Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

An American Haunting

Duración

91min

Dirección

Courtney Solomon

Guión

Courtney Solomon

Reparto

Donald Sutherland, Sissy Spacek, Rachel Hurd-Wood, James D'Arcy, Thom Fell

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Maleficio
Autor: malabesta
Fecha: 17/08/2006.
Póster Maleficio

Maleficio

Digerido por malabesta

"Maleficio" es una película de terror moderno, lo cual inequívocamente se traduce en muchos actores gritando a la vez, efectos especiales trileros y estridencias musicales, todo combinado con la esperanza de asustar a algún espectador que en ese momento estaba mirando hacia otro lado; lo más que consigue es inspirar el mismo miedo que tiene uno está con la boca abierta en la silla del dentista: no hay escapatoria, y cualquiera es capaz de predecir con precisión de unos segundos cuándo se producirá el siguiente pepinazo de volumen que le dejará los tímpanos doloridos. Y aquí no hay helado al final.

Lástima, porque la película tiene un principio que, aunque no llegue a prometer, por lo menos ofrece algo de esperanza. Una niña y su madre encuentran en su desván un diario del s. XIX detallando un caso de brujería, centrado en la familia Bell (y supuestamente real, en el Tennesse del 1800, y profusamente documentado), en el que un espíritu atormentó durante años a John Bell (Donald Sutherland), a Lucy Bell (Sissy Spacek) y especialmente a su hija mayor Betsy (Rachel Hurd-Wood). Entre los testigos de tales eventos destacan su vecino James (Matthew Marsh) y el profesor de la escuela local, Richard (James D'Arcy).

Según "Maleficio", John Bell, después de tener problemas con la bruja local, debido a un contrato sobre unas tierras, es maldito junto con su familia. Una presencia se materializa en su casa y se dedica a abofetear a su hija, a atormentarlo a él y a cualquiera que entre en la propiedad. La película mantiene un honroso perfil bajo en este aspecto, y en lugar de recurrir al efecterío tan típico y tópico, intenta representar el horror del poltergeist usando trucos de cámara. Lástima que sean siempre los mismos, siempre. Cuando uno ya ha visto el octavo travelling en torno al reparto horrorizado en el salón de la casa, mientras se oyen voces de ultratumba (que aquí entre usted y yo, las del Palacio Real daban más miedo), pues ya le pierde un poco el miedo. Por supuesto, y como estamos en el siglo en el que estamos, todo es culpa de un oscuro y terrible secreto familiar que nos es explicado al final de la película, para bostezo de muchos.

El tratamiento de los personajes es bastante simple, y poco se sabe de ellos salvo que viven en una casa embrujada. Betsy se limita a ser la niña buena que sufre mucho, John es el padre sufridor, Lucy la madre preocupada y Richard, el profesor, es el racionalista que intenta convencerlos de que lo de ver a su hija levitando en el aire mientras un ser invisible le tira de los pelos y la abofetea tiene una explicación totalmente científica que involucra una cerbatana disparando guisantes. Y no exagero. El desconocimiento casi total de los personajes que tiene el espectador le quita un poco de fuerza a la película, especialmente a la hora de revelar la verdad y el oscuro secreto. No es lo mismo enterarse de lo que oculta un desconocido que te acabas de encontrar en la calle que descubrir que tu compañero de trabajo, al que conoces desde hace más de veinte años y con el que te juegas la quiniela es en realidad un perro amaestrado, por poner un ejemplo. Por esto, películas como "El sexto sentido" dejan a la gente boquiabierta, y otras como ésta la dejan más bien espantada.

Ésta es la segunda película de Courtney Solomon como director, después del retiro forzado que le supuso "Dragones y mazmorras". Aunque parece haber aprendido algo desde entonces, tampoco es para echar cohetes. Es sumamente repetitivo tras la cámara, y eso supone un lastre enorme para una película como "Maleficio", puesto que la sorpresa es un elemento importante a la hora de dar sustos. Eso sí, a mí lo que realmente me dio miedo es la banda sonora; es probablemente la cosa más estridente que uno se puede echar a la cara. Intuyo que nadie le dijo a Caine Davidson, el compositor, que en una escena de tensión en la que los personajes se mueven en la oscuridad de una casa encantada, poner de pie al tío de los platillos y al del del bombo para que se queden a gusto no es la mejor de las ideas.

El reparto cumple, aunque las exigencias son pocas. Rachel Hurd-Wood tiene unos pulmones muy sanos, Sissy Spacek la verdad es que da bastante miedo con solo verle la cara y Sutherland no es mal actor, aunque en las escenas más dramáticas de la película no termina de resultar del todo convincente.

En fin, una película bastante predecible que probablemente guste a los amantes del género. Recomendada para Íker Giménez, que aún se sacará unos programillas de aquí.

Puntuacion