Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

Hoodwinked

Duración

80min

Dirección

Cory and Todd Edwards, Tony Leech

Guión

Cory and Todd Edwards, Tony Leech

Reparto

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Crítica de La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja
Autor: bronte
Fecha: 23/09/2006.
Póster La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja

La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja

Digerido por bronte

Buen ejemplo de a lo que nos referimos cuando les decimos que la cultura occidental está en un proceso de franca decadencia. No porque "La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja" esté mal, que no lo está, sino por la incapacidad de crear historias nuevas. Llevamos un siglo dando vueltas a lo mismo: o bien reinterpretando o versionando las historias pilares de nuestra cultura o bien desmontándolas. Si el mito del héroe (o del superhéroe) tiene que ser aniquilado a toda costa ("Los Increíbles", "Mi super ex-novia"), las historias básicas de aprendizaje también son desde hace tiempo explicadas alternativamente resultando desposeídas de su intención original ("Shrek"), y en última instancia de los valores que transmiten.

En "La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja" hay un último mensaje que responde fielmente al momento que Occidente vive: la búsqueda del propio placer por encima del deber. Conste que no entro en valorar este hecho, pero es una evidencia que ahí está. Si la obligación de Caperucita, como buena nieta, es llevarle la miel y toda la cestita a la abuelita que está en la cama hecha polvo, en este filme Caperucita está harta de semejante tarea y ella lo que quiere es recorrer mundo. Al igual que su abuelita, que saltándose las leyes biológicas en vez de estar tranquilamente en su casa esperando el deceso, se dedica a hacer snowboard y deportes de riesgo. Si en el cuento original el mensaje último es: "no hables con extraños porque te pueden hacer pupita", aquí resulta que el extraño, el lobo, es un periodista de investigación que trabaja en el asunto de quién está robando los libros de recetas del bosque, obligando a todos los hacedores de postres a cerrar sus locales.

Ese es el meollo del asunto: una historia de intriga y suspense. "La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja" transcurre en sus primeros diez minutos a una velocidad tal que el espectador tendrá la sensación de ver una película estilo telegrama. Luego la cosa ya empieza a remolonear, y se estanca gravemente en los números musicales algo inoportunos. Si en los primeros momentos queda clara la situación inicial de la abuelita amordazada, el lobo intentando comerse a Caperucita, y el leñador acudiendo en su socorro, el resto de la película se dedicará a explicar la versión de cada uno de estos personajes sobre cómo han llegado a esta circunstancia. La clásica estructura de una misma historia contada desde diferentes puntos de vista (a través de los interrogatorios policiales), sobre la cual se aprovecha para crear prácticamente cuatro películas diferentes y meter los chistes que a los guionistas les interesaban. Caso llamativo es el del leñador, sobre cuya historia se intercala algún que otro chascarrillo sobre Stanislawsky. Que ya me dirán ustedes que pinta en todo esto.

Cuenten con que si deciden ir a ver esta película verán sesiones interminables de deportes de riesgo, verán a matones en acción, montañas rusas, investigación policial y peleas a lo "Kill Bill", porque esa es otra: la película está trufada de "homenajes" que a mí es algo que no me suele agradar si se limitan, como es el caso, a ser reproducciones calcadas sin añadir nada de significado nuevo al conjunto. Aunque de esta larga introducción pueda deducirse que es una película que de la que es mejor escapar, tampoco es para tanto. Aunque escuchen por ahí que la calidad de la animación deja mucho que desear, yo les aseguro que es mucho mejor que algunos productos que hemos visto por aquí, en nuestras queridas carteleras españolas, y aunque los adultos duchos en el tema, puedan ver en este producto el agotamiento de la creatividad occidental, estoy segura de que los niños pasarán un buen rato, pese a lo cansina que se hace en ocasiones. Sobre todo porque aunque la película sea un recopilatorio de chistes sin una coherencia u objetivo global, algunos de ellos les resultarán graciosos, y sobre todo, porque se trata de una película totalmente blanca en los contenidos considerados más peliagudos por los padres. Los adultos que vayan a entretenerse lo conseguirán en virtud de el intento descarnado de los responsables por hacer una actualización con mayúsculas del cuento.

Y bueno, como suele ser la intención final de estas cosas y cuentos, todos serán al final felices. Recomendada para repartidores. Puntuacion