Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Accepted

Duración

90min

Dirección

Steve Pink

Guión

Adam Cooper, Bill Collage, Mark Perez

Reparto

Justin Long, Jonah Hill, Blake Lively, Columbus Short, Lewis Black

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Crítica de Accepted (admitido)
Autor: malabesta
Fecha: 10/02/2007.
Póster Accepted (admitido)

Accepted (admitido)

Digerido por malabesta

Las películas de universitarios que estaban todo el día de fiesta y de universitarias que estaban todo el día sin camiseta eran comunes durante los ochenta. Luego llegaron los noventa, y cosa de los tiempos, la universidad se convirtió en un sitio en el que uno se suicidaba, lo asesinaban, o se volvía esquizofrénico. En esta nueva década, de temido revival, “Accepted” retoma el tema de los gamberros de dudosa higiene que se pasan el día de fiesta y destape, y que aún encima vienen a darnos lecciones de moral. Es como si Pajares y Esteso al final de cada película nos dijesen que tocarse es malo.

En “Accepted” la historia gira en torno al complicado mundo de la universidad americana. Allí ser licenciado es caro y difícil, y hay gente que no consigue entrar en la universidad. En un país en el que un licenciado en Filología Clásica les sirve la comida a unos diplomados en Administración de Empresas, mientras un doctorado en Biología lava los platos en la cocina y alguien con el título de Filosofía lame hambriento la ventana desde fuera, esta carrera por entrar en la universidad, y por hacerlo además en la mejor, nos puede resultar un poco extraña. Así que cuando Bartleby (Justin Long), un estudiante demasiado listo, no es admitido en ningún sitio y en lugar de decepcionar a sus padres decide montar una universidad ficticia en la que matricularse, uno se pregunta... ¿Y por qué no se ha puesto a preparar unas oposiciones?

El caso es que Bartleby y su amigo Hands (Columbus Short), que también ha sido rechazado, están felices con su creación, hasta que los padres de Bart deciden ver la tal universidad, y ambos se ven obligados a reciclar un manicomio abandonado y convertirlo en el South Harmon Institute of Technology, cuyas siglas son SHIT y dan más o menos el tono y la altura del humor de la película. La cosa coge inercia y los protagonistas terminan dando acogida a miles de alumnos igualmente fracasados, desplazados, tarados y en general bastante raros, ayudados por Sherman (Jonah Hill), amigo de la infancia de Bartleby y que si ha conseguido entrar en una universidad de verdad: la Harmon University. En la que también está Monica (Blake Lively), el amor desde la infancia de Bartleby y su novio Dwayne (Kellan Lutz) que además es jefe de los Pi Beta Gamma, o algo así, que son todos guapos y rubios y odian a los de la universidad de enfrente.

El meollo del asunto es que en la SHIT todo el mundo es feliz, porque en lugar de someterse al horrible sistema que destruye y aliena a los alumnos enseñándoles cosas, cada uno hace lo que le sale de las narices, y se inventa las clases a las que quiere asistir, que a juzgar por lo que se ve en la película, consiste en beber en la piscina y hacer skate. Además de los típicos chistes aburridos de cacas y culos, y los de mujeres con poca ropa, parece que la principal baza humorística de toda la película es Justin Long, su protagonista. Su personaje es muy patoso, mordaz y simpático. Así que cuando no se está burlando de alguien, o haciendo alguna gracia inocente, está patinando en una monda de plátano, o cayéndose por las escaleras. Desternillante.

Además, la supuesta vis cómica de Long no llega muy lejos. Se hizo famoso gracias en gran parte a una serie de anuncios de Apple en los que él representaba a la marca de la manzanita, mientras un poco agraciado cuarentón, entrado en carnes y dioptrías, representaba al mercado PC. Así que en gran medida es como ver al mayordomo del algodón, al osito de Mimosín o a Mr. Proper cayéndose durante hora y media. El resto del reparto básicamente le hace los coros, y cada uno tendrá su propio gag que se repite y repite. Sherman intenta entrar en la fraternidad de turno, y cada diez minutos es sometido a una prueba de iniciación más ridícula que la anterior. Hands hace esculturas de hombres con un falo gigantesco, una y otra vez. Y aunque en algún momento pueda hacer gracia, cuando se repite el chiste quince veces, pues cansa un poco.

Aunque “Accepted” está bien estructurada y demás, la historia es desde todo punto de vista increíble, los personajes que no son el protagonista parecen cromos y en general ninguna de las situaciones a las que éste se enfrenta tienen el más mínimo interés, ni un ápice de emoción e incluso dentro del absurdo de la propia película resultan inverosímiles. Por supuesto, la moralina no falta: está muy bien que cada uno haga lo que quiera, eso de la enseñanza con profesores es una cosa del pasado, que sólo genera stress y hace que los alumnos sean infelices. Desde luego el equipo creativo de la película puede que haya pasado por la universidad, pero lo que está claro es que la universidad no pasó por ellos.

En fin, aburrida película, cuya mejor baza es que dura noventa minutos, y ahora que los parquímetros cobran las medias horas, es una maravilla. Recomendada para los que no pasaron el selectivo. Puntuacion