Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

The ant bully

Duración

88min

Dirección

John A. Davis

Guión

John A. Davis, Dave Reynolds

Reparto

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Crítica de The ant bully: Bienvenido al hormiguero
Autor: bronte
Fecha: 08/09/2006.
Póster The ant bully: Bienvenido al hormiguero

The ant bully: Bienvenido al hormiguero

Digerido por bronte

"Ant Bully" es como poco una película asquerosita. Con la excusa de reducir a un niño al tamaño de una hormiga, los responsables del este filme repugnantito nos llevan por los jugos gástricos y la bilis de un sapo, nos pasean por un cuero cabelludo lleno de grasa y caspa, nos hacen ser testigos de una sonada de mocos al aire, además de mostrarnos lindezas como insectos decapitados que no sé yo si es un contenido apto para niños. A mí desde luego, el conjunto en su globalidad me dio mucho repelús al mismo tiempo que soñarrera, por incompatibles que parezcan ambos términos. Y eso que el doblaje da para mantenerse despierto con puñaladas a la gramática como "soy tu único amigo" en boca de una hormiga hembra, o "que hayan rojas"... que no me digan... levanta dolor de cabeza. Jamás podremos entender por qué en los doblajes contratan a participantes de "El diario de Patricia" en vez de a filólogos.

Como película, "Ant Bully" deja bastante que desear, empezando por su aspecto técnico, que parece increíble que este sea un producto coetáneo de "Monster House", que en el tema cinético le da cien mil patadas donde la espalda pierde su casto nombre. Con respecto a la cosa literaria en sí, nos encontramos con un producto desmadejado, donde los alivios cómicos son de esos de ardor de estómago, donde nada tiene mucho sentido, donde se copia descaradamente a otras películas (busquen al "gatito" de "Shreck 2"), y donde los diálogos son malos de esos que brillan por lo malos que son, que cada línea parece un puntapié en el tímpano. Tampoco se entiende la fascinación con los insectos, sobre todo cuando se dibujan tan feos como los de esta cinta, mucho más cercanos a las "Hormigaz" que a los "Bichos". Pero, sin la gracia, dónde va a parar, de "Bichos", y con un mensaje ideológico diametralmente opuesto al de "Homigaz".

Lo mal construido que está todo en esta cinta es lo de menos al lado de las toneladas de corrección política que chorrea "Ant Bully". Corrección que le hace ser incoherente de principio a fin. Ristra de topicazos para lanzar un discurso "flower power" totalmente incongruente. Lucas es un niño algo marginado y torturado por el matón del barrio. Lucas se venga en el hormiguero de su jardín que tiene el tamaño de un rector nuclear, y eso sólo por fuera. El mago del hormiguero, con unas piedras rojas mágicas sin ningún tipo de explicación coherente, sintetiza una pócima con la que reduce a Lucas al tamaño de una hormiga. El mago del hormiguero tiene novia (el primer mago con novia de la historia). La novia tiene un corazón enorme en el trasero. Cuando Lucas llega preso al hormiguero le condenan a convertirse en una hormiga. La novia del mago quiere mucho a Lucas. Lucas aprenderá lo maravillosa que es la sociedad de las hormigas, luchará contra unos insectos voladores que vaya usted a saber a qué especie pertenecen (aquí hacía falta Grissom), y luego contra un exterminador que él mismo ha contratado. De la manera más complicada, cruel, y poco efectiva, dicho sea de paso. Lucas aprenderá que ser hormiga es lo mejor que le puede pasar a un ser humano y fin.

Lo primero que llama la atención es la compasión y la amistad que todas las hormigas brindan a Lucas a la primera de cambio, sin darle tiempo casi ni a abrir la boca, cuando ellas mismas le han puesto el sobrenombre de "El destructor" debido a las infinitas veces que les ha destruido el hogar y asesinado a sus hermanas. Primer chorretón de corrección política: hay que tratar al que te desgracia la vida como si fuera tu hermano. El único que mantiene el sentido común es el mago, que sigue considerándolo un destructor, lo que hace que el resto de las hormigas le reprochen "su odio irracional a los humanos" y lo llamen fascista. Segundo pringue de corrección política: poner las cosas en su sitio es de desalmados. De repente los humanos son buenos, pero las avispas esas no identificadas siguen siendo malas, cuando lo único que hacen es buscarse la comida, como todo el mundo. Tercer babazo de corrección politica. Bajo el mismo esquema de actuación se puede ser bueno o malo, todo depende de lo que diga el guay del grupo. El niño que destruía por placer es bueno. Las avispas, que se buscan las lentejas, son malas. Cuando llega el exterminador que, insisto, el mismo Lucas ha contratado, y que simplemente se limita a hacer su trabajo, a ese hay que aniquilarlo. Cuarto salpicazo de corrección política: la gente que trabaja por dinero es mala. Las hormigas son buenas. Esta gente no ha visto "Cuando ruge la marabunta".

Eso en la trama. En los diálogos, más madera. Desde el final apoteósico de "Enhorabuena: ya no eres un humano, ya eres parte de la colonia" (que menos mal que no le llaman borrego directamente; él encantado de la vida después de readoctrinamiento), hasta el enardecimiento de la vida de las hormigas, todas bien enclaustradas en su tarea de por vida, viviendo en amor y compañía, ayudándose las unas a las otras, anulándose en favor del colectivo, no individualizándose sino viviendo en su hormiguero uniformador, todo es un buen artículado discurso para machacar al pobre Locke y toda su teoría del egoísmo individual. Una película de esas que necesitan orden de alejamiento.

Si McCarthy levantara la cabeza... Recomendada para buenrollistas, colega. Puntuacion