Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Garfield: A tail of two kitties

Duración

80min

Dirección

Tim Hill

Guión

Joel Cohen, Alec Sokolow

Reparto

Breckin Meyer, Jennifer Love Hewitt, Billy Connolly, Ian Abercrombie

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Crítica de Garfield 2
Autor: malabesta
Fecha: 26/08/2006.
Póster Garfield 2

Garfield 2

Digerido por malabesta

Garfield no necesita presentación. Su amor por la lasaña y su aversión por los lunes son conocidos por casi todos y compartidos por muchos, y eso es en gran parte porque siempre ha sido un personaje que, un poco como le pasa a "Los Simpson", sabe llegar a todo tipo de público. El cómic. Porque lo que es la película, no pasa de ser una historia infantil de las que se le venden a las televisiones a dos duros el kilo de cinta para rellenar las sobremesas de fin de semana.

La historia comienza con John (Breckin Meyer) viajando a Londres detrás de su novia, a la que quiere convertir en prometida, Liz (Jennifer Love Hewitt). Por supuesto, Garfield (Garfield) y Oddie (Oddie), se colarán en su equipaje para disfrutar de las excelencias de la gastronomía, la hospitalidad y el tiempo británico. Y allí, en el castillo de Carlyle, vive Prince (Prince) un gato  que vive entre lujos y acaba de heredar una fortuna, y que además es exactamente igual a Garfield (Garfield), como siempre sucede a menos que se sea multimillonario, en cuyo caso su gemelo será inevitablemente pobre y malhablado, pero buena gente. Dicha fortuna, acompañada de las tierras de Carlyle, son deseados por Dargis (Billy Conolly) el eterno especulador malvado de turno que quiere convertir a Prince, único impedimento en su plan de convertir el castillo en un spa de lujo, y a todos los animales de su feudo en carne para hamburguesa.

Los devenires de la trama son fácilmente adivinables, más que porque el guión sea incorrecto, porque el público adulto tiene años de entrenamiento viendo películas muy parecidas a ésta. Además, el Garfield que en su versión de prensa sabe hablar a la gente con pelos en las piernas, aquí no es más que un muñeco animado que basa casi todas sus gracias en bailar meneando su rechoncho cuerpo mientras lleva hasta la náusea la repetición del tópico americano enrrollado/inglés estirado (que en la versión doblada se mitiga bastante).

Reina el humor físico en la película, fuera de los mencionados bailes, aunque tampoco es demasiado innovador. Gran parte del metraje se reduce a una versión de un capítulo de las aventuras del Correcaminos, en el que el pájaro corredor sería Garfield y el pupas del Coyote sería Dargis, que inevitablemente termina siempre cayéndose por las escaleras o con un animal de aspecto fiero mordiéndole la entrepierna. Es tal la falta de originalidad que hasta se copia, aunque muchos preferirán ver que se homenajea, el famoso gag del espejo de "Sopa de ganso" de los Marx. Claro que con dos gatos hechos por ordenador y completamente iguales, pierde toda la gracia surrealista del original, y todo su mérito físico, que aquí se reduce a que un señor pulse "enter".

La mayoría de las películas en las que uno o más de los protagonistas están generados por ordenador suelen gloriarse o vanagloriarse de lo treméndamente realistas, complejas y superiores a todas las anteriores que son sus animaciones. En este caso, "Garfield 2" no sigue ese camino, y trata de superar a la primera parte de la saga más que por la innovación, por lo que podríamos llamar "la vía del supermercado" que consiste en ofrecer lo mismo, pero el doble de cantidad, por el mismo precio. Así se sustituye al gato animado por dos gatos animados, completamente iguales y que sólo se distinguen por la voz, en espantoso doblaje, de Carlos Latre. A comparar con el Bill Murray original.

Los actores reales no tienen demasiado espacio detrás del pelaje naranja de los protagonistas, y el que más luce es Billy Connolly, que combina bastante bien su aspecto prototípicamente británico (por muy escocés que sea), ridículamente digno y estirado, con el patetismo propio que requiere un personaje que termina por ser el objetivo de todas las bromas, venganzas, golpes y manchas.

En fin, una película bastante escasa, que a lo mejor no desagrada a la gentecilla sin mucha experiencia en el cine. Recomendada para los que le hablan al gato y ven doble.


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