Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Lady in the water

Duración

110min

Dirección

M. Night Shyamalan

Guión

M. Night Shyamalan

Reparto

Paul Giamatti, Bryce Dallas Howard, Jeffrey Wright, Bob Balaban, Sarita Choudhury, Cindy Cheung, M. Night Shyamalan

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Crítica de La joven del agua
Autor: malabesta
Fecha: 2006-09-10.
Póster La joven del agua

La joven del agua

Digerido por malabesta

"La joven del agua" parece ser la película más personal de Shyamalan hasta la fecha. Y digo parece porque sus dos trabajos anteriores a "El sexto sentido" permanecen o inéditos en nuestro país o lejos del alcance de los diversos aparatos reproductores del que escribe. Y por ser la más personal es, aún siendo a priori una de las más sencillas, la más complicada de ver. Tiene además en su contra  todas las películas anteriores del director, que aparte de sentar un precedente de alta calidad, probablemente crean una imagen falsa de lo que se puede esperar de "La joven del agua". Les advierto, esta crítica destripa denodadamente la película, por lo que si no la han visto, se la resumo: vayan a verla, está muy bien. Y les emplazo a leer la crítica de Bronte, que siendo igualmente informativa e instructiva, es mucho menos destructiva.

Shyamalan, ante todo, ha demostrado que es un maestro del guión, sobre todo en los tiempos que corren en Hollywood. Todas sus películas viven del suspense, y lo que diferencia al hindú del resto de los mortales es que, en lugar de ocultarnos información y oscurecer la trama con el fin de sorprender, Shyamalan siempre juega con las cartas sobre la mesa, monstrándonos todo (o casi todo, como en "El protegido") y acumulando información que al final sólo necesita de un pequeño evento revelador para que el espectador lo comprenda todo, consiguiendo una sorpresa aún mayor. "La joven del agua", aunque se aleja en el tono de las anteriores (es, ante todo, un cuento, con todas sus consecuencias), lleva esto al extremo, o al súmmum. Se nos enseña de manera tan hábil a los personajes y se nos transmite la información sobre ellos de una manera tan sutil que en la película no hay un solo flashback. Nada necesita de apoyo, ni de explicación. Mientras que en "El protegido" o en "El sexto sentido" se recurría al pasado para demostrar al que se había quedado rezagado por qué pasaba lo que pasaba, en "La joven del agua" todo se ha transmitido de manera tan efectiva que esto no es necesario. Shyamalan esconde pequeñas píldoras de información en el dulce de lo peculiar de sus personajes, como cuando Young Soon (Cindy Cheung), la vecina coreana (supongo), se queja de que su madre le reprocha el no haber triunfado en la vida, "como mi hermana mayor, que se ha casado con un dentista". Escondida en el chiste de que el triunfo vital es casarse con una persona que se pasa la vida hurgando en la boca de los demás con un palo y un espejito, está una información que será crucial para el desenlace de la historia, y que gracias a la chanza nadie podrá olvidar. Y así la película termina por recoger todo lo que ha sembrado a lo largo de su metraje, pues nada es innecesario.

El cuento de "La joven del agua" es el de una ninfa, Story (Bryce Dallas Howard) que es enviada por su especie para ayudar al mundo de los hombres, conociendo al que será El Elegido y despertando en él la habilidad de cambiar el mundo a mejor. Su entrada a nuestro mundo está en la piscina de un bloque de apartamentos (a lo "Melrose Place") en Philadelphia, cuidado por Cleveland (Paul Giamatti), quien descubre a Story una noche, y la ayudará a cumplir su destino, pues El Elegido es uno de los inquilinos, tras lo cual podrá volver a su mundo, el Mundo Azul. Esta misión no está exenta de peligros, pues unos extraños seres, mitad lobos mitad arbusto de jardín, intentan devorar a las ninfas cueste lo que cueste. Y digo el cuento de la película porque ésta se mueve a dos niveles. Surgió a partir de la historia que el propio director les contaba a sus hijas y que fue evolucionando a medida que éstas preguntaban y Shyamalan improvisaba (proceso que se repite en la película a través de Young Soon, que explica la vieja leyenda oriental de las ninfas a Cleveland a medida que éste pregunta y siente curiosidad) y que compone la trama argumental, y luego está la propia película, que en sí es un cuento.

Y como tal cuento adopta la simpleza del género, que siempre recurre a esos arquetipos que son parte de nuestro subconsciente colectivo, por partida doble: la ninfa necesita al Guardián, al Sanador, al Oráculo, componentes de la mitología clásica, pero además Shyamalan da una hábil vuelta de tuerca e introduce otra mitología no menos conocida en su película, el Crítico, los Fumetas, la Cotilla, la Mujer Oriental Enfadada (aunque este último sea algo demasiado americano, todavía), sacada directamente de ese nuevo subconsciente colectivo que es el cine. El uso del cuento como estructura narrativa básica tiene defectos y virtudes, claro está. Por un lado este uso de los arquetipos le da una gran libertad al guión, que no ha de hacer una exploración demasiado profunda de los personajes para que nos resulten aceptables. Porque al fin y al cabo, ¿por qué querría el Lobo comerse a Caperucita? ¿Cuáles son las motivaciones psicológicas del Cazador para abrirle la panza al Lobo y rellenársela de piedras? Y así, el Guardián protege a la ninfa porque es lo que hacen los guardianes, y el Sanador sana porque es su trabajo. Pero además los mundos de cuento tienen una serie de normas complejas y alejadas de las nuestras que en determinado momento han de ser explicadas; las del mundo del cine nos las muestra el propio Crítico (Bob Balaban), y las del mundo de las ninfas se nos explican a través de una voz en off inicial y de los propios personajes: Story y Young Soon. Esto deviene en ciertos momentos quizas un poco discursivos que frenan mucho el ritmo de la película.

Shyamalan introduce además su propia mitología personal en la historia, tanto en el cuento de la ninfa, que por ser de su autoría habla sin duda de sus inquietudes, como en la película, a través de unos personajes marcadamente suyos. Al fin y al cabo, uno de los referentes cíclicos de su cine es el hombre que ha perdido su lugar en la vida, no acepta su pasado y que necesita de la intervención de un ser externo a su mundo para encontrarse a sí mismo: Bruce Willis en "El sexto sentido" y en "El protegido", y el Mel Gibson de "Señales" están en esta tesitura, y así también lo están el propio Cleveland y Vick (M. Night Shyamalan) a los que sólo la aparición de Story les reconciliará con su pasado (o futuro) y les mostrará su lugar en la vida. Además, el hecho de que el propio Shyamalan sea parte de la película, y que sea visitado por una ninfa, que bien podría ser una musa, llamada supongo que con mucha intención Story, que le muestra su futuro y su deber como artista, no deja también de ser una cierta declaración biográfica, que sin duda muchos interpretarán como vanagloria.

En fin, probablemente la mejor película de Shyamalan hasta la fecha, y probablemente la mejor del año. Recomendada para todo el mundo, incluso a los que ya la han visto.

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