Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Apocalypto

Duración

139min

Dirección

Mel Gibson

Guión

Mel Gibson, Farhad Safinia

Reparto

Rudy Youngblood, Jonathan Brewer, Morris Birdyellowhead, Dalia Hernandez, Gerardo Taracena

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Crítica de Apocalypto
Autor: malabesta
Fecha: 17/01/2007.
Póster Apocalypto

Apocalypto

Digerido por malabesta

Llega a nuestras pantallas "Apocalypto", la última película de Mel Gibson, autor con el que en esta página siempre hemos tenido una relación muy fluida, basada en la reciprocidad. A él, según sus propias palabras, le importa una mierda lo que dicen los críticos.

"Apocalypto" es fiel al estilo Gibson, del que se había alejado un poco en "La pasión de Cristo", supongo que por influencia del autor original del guión. En este caso, vuelve a mostrarnos cómo la decadencia moral, siempre de la mano de los avances tecnológicos, arrastran sin duda a las civilizaciones a la destrucción, por lo general de manos de individuos que desconocen el uso de los pantalones pero que viven en contacto con la tierra, la familia de las de antes y el rezo. Por supuesto, desconocen la propiedad privada y lo comparten todo, que es bien sabido que eso de la necesidad de poseer es un invento de Satanás. Por diversos motivos, la civilización A la emprende con la civilización B, a priori inferior, pero que se las acaba dando con queso.

A esta historia ahora le pone la careta del Méjico precolombino. Un pueblo de indígenas indeterminados, en el que vive Jaguar Paw (Rudy Youngblood), destinado a ser el próximo jefe, es atacado por los violentos mayas. Jaguar consigue poner a su mujer embarazada (Dalia Hernandez) y a su hijo a salvo, pero es capturado por los invasores, y destinado a ser sacrificado en honor a Kukulkan, el gran dios del Sol, para que frene la sequía y cure la plaga que asola a los mayas. Ha de escapar, deshacerse de sus captores y volver a su poblado para rescatar a su familia. Por enmedio aparece una profecía según la cual un joven portador del jaguar traerá el fin de la civilización de adoradores del Sol. Un pueblo que construye pirámides, otro que es capturado como esclavo, plagas divinas, el joven líder que se escapa... no sé, no sé....

Aunque intente esconderla bajo una profunda fábula moral sobre el declive de las civilizaciones, "Apocalypto" no es más que una película de acción mediocre. Al igual que en "Braveheart" el rancio y carcomido discurso de Gibson es cubierto por la fachada de su "cuidada" ambientación histórica y su rodaje en maya yucateca, además de apuntalado por una sordidez a la hora de retratar las luchas, peleas y persecuciones que en esta película raya en el gore más casposo. Ambos subterfugios fallan estrepitosamente. El supuesto realismo histórico se transforma en un diseño de producción que hace parecer a sus protagonistas una versión precolombina de "Mad-Max". Además, es un objetivo doblemente vacío este de la exactitud histórica; que yo sepa no piden ni el carnet de historiador ni el de manipulador de alimentos para entrar al cine o comprar palomitas. La explicitud de Gibson a la hora de rodar resulta ridícula gracias a su planteamiento: mucho realismo al rodar, mucha tripa y mucho meneo de cámara, pero luego los protagonistas se arrean bofetadas que los hacen volar varios metros, y realizan todo tipo de hazañas sobrehumanas.

El ritmo y la trama de la película están terriblemente desequilibradas. La primera parte se va en describir a las dos civilizaciones en conflicto, los aldeanos apacibles y los decadentes mayas. Los primeros son felices, no les falta de nada, están en armonía con la naturaleza, son sanotes y se pasan el día gastándose bromas así en plan fratboy. Los mayas sin embargo gustan de llevar mil adornos y abalorios artificiales, su ciudad vive a expensas de la deforestación y el hambre, la enfermedad y las desigualdades sociales campan entre ellos. Pero hete aquí que cuando uno espera que la cosa siga en esa línea, Jaguar Paw se escapa y la película se transforma, en cuestión de segundos, en una mala imitación  (a veces plano por plano) de "Depredador", "El fugitivo" o "Rambo", con el protagonista repartiendo la justicia divina allí donde la mano de Dios no llega. Género éste meritorio como el que (casi) más, pero que precedido de la fanfarria moral y aleccionadora que Gibson dispensa resulta muy decepcionante.

El reparto cumple dignamente, para estar formado por actores novatos, aficionados o directamente por transeúntes inocentes. Rudy Youngblood y Dalia Hernandez llevan casi todo el peso de la película, de manera más o menos digna. Claro que Gibson poco más les exige que correr, gritar y saltar.

En fin, pretenciosa y aburrida película, hecha para mayor gloria del propio Gibson, que a ver con qué nos sorprende la próxima vez, quizá esa gran epopeya rodada en esperanto, maorí y cantabru. Recomendada para los que se quedan prendados de luces de colores y entretenimientos de similar calado intelectual.
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