Ficha

País

UK, USA

Año

2006

Título original

Children of men

Duración

114min

Dirección

Alfonso Cuarón

Guión

Alfonso Cuarón, Timothy J. Sexton, David Arata

Reparto

Clive Owen, Julianne Moore, Michael Caine, Charlie Hunnam, Chiwetel Ejiofor, Claire-Hope Ashitey

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Hijos de los hombres
Autor: malabesta
Fecha: 17/10/2006.
Póster Hijos de los hombres

Hijos de los hombres

Digerido por malabesta

Si la semana pasada le tocaba a "El laberinto del fauno", de Guillermo del Toro, ahora es turno para "Hijos de los hombres", de su compatriota Alfonso Cuarón, otro que ha dado el salto a Hollywood, donde parece que no le va mal, a juzgar por su hoja de proyectos.

Para bien o para mal, parece que Cuarón ha sabido mantener su personalidad a pesar de manejar dinero anglosajón. "Hijos de los hombres" está basada en la novela homónima de P. D. James, y digo basada porque no es una versión de la misma, sino que más bien se inspira en ella. En el negro futuro de 2027, la humanidad es infértil; hace más de dieciocho años que no hay un nacimiento, y la crisis moral, política y económica es tal que el mundo se sume en el caos y la violencia. Salvo Inglaterra, que bajo el yugo de un régimen férreo mantiene, como puede, el status quo. Debido a ello hay grandes oleadas de inmigrantes, que son separados de la población autóctona, maltratados y concentrados en campos por el estado inglés. En este ambiente, Cuarón se las apaña para montar una historia que viene a caer a medio camino entre "1984" y el Evangelio según San Lucas.

Theodore (Clive Owen) es un activista político reconvertido a funcionario, que tras la muerte de su hijo vive sumido en la apatía. Un buen día, recibe la visita de Julian (Julianne Moore), su ex-pareja sentimental y política, ahora metida a terrorista. Le pide que ayude a conseguir papeles para Kee (Claire-Hope Ashitey), una joven inmigrante africana que guarda un gran secreto: está embarazada. Un país "ocupado" por un régimen militar, tiranos crueles, minorías étnicas en ghettos, el nacimiento de un niño que viene a purgar un mundo sumido en el caos... La visión cristiana se hace más evidente a medida que uno se fija en la película: la cuidadora de Kee se llama Miriam (que cuidó también a Moises cuando era niño), el grupo terrorista de Julian utiliza como símbolo un pescado (como los cristianos primitivos), etc.

Lástima que aunque el guión parezca tener una cierta profundidad, no pasa de ser como los jeroglíficos del periódico. Una vez interpretado no queda mucho que ver. "Hijos de los hombres" no termina de tener un mensaje claro, quitando la moralina un poco cansina ya de que los inmigrantes también son personas. A estas alturas del partido, el que no tiene un inmigrante o emigrante en la familia probablemente viva en Noruega. Tibia también se queda la cosa en cuanto al discurrir de la historia se refiere. Parece que la intención de Cuarón era hacer una especie de thriller, no sé, algo emocionante. Sin embargo, la película se para en infinitas escenas discursivas que pueden o no aportar algo a la historia, seguidas de breves momentos de tensión, en forma de persecuciones, etc., pero que se suceden de una manera un tanto inconexa, sin que en ningún momento uno se llegue a interesar por saber qué va a pasar luego, porque es evidente que no va a tener mucho que ver con lo que ha pasado antes. Para colmo se une un final bastante insatisfactorio, que en parte es responsable de ese vacío argumental que exhibe la película.

En la dirección, parece que Cuarón se preocupa bastante más por mantener el aire de futuro gastado y decadente  en el que se ambienta la película, que por enmendar un poco los altibajos del guión. Aunque ciertamente el mayor mérito de "Hijos de los hombres" es sin duda el diseño de producción. Pese a todo no puede quitarse de encima un cierto tufillo a serie B, la película ciertamente muestra un futuro bastante creíble, con no pocas ocurrencias visuales bastante chuscas, como Miriam, una matrona cincuentañera pero que tiene el look de un fan de Rage against the machine.

A la cabeza del reparto está Clive Owen; créanme, en un filete poco hecho hay más vida que en el rostro de este hombre. La respuesta se la dan (sobradamente), Julianne Moore y Michael Caine, aunque la película se para bien poco en ellos, que terminan por tener unos papeles que parecen sacados de Ikea, pequeños y funcionales.

En fin, el enésimo futuro puñetero que se nos viene encima. Recomendada para fabricantes de píldoras. Puntuacion