Ficha

País

UK, USA

Año

1998

Título original

The man in the iron mask

Duración

132min

Dirección

Randall Wallace

Guión

Randall Wallace

Reparto

Leonardo DiCaprio, Jeremy Irons, John Malkovich, Gérard Depardieu, Gabriel Byrne

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Crítica de El hombre de la máscara de hierro
Autor: bronte
Fecha: 08/08/2006.
Póster El hombre de la máscara de hierro

El hombre de la máscara de hierro

Digerido por bronte

Lo cierto es que hay que ser muy mala gente para tener a un hombre en prisión, llevando durante años una máscara de hierro. Lo mismo como para tener a un hombre viviendo años en un aeropuerto. Para que luego digan de la Inquisición Española. Con esos, por lo menos en tres días se acababa el sufrimiento. Pero los franceses... es que tienen muy mala idea. "El hombre de la máscara de hierro" es una historia de aventuras salida de la animosa mente de Alejandro Dumas padre, y como tal tiene todos los ingredientes que se le suponen: acción, amor, intriga, uno para todos, todos para uno... Pero claro, la consciencia de que todo es ficción, menos el hecho de que los franceses tuvieran durante años a un hombre preso en La Bastilla, condenado a llevar una máscara de hierro, le amarga la sesión a cualquiera.

Así que no me detendré en el aspecto sádico del asunto y me limitaré a dar vueltas sobre la trama de aventuras. Que está bien, pero que no es en absoluto para echar cohetes. De hecho, el filme se queda en una rudimentaria incursión en el maravilloso mundo de los mosqueteros, en el que algunas cosas chirrían sobremanera, y pongo un ejemplo: la cámara lenta del primer intento de asesinato del Rey Sol, mucho le debe a Lazarov, y mucho desprestigia la película entre otras cosas. Esas otras cosas serían la construcción del alivio cómico, aquí encarnado por Gerard Depardieu en el papel de Portos, que con su afán por el fornicio explícito, y querencia a la escatología, arrebata todo el glamour que otras versiones les otorgaron a estos guardias reales.

Permítanme aquí la nota frívola, pero es para estar a juego con la película. Tanto D'Artagnan como los Tres Mosqueteros, en este ejercicio de casting, han resultado ser cuatro de los actores más feos del panorama cinematográfico de la actualidad. Y no me detendré en comentarios, aunque sí que resaltaré a Judith Godréche, la protagonista femenina del filme, que cómo será la cosa, que ni aparece en la ficha del filme en la IMDB. Y es que esta actriz contribuye en gran medida a que el público no pueda entender la película, cuando en una habitación están tan sólo ella y Luis XIV y el Rey no para de decir: "Sois tan hermosa, sois tan hermosa, nunca he visto a nadie tan hermosa en mi vida", con lo cual el pobre espectador se desoja intentando ver dónde está esa mujer tan hermosa que por fuerza tiene que haber en la habitación, y que claramente no puede ser la que la cámara está enfocando.

Afortunadamente, para compensar tanta fealdad en pantalla, ahí está Leonardo DiCaprio, que en este filme está, y podemos decirlo bien claro, hermoso.Y en consonancia con sus parteneres masculinos, que salvo limitaciones de guión (pobre Depardieu), están todos a la altura en cuando a exigencias interpretativas se refiere. También se agradece mucho en la película el hecho de que las escenas de acción no se coman literalmente el metraje, pudiéndose contemplar asímismo diálogos y otras cosas que pasan más allá de los espadazos, y sobre todo la ausencia de efectos especiales, que no saben ustedes cómo descansa la vista... Sin lugar a dudas eran otros tiempos.

El guión es más bien rudimentario, ya digo, y nadie se hernió en esta ocasión por crear una historia que emocionara o dejara impresos sus personajes para siempre en la memoria de los espectadores. Pero es una película entretenida para un fin de semana caluroso. Recomendada para gente que gusta de tener la cara llena de rajas de pepino durante horas. Puntuacion