Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Superman returns

Duración

154min

Dirección

Bryan Singer

Guión

Michael Dougherty, Dan Harris

Reparto

Brandon Routh, Kate Bosworth, Kevin Spacey, James Marsden, Sam Huntington

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Crítica de Superman returns
Autor: bronte
Fecha: 2006-07-17.
Póster Superman returns

Superman returns

Digerido por bronte

Es evidente el intento de distancia que Brian Singer y sus acólitos han hecho para alejarse lo más posible del "Superman" original de 1978, pese a casi calcar su argumento. No es de extrañar. Era muy dura competencia en todos los sentidos. Por eso, en esta ocasión, en vez de encontrarnos con una comedia chispeante, en la que la cualidad de héroe es mostrada inocente y asumidamente, nos encontramos todo lo contrario. Una película oscura, realmente oscura, en la que de manera explícita se plantea la interrogante sobre si el mundo necesita un líder como Superman o no lo necesita.

Y parece que sí que lo necesita, o al menos esa parece la opinión de Brian Singer, quien se ha empeñado con denuedo en cristianizar algo tan judío como Superman. Son tantas las referencias implícitas a la metáfora del héroe como Jesucristo, que en algún momento puede llegar a ser sonrojante. No sólo por los diálogos en los que oímos cosas como "El hijo se convertirá en el padre y el padre se convertirá en el hijo", que dejan bastante claro la intención última de la cosa, sino también en la numerosa iconografía en la que se nos presenta a Superman materialmente crucificado. Ahora bien, mientras que las referencias visuales son innegables, ontológicamente Superman y Jesucristo siguen teniendo muy poco que ver.

Con tanto recurso al tema del sacrificio, todo en esta película ha perdido claridad, empezando por el traje de Superman, que parece el uniforme del Barça. Los vivos azules, rojos y amarillos, desaparecen para dar lugar al granate, al azul muerto y al amarillo ocre. Y obsesionados con hacerlo todo más sofisticado, han confeccionado un traje volador en el que se aprecia perfectamente su composición plastificada, a juego con unas terribles botas de suela antideslizante que rompen la magia al hacer que el espectador se pregunte... "mmm... parecen cómodas y de calidad ¿dónde se las habrá comprado?". Una tecnología demasiado terrestre como para calzársela a Superman y nunca mejor dicho.

El otro fallo evidente de la película es el reparto. Brandon Routh, es guapo, sí, y de no planear sobre él la tremenda sombra de Christopher Reeve, hasta podría dar el pego. Pero ni físicamente ni actoralmente da la talla. Su presencia en la película se limita a mantener cara de penitente sin prácticamente transiciones en las secuencias; mucho menos cuando tiene que interpretar a Clark Kent. Si alguien puede notar diferencias entre Superman y Clark Kent, que tenga la valentía de llegar por lo menos a siete. Aquí otra vez se nos aparece el fantasma de Christopher Reeve, quien resultaba deliciosamente patoso como periodista, y extremadamente superhombre en todos los sentidos como superhéroe. Brandon Routh, lamentablemente se queda en una medianía en la que tiene que tirar de fotografía y mucho primer plano, no todos ellos bien planteados.

Kate Bosworth tampoco encaja como Lois Lane, y quizás sea esta actriz la que más está de sobra en todo el conjunto. La graciosa, atractiva y dinámica reportera es aquí una mujer apesadumbrada, tendente a la cara de "ay, qué pena", y sin mucho registro más en todo el metraje. Para más recochineo, y en esto estoy en total desacuerdo, es castaña, en vez de morena, y parece estar despeinada toda la película. También una aquí clama por Margot Kidder. Lo mismo con el resto de los personajes que no parecen sino tristes sombras de sus predecesores. Langella como Perry White no puede competir con Jackie Cooper, ni por supuesto Kevin Spacey puede competir con Gene Hackman.

Claro que en este último caso, es tan diferente la concepción del personaje, que casi no hay punto de conexión. Mientras que el Lex Luthor de Hackman era extraordinariamente divertido, el de Spacey es malo, pero malo de verdad. Y en toda la película sobrevuela esa idea de que efectivamente el mundo es malo, lleno de peligros y que necesitamos a alguien que nos traiga algo de libertad, de justicia, y del american way of life. Porque esa es la frase original de Superman, y no el remedo de los doblajes españoles. Se puede decir que es ésta una versión mucho más política que la anterior, sin ningún género de dudas.

En el debe más escandoloso, un detalle de muy mal gusto con dos preciosos pomeranias, de muy mal gusto, y la inclusión de un niño en la trama, hijo de Lois Lane. Bien sabe Dios que no tengo yo nada en contra de la familia, pero qué harta estoy de que en todas las películas de superhéroes tengan que aparecer niños. Afortunadamente, este aparece poco, pero es que en esta cinta todo el mundo aparece poco, o mejor dicho, habla poco, ocupándose casi todos los metros de película en mucho efecterío y escenas épicas, que créanme, no sólo son lo mejor, sino que alcanzan gran calidad en repetidas veces. Todas las secuencias de Superman cargando el mundo en sus hombros, o contemplando la Tierra desde lejos, como un Dios misericordioso contemplaría a los hombres, son de gran belleza y emoción. Y sólo por ellas merece la pena ver la película.

El último comentario se refiere a la estupenda banda sonora de John Williams, que para esta versión ha sido retocada a fin de ahogar su animado y feliz ritmo, con el resultado que ya se pueden imaginar. En vez de llenársele a una el pecho de alegría al ver a Superman volando, casi dan ganas de llorar al darse cuenta de lo que debe sufrir un ser tan maravilloso en un mundo tan puñetero. Ese es el resumen de la película, abreviando.

Recomendada para madridistas. Puntuacion