de los metros de su cinta, y con la colaboración de excelentes actores todos ellos, llenos de verdad y de humanidad. Por eso mismo, no destacaré a ninguno de ellos, aunque añadiré que es una buena ocasión para reafirmarse en por qué Glenn Close es una de las “grandes”.

Por último, déjenme que les explique por qué los guionistas americanos son tan buenos. La película está trufada de citas de Shakespeare que complementan la historia. En los últimos minutos, hay además una adaptación de “Annabel Lee” de Edgar Allan Poe, que ilustran como pocas veces se tiene ocasión de ver en el cine, lo que es el amor materno.

Véanla, si tienen ocasión, en versión original. Recomendada para personas.
Puntuacion