Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

The guardian

Duración

136min

Dirección

Andrew Davis

Guión

Ron L. Brinkerhoff

Reparto

Kevin Costner, Ashton Kutcher, Sela Ward, Melissa Sagemiller, Neal McDonough, Clancy Brown, John Heard

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Crítica de The guardian
Autor: bronte
Fecha: 12/10/2006.
Póster The guardian

The guardian

Digerido por bronte

Tiene gracia que en el Día de la Hispanidad publiquemos una crítica de una película cuyo título algún vago no ha querido traducir. Si es por falta de conocimientos de inglés generosamente colaboro e informo de que se podía haber traducido con un simple "El guardián", con tilde y todo. Pero claro, defender limpiamente el español de los duros embates del inglés es algo que no va con nuestra industria cinematográfica en ninguno de sus estamentos.

También tiene gracia que toque esta película en el Día de la Parada del Ejército Español, porque "The guardian" no es más que otro ejemplo de la épica heroica estadounidense. Sí, de eso mismo que ya no tenemos por aquí. Afortunadamente ahí están los americanos para mantener la figura del héroe en Occidente, porque, queridos lectores, una civilización sin héroes es una civilización condenada a morir. De ahí que en Europa hayamos firmado nuestra sentencia de muerte, con el repelús que nos dan.

"The guardian", tal y como reza su leyenda final, está dedicada a todos los hombres y mujeres de los Estados Unidos entregados al salvamento marítimo, cuyo lema es "Para que otros vivan". Un homenaje por lo tanto a los genuinos héroes en tanto en cuanto son personas anónimas que día a día arriesgan su vida exactamente para que otros puedan vivir. Vamos, que no es gente que se dedique a lanzar piedras para envolverse en una o en otra bandera. Son auténticos héroes.

Como tal, la película no entra en disquisiciones metafísicas y plúmbeas sino que sigue una estructura narrativa bien simple, más dedicada a ser un documental encubierto, con algún que otro toque humano, que otra cosa. Algo así como CSI, pero con gente que se tira al mar en las peores condiciones. Por eso, aunque la película empieza un tanto excesivamente plastificada, apoyándose en manidos tópicos y situaciones (al fondo a la izquierda se puede ver claramente la sombra de "Top gun" y de "Oficial y caballero"), poco a poco va cogiendo vuelo. Sobre todo cuando el espectador se hace con los personajes, les toma cariño y entiende lo fastidiado que debe de ser dedicarse a tal menester.

Si algo me gusta a mí de las películas americanas, tengo que insistir, es que por muy malas que sean, siempre sale una de la sala con nuevos conocimientos. En "The guardian", además de ratificarnos en la idea de cuán plastas son los alumnos que se creen más listos que los profesores, se aprende sobre el proceso de la hipotermia, sobre la física de las olas y sobre los protocolos de rescate, entre otras cosas. También se nos muestra la diferencia entre una gestión eficiente y racional, como suele ser la estadounidense, y una gestión de pacotilla, como empieza a abundar por aquí. Por ejemplo, se habla de la estandarización, que consiste en lo siguiente: cuando hay una catástrofe en Estados Unidos, los servicios de emergencia suelen funcionar porque aunque acudan de todos los rincones del país, todos son profesionales que utilizan los mismos procedimientos y así pueden trabajar entre desconocidos sin fallos. Más o menos lo contrario de nuestro caso, en el que cada Comunidad (y pronto cada barrio a este paso) tiene sus propios protocolos (si es que los tiene), y luego pasa como en Galicia, que se les quema entera porque las brigadas anti-incendios no tenían el título de la lengua vernácula.

Así que tenemos una película que no sólo se apoya en un bonito tema, sino que además sabe construir unos personajes que pronto se hacen entrañables para el público, a fuer de ser prácticamente arquetípicos, y que maneja los clímax y anti-clímax del guión con destreza desconocida en Ron L. Brinkerhoff, el guionista. El director, Andrew Davis, responsable de "El fugitivo", creo yo su mayor éxito, pero también de "Código de silencio" (la de Chuck Norris, sí, el de la famosa patada giratoria), se luce como nunca en un trabajo que tiene complicación ya que casi todo el metraje transcurre en el agua; o bien en la piscina de la academia de entrenamiento, o bien el mar, y es mucha agua de Dios. Davis consigue, empero, evitar que la cosa se haga aburrida. E insisto, al final hasta una sale emocionada.

Quizás el secreto resida en gran medida en la presencia de Kevin Costner, un actor que no ha tenido demasiada suerte últimamente, vaya, quien dice últimamente dice en los últimos quince años (aunque a mí haya películas de este período que realmente me gustan), pero que indudablemente es un animal cinematográfico. No sólo por su metro noventa, o por sus preciosos ojos verdes, sino por la imagen de humanidad que imprime a cada uno de sus personajes. Su partenaire, Ashton Kutcher, aguanta bien el tipo, y aunque se le ve con mucha menos experiencia y muchos más tics, no desmerece en absoluto esta gran epopeya de agua y gente que saca el barco cuando se le ha dicho trescientas mil veces que va a hacer mal tiempo y que no lo saque.

Ideal para pasar una tarde divertida. Típica película para ser acompañada con palomitas. Pero absténgase, por favor; es muy molesto para el resto de los espectadores tener un loro al lado mascando sin parar. Recomendada para todos los hombres y mujeres anónimos dedicados al rescate marítimo en España (que también los hay), aunque aquí nunca nadie vaya a dedicarles una película.
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