Ficha

País

UK, Francia, USA

Año

2006

Título original

Smokin' aces

Duración

109min

Dirección

Joe Carnahan

Guión

Joe Carnahan

Reparto

Andy García, Ray Liotta, Ryan Reynolds, Jeremy Piven, Alicia Keys, Ben Affleck

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Crítica de Ases calientes (Smokin' aces)
Autor: malabesta
Fecha: 01/02/2007.
Póster Ases calientes (Smokin' aces)

Ases calientes (Smokin' aces)

Digerido por malabesta

“Ases calientes” le da cuerpo a la expresión “violencia sin sentido”. Es un poco como la nueva comedia americana; a los que nos han dejado de hacer gracia los chistes de cacaculo, nos deja frío. Si usted es amish o no puede soportar los tiroteos en pantalla, probablemente salga impresionado de “Ases calientes”. Especialmente si es amish.

Podría intentar resumir la historia, pero no les voy a engañar, tampoco la he entendido mucho. Así a ojo hay unos veinte personajes protagonistas, que se presentan en los primeros diez minutos, a través de referencias cruzadas. Ya puede ir usted con la libretita al cine, porque le prometo que es la única manera. Así a bote pronto, Ray Liotta y Ryan Reynolds son dos agentes del FBI, bajo las órdenes de Andy García, que han de proteger a un mago cabaretero, interpretado por Jeremy Piven, que va a delatar a sus amigos mafiosos. Éstos no se lo toman muy bien, y mandan a secuaz tras secuaz para acabar con él. Entre los asesinos destaca Alicia Keys, la cantante.

Si uno participa de manera rutinaria en concursos de memoria rápida y ha sido capaz de quedarse con el nombre, estado civil y ocupación de los personajes, que no se preocupe. Hacia la mitad de película, la cosa empieza a retorcerse sobre si misma, y resulta que la mitad del reparto resulta ser otra cosa diferente, y además iban disfrazados. Imposible. Además, tanta revirivuelta parece que sólo intenta tapar una historia que al fin y al cabo es una nadería. Eso sí, todos los personajes son muy profundos, de mucha humanidad, todos con sus ticks, sus manías y sus absurdas excentricidades, que le dan un aire estridente a la película, lo que la hace más insoportable todavía.

Tanto personaje hace imposible que haya un desarrollo como Dios manda, y rápidamente se llega a una especie de clímax, traduciendo: un tiroteo muy gordo, sin ningún tipo de tensión, mucha confusión y que se hace más largo que una gastroenteritis. Tras él, queda una media hora más de película, en la que a golpe de flashback se nos desvelan las sorpresas últimas del guión, que dejarán totalmente boquiabiertos a todos aquellos que sigan atendiendo: nadie.

Joe Carnahan no sólo se encarga del guión, sino que además es el responsable de la dirección. Más de lo mismo. Mucho efecterío, mucho plano muy complicado, pero nada por aquí, nada por allá. Lo más que consigue hacer es sorprender un poco con alguna de las primeras escenas de violencia, y ahí se termina todo. Lo demás, tener la cámara en incontables travellings cortos, que la llevan de acá para allá como si el operador estuviese sentado en los caballitos.

El reparto es amplio. Y es lo mejor que tengo que decir. Ray Liotta y Andy García actúan con mucha desgana, el segundo siguiendo la estela de sus participaciones en la saga de Billy Ocean, más o menos repite personaje, pero ahora en el cuerpo de un miembro del cuerpo. Ryan Reynolds, por tiempo en pantalla, parece ser el principal protagonista, y digamos que su actuación es tan variada como su look, y nunca se le ha visto sin barba. Suponemos que detrás de esos pelos habrá más carne inmóvil. Jeremy Piven es el soplón. Consume muchas drogas y está retorcido por dentro, así que tiene que poner siempre cara de haberse amartillado un juanete, y adoptar las posturas mas descoyuntadas que se puede imaginar. “Ases calientes” también supone el gran estreno de Alicia Keys como actriz; su personaje parece más preocupada por no estropearse el esmalte de las uñas que en dedicarse a eso del asesinato.

Imagínense si las actuaciones serán malas, que Ben Affleck aparece por ahí, y parece buen actor. Claro que en gran parte todo esto no es culpa de los actores. El casting es increíblemente desacertado, y parece que de camino a la oficina, al encargado de tal función se le cayeron los papeles al suelo, y al final todos los papeles terminaron yendo al hombre equivocado.

En fin, una espantosa película, sólo recomendada para los amantes de la tortura psicológica. Puntuacion