Ficha

País

UK, USA

Año

2010

Título original

Edge of darkness

Duración

117min

Dirección

Martin Campbell

Guión

William Monahan, Andrew Bovell

Reparto

Mel Gibson, Ray Winstone, Danny Huston, Bojana Novakovic, Shawn Roberts

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Crítica de Al lÝmite
Autor: bronte
Fecha: 01/03/2010.
Póster Al lÝmite

Al lÝmite

Digerido por bronte

Vaya semanita. Les soy sincera cuando les digo que después de ver la aburridísima "The lovely bones" de Peter Jackson, creí no tendría que enfrentarme a otro padre intentando resolver el asesinato de su hija y menos con la hija muerta apareciéndose cada dos por tres. Me equivoqué. "Al límite" es el ejemplo perfecto de cómo una historia se puede contar de infinitas maneras y todas ellas igual de soporíferas. En esta ocasión se supone que es un thriller y que Mel Gibson es un bravío policía que destapará todos los negocios sucios que se cuecen por los Estados Unidos de América. La realidad es que sólo le ha faltado un poco de CGI para ser "The lovely bones 2: killing the audience for real". Si tengo que decir cuál me ha parecido peor, pues vale, está bien, ésta. Pero sólo porque ni siquiera han intentado ser originales. Aunque también es verdad que no hay nada peor que la originalidad mal entendida, como es el otro caso. No me decido.

Pero vayamos al tomate: lo malo de estos thrillers es esta fijación monotemática por meter tramas intrincadísimas en 120 minutos. La serie original de TV, británica, de los 80 y del mismo título "Edge of darkness", por lo menos se tomaba seis capítulos para la misma historia. El resultado en este aborto fílmico es que aparecen un mogollón de personajes sucesivamente, dan la información necesaria y acto seguido, mueren. Más o menos. Así uno detrás de otro. El espectador sabe que mientras mantengan el pico cerrado aun pueden pillar una secuencia más. En cuanto cantan, se les acabó el condumio. Con tanto paseo, al final no hay quien entienda nada. Queda claro quien es el malo y quién es el bueno, obviamente Mel Gibson, pero todos los vericuetos de conversaciones, contactos, reuniones, disparos y vasos de leche, eso todo ya se pierde en la noche de los tiempos. De hecho, también hay un personaje llamado Jedburgh, cuyas intervenciones parecen más bien destinadas a un público ya familiarizado con la trama, desde los tiempos de la teleserie, que ese no hay manera de saber quién es, qué es lo que hace o qué pinta allí. Y eso que parece una pieza clave de toda la conspiración. Lo peor de todo son las frases lapidarias que le han cargado, un poco una mezcla entre Garganta Profunda y Carlos Jesús, unas frases que impactan mucho al espectador por lo lamentable de las mismas.

Ahora bien, todos los personajes son raros. Todos dicen cosas demasiado afectadas que dejan al espectador con cara de preguntarse si está en una cámara oculta. Todos parecen estereotipos y caricaturas y a veces da la impresión de que la película es una parodia del thriller más que un thriller. Y a juego con los diálogos, los actores, del primero al último terribilísimos, en especial Mel Gibson, que jamás ha entendido que nunca debió de dejar "Arma letal" y nos sigue castigando con estos personajes de duro que sufre. Lo de duro lo hace fatal. Como sufre... da vergüenza ajena; básicamente poniendo mucho los ojos en blanco. Aunque la película está rodada con oficio, la historia está tan mal planteada y tan mal defendida por sus intérpretes, que no hay manera de sacarla a flote. Lo que más gracia me hizo y que en cierta manera me sacó de mi sopor fue la frase (cito de memoria): "Hoy en día cualquiera puede llegar a convertirse en un activista", como si activista ya fuera sinónimo de terrorista. También me llamó la atención el hecho de que la televisión buena sea la Fox, con la tirria que le tienen en USA, pero no haré valoraciones al respecto, porque sabe Dios que se ha movido por ahí atrás para ese resultado.

Es muy aburrida porque es predecible de principio a fin. No hay tensión, ni suspense ni empatía con nadie. El espectador de verdad sólo se fijará en lo pobrísimo actor que es Mel Gibson y echará de menos las películas de Fernando Esteso, que son mucho mejores. Recomendada para gente a la que le guste "Braveheart".
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