Ficha

País

Nueva Zelanda, USA

Año

2005

Título original

The World's Fastest Indian

Duración

127min

Dirección

Roger Donaldson

Guión

Roger Donaldson

Reparto

Anthony Hopkins, Bruce Greenwood, Diane Ladd, Paul Rodriguez, Aaron Murphy

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Crítica de Burt Munro: Un sueño, una leyenda
Autor: malabesta
Fecha: 09/05/2006.
Póster Burt Munro: Un sueño, una leyenda

Burt Munro: Un sueño, una leyenda

Digerido por malabesta

"Burt Munro: Un sueño, una leyenda" es una de esas películas bastante adecuadas a públicos cláramente anglosajones, en las que el protagonista lucha contra viento y marea por conseguir su sueño, aún cuando tiene todo en contra. En este caso, el protagonista es un sexagenario neozelandés cuyas aspiraciones no pasan por viajar a Marbella o contemplar cómo va la obra del saneado público, corrigiendo a los operarios si se tercia. Burt lo que pretende es batir el récord de velocidad en tierra, y más concretamente con una moto que se compró cuando era joven.

Anthony Hopkins da vida a un perdedor que vive en una chabola, dedicando todo su tiempo a "tunear" su vieja Indian, para desesperación de su vecindario. Su objetivo es participar en la semana de la velocidad, un certamen decidaco a dilucidar quién tiene el coche, moto, monociclo o patineta que corre más, aprovechando la planicie  del desierto de sal de Utah, y allí pretende Burt dejar su marca en los anales de la historia. Así que se lía la manta a la cabeza y cruza el mundo, para sorpresa de todos aquellos con los que se encuentra, que al principio lo toman por loco pero rápidamente caen presa de su simpatía y campechanía. Terminará por llegar a Utah, y tras muchos avatares, competir con su moto. La verdad es que la historia, basada en hechos reales, podría dar para un docudrama curioso, pero las dos horas hasta las que la estira Roger Donaldson son demasiado. Burt cruza el globo para llegar a su destino, y el espectador disfruta de cada uno de los minutos de la travesía. Desde luego, en las películas de Indiana Jones solventaban estos trances de una manera mucho más elegante y que dañaba menos al desarrollo del guión.

Además esta estructura de pseudo road movie hace que los personajes, exceptuando al protagonista, no aguanten mucho más de diez minutos en pantalla, por lo que el hecho de que todos se acaben encariñando con Burt, por mucho Paco Martínez Soria que éste sea, y que lo colmen de favores y atenciones resulta un poco artificial. Especialmente si estos favores influyen determinantemente en la historia y uno no tiene manera de entender por qué ese tipo al qué acaba de conocer en una cuneta de la autopista le está donando un riñón, por poner un ejemplo.

En general la película no es más que una serie de anecdotas colocadas a lo largo de la línea que une Nueva Zelanda y Utah, y salvo algún momento emocionante conseguido más a fuerza de guión y de personaje (al fin y al cabo cualquiera que tenga corazón, o incluso marcapasos, ha de terminar por implicarse aunque sólo sea un poco con el protagonista), todo está rodado de una manera un poco gris. Eso sí, Donaldson intenta darle un cierto toque personal con algún que otro montaje un poco estridente, pero no termina de conseguir nada bueno.

Sin duda, el único aspecto positivo de la película es la soberana actuación de Anthony Hopkins. Cuentan las leyendas que en determinado momento de la producción los herederos de Munro visitaron el rodaje, un día que Hopkins tenía particularmente inspirado. Parece ser que su encarnación de Burt Munro fue tan realista que los familiares se echaron a llorar. Aunque yo no lo conocía ni de oídas, lo cierto es que Hopkins da una lección ed interpretación a todos los niveles. Asume un acento neozelandés perfecto (que se perderá en la traducción) y da una vida al personaje que en muy pocas películas se puede ver. Tal vez por esto, y no por exigencias del guión, el resto de los actores tengan intervenciones breves, pues a ver quién se atreve a compartir pantalla con Sir Anthony.

En fin, una película bastante aburrida, sólo recomendada para psicólogos laborales, encargados de recursos humanos y demás fauna ávida de literatura motivacional estilo "¿Quién se ha llevado mi queso?"
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