Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

The omen

Duración

110min

Dirección

John Moore

Guión

David Seltzer

Reparto

Liev Schreiver, Julia Stiles, Mia Farrow, Seamus Davey-Fitzpatrick

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Crítica de La profecía
Autor: sensillo
Fecha: 06/06/2006.
Póster La profecía

La profecía

Digerido por sensillo

Parafraseando el anuncio, lo primero sería dar un gran aplauso a quienes se atreven en la vida. Así que un aplauso para John Moore, porque al aceptar dirigir un remake de “La profecía”, ya sabría que le caerían gorrazos y collejas por doquier.

A estas alturas de crisis de guiones en la industria de Hollywood, estas cosas ya no nos pillan desprevenidos. ¿Cómo es el remake de la película de Richard Donner? Innecesario, como de costumbre. Y como ya viene siendo habitual, la reconstrucción adopta una forma mucho más acorde con la salita de casa que con la pantalla del cine.

Volvemos otra vez a la historia del rico diplomático que, perdiendo a su hijo recién nacido, adopta otro, con un certificado de pedigrí más que dudoso, y que resulta ser nada menos que el Anticristo. Y claro, en estos tiempos que nos ha tocado vivir, a ver quién es el guapo que distingue al hijo de Satanás de otro cualquiera.

El guión corre a cargo de David Seltzer, quien ya se había encargado de lo mismo en la versión de 1976. La puesta al día consiste en añadir al principio unas imágenes de la caída del World Trade Center y del huracán Katrina, así como para ponernos un poco a tono con el mensaje de que el fin de los días está cerca. Algunas muertes cambian un poco en la forma, que no en el fondo, pero poco más. Sin embargo, la atmósfera es mucho menos inquietante, y en ocasiones recuerda más al tontorrón divertimento que era “Destino final” antes que al suspense de la versión original.

A falta de buena atmósfera, se recurre a los golpes de efecto de toda la vida, que es un recurso bastante desesperado. Imágenes y fanfarria que llegan de improviso, te sacuden en la silla si no los veías venir, y adiós, muy buenas. Pero a estas alturas no deberíamos confundir miedo con sobresalto. Y algunos detalles, de tan obvio, hacían esbozar una sonrisa. Como el empapelado del cuarto del niño, con esos motivos florales que evocaban el 6 6 6.

El color rojo, siempre anticipando un accidente fatal, me trajo recuerdos de aquella película del gran Terence Hill llamada “El superpoderoso”.

No obstante y a pesar de todo ello, la película consigue entretener, pues la historia sigue siendo igual de buena. Si es que la cosmogonía católica da para mucho terror y pavor. Y también para muchas cosas más, que parece mentira que nos lo tengan que hacer todo los americanos.

Recomendada para los que no tienen niños en casa, y no estén por lo tanto ya curados de espanto. Puntuacion