Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

The covenant

Duración

97min

Dirección

Renny Harlin

Guión

J.S. Cardone

Reparto

Steven Strait, Sebastian Stan, Laura Ramsey, Taylor Kitsch, Toby Hemingway

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de La alianza del mal
Autor: malabesta
Fecha: 23/12/2006.
Póster La alianza del mal

La alianza del mal

Digerido por malabesta

"La alianza del mal" será lo que pase cuando a Harry Potter le salgan abdominales. Aprovechando el tirón del mago gafotas, la película nos presenta a una especie de Backstreet Boys del mundo de lo oculto que en sus coches caros han de enfrentarse a una oscura fuerza del mal que amenaza arruinar sus vidas, el mundo y el baile de fin de curso. Horror

Dirigida por Renny Harlin, que se mueve cómodamente en el mundo del cine comercial, la película, a pesar de que está dirigida claramente a un público que se cree joven pero es adolescente, aguanta bien el tipo, y a poco que uno soporte la visión de veinteañeros depilados sin camiseta, hasta entretiene. Aunque nada brilla y es casi seguro que su segunda parte, porque amenaza, vaya directamente al mercado de vídeo, o más probablemente directamente al mercado del vídeo de segunda mano, todo está hecho con la profesionalidad de una gente que hace tres o cuatro películas como ésta al año.

El guión cuenta las aventuras de cuatro amigos, capitaneados por Caleb (Steven Strait) y Pogue (Taylor Kitsch), descientes de las familias de colonos originales de Ipswitch, un sitio en el que había muchas brujas y muchos juicios contra brujas. Como las familias eran de lo primero y temían lo segundo, desde tiempos inmemorables mantienen oculto el legado de su poder mágico, que ha ido pasando de primogénito en primogénito hasta llegar a los protagonistas, que viven su maravillosa vida de instituto junto a sus novias (entre las que destaca Sarah, interpretada por Laura Ramsey). Un buen día un chico aparece muerto en extrañas condiciones, y sucesos más extraños todavía acechan el instituto, así que los cuatro no tienen más remedio que descubrir quién es el que les está haciendo la competencia y además amenazando con revelar su secreto.

No es el colmo de la originalidad, pero mantiene el interés. La trama tiene la intriga justa para ir alternando escenas interesantes con otras de sus protagonistas en bañador o en la ducha, según sean hombres o mujeres, además de la ocasional escena de susto orquestal, la persecución o la pelea que nunca suelen faltar en este tipo de producciones. El ritmo podría estar mejor adminsitrado, pues en la primera mitad de la película apenas se avanza en la trama, todo se va en presentar a los personajes y sus relaciones, mientras que en la segunda mitad todo se acelara para llevar a una resolución del misterio un poco apresurada y no del todo satisfactoria.

La dirección de Harlin acompaña, nada espectacular pero nada espantoso. Recicla los elementos visuales más exitosos, cámaras lentas, congelación de planos a lo "Spiderman", etc. de las películas taquilleras de los últimos años y las añade a su arsenal, para hacer un poco más atractivo el producto y de paso quitarle un poco de monotonía a los efectos especiales de la supuesta magia de los protagonistas, que a decir verdad es bastante menos impresionante que la del Mago Andreu.

Los actores hacen lo que pueden. Es evidente que la mayoría ha pasado más tiempo en el gimnasio que en clases de actuación, pero tampoco tienen que confesar delante de la tumba de su padre muerto los horribles abusos a los que éste los sometia mientras le pegaba a la botella, así que más o menos pueden soportar la película. Y con un poco de voluntad el espectador también puede soportar las caras que ponen cuando están de pelea sobrenatural, y que parecen las que ponía uno cuando de pequeño jugaba a polis y cacos, o juegos similares en los que tenía que agredir a otros con armas imaginarias.

En fin, entretenimiento que entretiene, pero no mucho más. Recomendada para los que se llevaban la ouija a los exámenes de historia.

Puntuacion