Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Another gay movie

Duración

92min

Dirección

Todd Stephens

Guión

Todd Stephens

Reparto

Jonah Blechman, Michael Carbonaro, Mitch Morris Jonathan Chase, Darryl Stephens

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Crítica de Another gay movie
Autor: malabesta
Fecha: 06/06/2007.
Póster Another gay movie

Another gay movie

Digerido por malabesta

“Another gay movie” no es otra película gay; a pesar de que gay es bastante, donde no clasifica es en lo de película: está justo por encima de una obra de teatro del instituto. Resulta complicado imaginarse como en un terreno tan poco explorado, al menos en España, como es el cine abiertamente homosexual se puede hacer algo tan sumamente convencional, cuya única novedad radica en su abundancia en desnudos frontales masculinos.

Aunque promocionada como una parodia de “American pie”, esto no es cierto. Una parodia es una imitación burlesca; “Another gay movie” es una copia descarada. No se hace burla de las películas de adolescentes con urgencias, sino que el sucedáneo de película se limita a cambiar la orientación de las urgencias de los protagonistas, y a fusilar enteras escenas y personajes sin el menor de los reparos. A saber, Andy (Michael Carbonaro). Nico (Jonah Blechman), Jarod (Jonathan Chase) y Griff (Mitch Morris) son cuatro amigos homosexuales que deciden perder la virginidad antes de que termine el verano y comience su vida universitaria. Andy es un torpón al que sus padres siempre cogen en medio de comprometidas faenas, incluida una escena de sexo con una tarta; Nico es el freak del grupo, con gusto por los hombres mayores; Jarod es el experto del sexo pero que resulta ser tan virgen o más como el resto y Griff es el estudioso apocado.

Personajes y situaciones no tienen ninguna originalidad, y la única capacidad de sorprender que tiene la película reside en mostrar hombres desnudos, cosa que en el cine convencional se suele reservar a actores de mucho arte, como Geoffrey Rush o William H. Macy, mientras que aquí se pasean por pantalla individuos de aspecto más saludable.

La película, al igual que muchos homosexuales televisivos, juega la baza de una sexualidad omnipresente y explícita, quizá buscando escandalizar al público general o complacer al público gay. Sinceramente, aquel que entre a ver una película titulada “Another gay movie” y se escandalice por ver hombres desnudos y traseros en pompa quizá debería replantearse su estrategia a la hora de comprar entradas. En cuanto al público gay, probablemente se sienta más complacido cuando termine la película. Yo siempre he sospechado que esta hipersexualidad asociada a la homosexualidad es más que nada una pose, y que la gran mayoría de los homosexuales de a pie se guardan sus comentarios de esta índole para la intimidad. Quizá por eso si uno echa un ojo a las puntuaciones que los lectores de la IMDB le dan a esta película, se dará cuenta que el sector entre el que más triunfa es el de las mujeres menores de dieciocho años, probablemente por la abundancia de desnudos masculinos. Lo cual prueba que el sector del público al que supuestamente va dedicada “Another gay movie”, hombres jóvenes, tenía cosas mejores que hacer.

La dirección de la película es infantil, la película parece estar rodada directamente en vídeo; el ritmo es inexistente y hasta los diálogos están recitados con breves silencios entre ellos, como si ni siquiera el reparto estuviese seguro de a quién le toca. La única explicación para que un producto como “Another gay movie” llegue a nuestras pantallas, a cualquier pantalla, debe estar en ese tan temido lobby que se supone ha montado el sector homosexual del mundo de los medios de comunicación; así cuenta con numerosos cameos de figuras gays de cierto renombre, como Graham Norton, que no entran en una producción de este calibre ni con vaselina.

Las actuaciones son por lo general lamentables. Es de suponer que los protagonistas sean homosexuales también en la vida real, lo cual plantea la cuestión de cómo demonios consiguen unas interpretaciones tan increíblemente artificiales, cuando no ridículas. El mejor de toda la película es Matthew Rush, un actor porno; con eso les digo todo.

En fin una espantosa comedia; recomendársela al público gay sería un acto de homofobia.
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