Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

World Trade Center

Duración

129min

Dirección

Oliver Stone

Guión

Andrea Berloff

Reparto

Nicolas Cage, Michael Peña, Maria Bello, Maggie Gyllenhaal, Stephen Dorff

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Crítica de World Trade Center
Autor: bronte
Fecha: 29/09/2006.
Póster World Trade Center

World Trade Center

Digerido por bronte

Estar en el mirador del World Trade Center era algo así como asomarse a un balcón en pleno cielo. Las Torres Gemelas de NYC no eran sólo una maravilla arquitectónica y uno de los distintivos más importantes de la capital del mundo. Además de eso eran un símbolo planetario: eran el centro del comercio mundial, la metáfora del libre mercado en el que están basados los sistemas democráticos occidentales y una auténtica Babel donde convivían miles de personas de muy diferentes orígenes, razas, religiones y culturas.

Ver una película sobre aquel fatídico 11 de Septiembre y sus heridas en NYC es una tarea ardua no sólo para los neoyorquinos, sino también para todos aquellos que aquel día comprendieron lo que significaba aquel ataque. No se trataba sólo de matar gente, de infundir terror, sino que se estaba ante un aviso claro de que el modo de vida liberal occidental no es del agrado de todo el mundo. Si el visionado se hace difícil por los recuerdos indelebles que se mantienen en la memoria, avivados con cada nuevo atentado, o cada vez que se retira una ópera de cartel, imagínense si además es a través de una película tan irregular como "World Trade Center".

Como es habitual, la responsabilidad última, mucho más allá de Oliver Stone, se halla en Andrea Berloff, la guionista. No sólo ha construido una historia superficial, sino que además la ha construido muy mal, y sólo la mano del director alivia un funesto resultado. Los primeros diez minutos de la película, mientras que Nueva York se despierta, la policía portuaria comienza su tarea, los aviones se estrellan contra las torres y las fuerzas de seguridad hacen lo que pueden para prestar ayuda, todo va bien. Unas escenas en las que prácticamente no hay diálogo, y es el trabajo del director y sobre todo del montaje el que se encarga de que el espectador esté en relativa tensión, reviviendo unos momentos muy duros.

Pero hete aquí que las torres se derrumban y asistimos a una interminable parte del metraje con Nicolas Cage y Michael Peña semienterrados entre escombros, gritándose el uno al otro "no te duermas, no te duermas", y con bastante vergonzantes e indignos flash-backs sobre lo maravillosas que eran sus vidas. Por si no me creen les diré que en esas analepsis se ve a la pareja Jimeno en la cama, pastelosamente, eligiendo el nombre que le pondrán a su a punto de nacer niña, y en otra se ve a María Bello, la mujer de un liposuccionado en los mofletes Nicolas Cage, extendiendo sábanas al aire, que era ya lo último que nos faltaba por ver.

Como toda una hora es mucho para desarrollar esos dos asuntos, también vemos a Maggie Gyllenhaal, la autora de la maravillosa frase "De alguna manera America es responsable de estos ataques", gritándole mucho a su familia porque no sabe si el Sr. Jimeno está vivo o muerto, y a la Señora McLoughlin acariciando las herramientas de carpintero de Nicolas Cage mientras discute con sus hijos si le importa o no que su marido fallezca. Este tipo de discusión provocará mucha tensión a admiradores de la canción "¿Dónde está la mosca, aquí o aquí?", pero aburrirá soberanamente al resto del público.

En el último tramo del filme, la trama toma algo de vuelo, teniendo en cuenta que es el momento del rescate, que no diré si se salvan o no, pero lo cierto es que intentan rescatarlos,  y no, para ello no mandan a niños con cinturones llenos de explosivos. Es por estos últimos minutos que se oye por ahí que es un historia sobre el coraje y la valentía, pero como también se ha escuchado en algunas partes, lo mismo podían haber hecho en cualquier otro tipo de catástrofe, tales como tsunamis o terremotos.

Lo cierto es que es un poco ridículo hacer una película sobre el atentado más grande sufrido por el mundo occidental y descafeinarlo de tal manera que lo mismo se podría haber situado en NYC como en Pernambuco. Los amantes de esta ciudad repararán en el poco amor que tanto guionista como director (y eso que es nacido allí) dispensan a la ciudad que nunca duerme, vista la desidia y por qué no decirlo, descuido con está retratada y plasmada. Ni "New York Attitude" ni nada de nada. Si esta cinta hubiera estado localizada en Almendralejo créanme que no se hubiera notado la diferencia.

Y retomo el tema de la superficialidad de la cinta para incidir en la poca profundidad personal que han demostrado los responsables. Ante un hecho así, los seres humanos buscan respuestas. ¿Se asesinó a 3000 personas para deponer a un dictador? ¿Para parar un holocausto? ¿Por qué? Nada de esto aparece en la película. Nada más allá que un pseudoenaltecimiento de los héroes de las fuerzas de seguridad que tampoco llega a conseguirse del todo. Quizás lo peor de todo sea el silencio abrumador sobre quién derribó aquellas torres. Muy equivocado está el director si cree que por "no mentar a la bicha" ésta no va a aparecer. Aquellos que derribaron el World Trade Center tenían nombres, apellidos, pertenecían a una organización y tenían un objetivo muy concreto que aún se mantiene en pie. En cierta manera es algo ofensivo que Stone ni siquiera haya querido nombrar por qué McLoughlin y Jimeno permanecieron horas y horas en el infierno.

Una película bastante deficiente que alcanza sus buenos momentos gracias al efectismo. Recomendada para avestruces. Puntuacion