Ficha

País

USA, Alemania, UK

Año

2004

Título original

Beyond the sea

Duración

117min

Dirección

Kevin Spacey

Guión

Kevin Spacey, Lewis Colick

Reparto

Kevin Spacey, Kate Bosworth, John Goodman, Bob Hoskins, Brenda Blethyn

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Crítica de Beyond the sea
Autor: malabesta
Fecha: 14/11/2006.
Póster Beyond the sea

Beyond the sea

Digerido por malabesta

En "Beyond the sea" los niños actúan, los actores cantan, los actores bailan, los niños actores cantan y bailan y hasta hay un perro que yo juraría que tarareaba. Bienvenidos a Hollywood. Lástima que tal alarde de profesionalidad y de versatilidad se saldase con un sonoro, y hasta cierto punto injusto, fracaso en taquilla.

Kevin Spacey acomete la labor de protagonizar, dirigir y guionizar un complejo musical basado, de manera un tanto libre, en la vida y obra de Bobby Darin, famoso cantante, compositor y actor americano que comenzó su carrera allá por los cincuenta a la sombra de Sinatra. Acompañado de su hermanastra (Brenda Blethyn), su representante (John Goodman) y su cuñado (Bob Hoskins), Bobby supera la enfermedad que atenazaba su vida (las mejores expectativas lo mataban a los quince años) y su origen humilde para llegar a ser la reconocible figura que en España casi nadie conoce. Y eso a pesar de que en vida recolectó varios Grammy, estuvo nominado a un Oscar y compuso canciones como "Danke Schön", popularizada por Wayne Newton (y algún anuncio televisivo) y versionó y relanzó a la fama otras como "Mack the knife" o la que realmente le haría famoso (y da título a la película) "Beyond the sea".

Si en USA se saldó con grandes pérdidas, no creo que aquí, donde el personaje nos resulta más bien extraño, le vaya a ir mucho mejor. Además, la película tiene cierto deje clásico, que aquí probablemente se interprete como cursi. En "Beyond the sea" cuando los protagonistas se besan por primera vez, en lugar de proceder a arrancarse la ropa a mordiscos y a saciar sus pasiones encima de la mesa del comedor, se ponen a cantar y a bailar. Kevin Spacey recrea los musicales clásicos en gran parte del metraje, coincidiendo con el ascenso de Bobby Darin. A medida que su vida se vuelve turbia, los grandes números musicales y su rocambole inherente dejan paso a una actuación más realista, con la música sólo de fondo. Aunque sin duda esto tiene una clara intencionalidad y pretende, intuyo, apoyar la evolución del personaje central, le da a la película un cierto aire de Dr. Jekyll/cantarín Mr. Hyde. El cambio es demasiado brusco y la metamorfosis un tanto dolorosa. Además, después de ver a Kevin Spacey bailando en la calle vestido con un traje amarillo limón mientras los transeúntes le hacen los coros, es un poco complicado aceptar el drama de una familia rota por la fama.

Gran parte de culpa la tiene el guión. Parece que el parto de "Beyond the sea" fue largo y difícil, y tras numerosos guionistas y reescrituras, ha terminado siendo una especie de patchwork del que Spacey ha hecho una última corrección. Así, uno puede percibir que en la película hay numerosos personajes (como Sandra Dee, mujer de Darin e interpretada por Kate Bosworth) que parece que quieren dar pie a nuevas tramas y eventos (como sus pinitos con el alcohol o ciertos problemas de acoso infantil) pero que nunca se llegan a explorar, perdidos entre los tachones de unos y otros escritores. Además, el hecho de que la película esté narrada por su protagonista adulto, interpretado por Kevin Spacey y niño, interpretado por William Ullrich, no ayuda mucho a simplificar las cosas.

Los números musicales, aunque sin demasiada originalidad y sin estar demasiado bien integrados en la trama, no molestan. Además, aunque la película consistiese en un plano de dos horas de cerdos comiendo en un chiquero, aún compensaría verla sólo por disfrutar de las canciones de Darin.

"Beyond the sea" es un auténtico pulso para su protagonista. De Fred Astaire dijeron en un casting: "No sabe actuar.  Calvo. Baila, un poco". Digamos que Spacey y Astaire tienen una cosa en común: la alopecia. Kevin es un buen actor, y aquí da prueba de ello. Además, canta todas las canciones de la película, y no lo hace nada mal, aunque tampoco sobresale por encima de otros actores como Richard Gere ("Chicago") o Joaquim Phoenix ("En la cuerda floja") que han probado en el musical. De donde peor parado sale Spacey es del baile. Aunque no lo hace mal, digamos que es como un noruego que ha ensayado mucho. Se sabe los pasos, está coordinado con los demás pero uno puede ver que debajo de esos pantalones y tras esas sonrisas se esconden unas caderas de hormigón.

El resto del reparto, secundarios más que de lujo, sufren los rigores del guión. Los únicos con hueco suficiente para demostrar algo son Bob Hoskins, bien como siempre, y Kate Bosworth, como siempre.

En fin, una película para gente a la que le guste la música, y no tengan problemas en mirar de vez en cuando para otro lado. Recomendada para seguidores de "Mira quién baila".

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