Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Over the Hedge

Duración

83min

Dirección

Tim Johnson, Karey Kirkpatrick

Guión

Len Blum, Lorne Cameron

Reparto

Michel Brown, Luis Merlo, Eduard Soto, Juan Luis Galiardo

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Crítica de Vecinos invasores
Autor: bronte
Fecha: 16/06/2006.
Póster Vecinos invasores

Vecinos invasores

Digerido por bronte

Contínúa el duelo entre Pixar y Dreamworks. Si la primera nos ofrece "Cars", la segunda contraataca con "Vecinos invasores", siendo un poco triste el título en español con tanta aliteración en "v", "n" y "s". Quiero pensar que es una forma de intentar emular el juego de palabras del inglés "Over the hedge", algo así como "Al borde del seto", que no del precipicio. En mi sincera opinión, Dreamworks va ganando la guerra últimamente, pues si bien "Buscando a Nemo" es una obra maestra, "Los increíbles" ya empieza a desaparecer de las estanterías de los videoclubes, y "Cars" seguirá el mismo camino. En cambio toda la saga de "Shrek" o "Madagascar" aún tienen cuerda para rato, sobre todo gracias a la ironía adulta y ácida que saben verter sobre las partes más cómicas del modo de vida occidental.

Antes de meterme a fondo en lo que les va a gustar a los adultos de este filme, déjenme que diga que al acabar mi proyección, los niños congregados en la sala, que eran muchos, aplaudieron. Claramente esto es por el humor de slapstick que desprende la película, y por lo conseguido de sus personajes. También porque es una historia que abunda en un mensaje que hace disfrutar a los niños como es el valor de la amistad y sobre todo el valor de la familia. Porque para los niños es importante saber que existe una cosa llamada familia, cuyos miembros siempre estarán a su lado. Luego cuando crecen y se tatúan tigres, esto ya no les parece tan "guay", y prefieren juntarse con la "basca del botellón" y de los "diábolos", pero bueno, centrémonos en cuando aún son monos. Detrás de la aventura, de los saltos y los gags, no hay otra cosa más que el total convencimiento de que tener una familia es lo mejor que se puede tener en el mundo. Si alguno se está recolocando la rasta por el nerviosismo, diré que es una familia interracial (por no decir inter-especies) y basada en la amistad más que en la consanguineidad.

Para adornar este mensaje último, los responsables de este filme han echado el resto con el tema de la cinética, que es todo lo espectacular que se puede esperar de un producto de última generación. No hará falta que se diga que en esta película hay pelos por todos los sitios. Que para algo saben generarlos ya por ordenador que es una maravilla. Un mapache algo zorro, y en deuda con un oso malo, convence a un grupo de animalillos para que recolecten en una semana la comida que él necesita restituir al oso malo. Estos animalillos son una tortuga, dos zarigüeyas, cinco erizos, una mofeta y una ardilla. Lo que se imaginan: la mofeta desprenderá su característico olor, los erizos pincharán con sus púas, la tortuga perderá el caparazón, y las zarigüeyas se harán las muertas. Esto último a lo mejor no lo sabían, pero se lo digo yo que he visto la película. Asímismo cada personaje ocupará su rol social: la tortuga es prudente, el mapache pillo, la ardilla nerviosa... Y combinando todos estos factores, unas impresionantes coreografías a través de las cuales este simpático grupo de animales robarán comida en una urbanización de humanos.

Tampoco falta el humor corrosivo sobre las costumbres alimenticias de Occidente. Se lo resumo en una frase del mapache: "Nosotros comemos para vivir; los humanos viven para comer". A partir de ahí, mofas y befas sobre todas las porquerías que la gente se mete en el cuerpo, y los complejos sistemas que tenemos montados para poder comer más y más y más y no parar. Definitivamente, Dreamworks tiene un toque especial para todo aquello que sea caricatura social.

Con respecto al doblaje español, el mejor de todos, sin dudas, Michel Brown, que es argentino. No sólo por su acento sudamericano, que hará las delicias de los adultos acostumbrados a otras épocas del doblaje de animación, sino porque es el mejor. De todos los actores, es el único capaz de entender el género farsesco en el que se mueve, y dota a su voz de numerosas inflexiones que crean un personaje por sí mismas. Lamentablemente, el resto de los dobladores, entre los que se encuentran Luis Merlo, Juan Luis Galiardo, y Pepón Nieto, entre los no dobladores profesionales, están en un registro, llamémoslo "bergmaniano", que de no ser por la presencia de Michel Brown, no hubiera sido tan evidente. Quizás de los españoles el que más gracia le da al tema es Eduard Soto, conocido también por "El Neng", que vaya por Dios.

Una película divertida que invitará a la carcajada en más de una ocasión a todo espectro de público. Recomendada para los motoretas del Telepizza. Puntuacion