Ficha

País

USA

Año

2007

Título original

Mr. Woodcock

Duración

87min

Dirección

Craig Gillespie

Guión

Michael Carnes, Josh Gilbert

Reparto

illy Bob Thornton, Seann William Scott, Susan Sarandon, Amy Poehler, Ethan Suplee

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Crítica de Cuestión de pelotas (Mr. Woodcock)
Autor: malabesta
Fecha: 12/11/2007.
Póster Cuestión de pelotas (Mr. Woodcock)

Cuestión de pelotas (Mr. Woodcock)

Digerido por malabesta

A estas alturas, las relaciones suegro-yerno ya están un poco esquilmadas. “Cuestión de pelotas” no deja de ser un apaño de “Los padres de ella”, por ejemplo, maquillando un poco la situación y los personajes pero con la misma esencia cómica: el yerno aborrece al suegro porque lo ve como un mal bicho y el suegro aborrece al yerno porque es un alfeñique; durante toda la película ambos se pelean por convertirse en el macho alfa, pero al final se quieren mucho, y uno le enseña al otro a ser más valiente mientras el otro le enseña al uno el verdadero significado de la Navidad.

Después de una horrible infancia marcada por el sobrepeso y las continuas torturas de Jasper Woodcock (Billy Bob Thornton), su profesor de educación física, John Farley (Seann William Scott) vuelve a su pueblo natal convertido en un escritor de éxito, delgado y con un best-seller de la autoayuda bajo el brazo, sólo para encontrarse que el nuevo novio de su madre (Susan Sarandon) no es otro que Woodcock.

El personaje de Mr. Woodcock tampoco es que sea el no va más de la originalidad. Al fin y al cabo, con pequeñas variaciones, es lo que ha hecho Billy Bob ya unas cuantas veces; sus personajes de “Bad Santa” y “Una pandilla de pelotas” venían a ser variaciones alcohólicas de Woodcock, pero los chistes sobre niños gordos y el tamaño de sus partes pudendas eran los mismos. El protagonista, en cambio, tenía bastante más potencial como personaje gracioso, al fin y al cabo se trata del autor de un libro de autoayuda, y no hay que esforzarse mucho para ver la comicidad en un hombre que utilice sus técnicas de asertividad, “cómo decir que no” y “Dónde está mi queso” para susurrarle a la tostadora y resolver otro tipo de problemas cotidianos. Lástima que “Cuestión de pelotas” se mueva por otros derroteros más convencionales, que vienen a centrarse en Seann William Scott cayéndose muchas veces.

Resulta un poco lamentable ver a dos figuras con sendos Oscar bajo el brazo como son Billy Bob Thornton y Susan Sarandon metidos en este berenjenal.
Aunque la verdad es que nunca es excesivamente graciosa, “Cuestión de pelotas” viene a durar unos ochenta minutos, lo que evita que se convierta en tediosa. Tanto la dirección como el guión carecen de florituras (quizá se podría haber cuidado un poco más a los personajes secundarios, que no tienen ninguna entidad en la película), lo cual tampoco es un problema: si uno no está muy seguro de lo que hace, mejor no meneallo.

Mientras que Seann William Scott parece que hace una interpretación esforzada, aunque un poco artificial, resulta un poco lamentable ver a dos figuras con sendos Oscar bajo el brazo como son Billy Bob Thornton y Susan Sarandon metidos en este berenjenal. Aunque no hay nada de indigno en que cada uno se gane el pan como mejor pueda y le venga en gana (a pesar de que luego son los primeros en quejarse de la despiadada máquina comercial, etc., etc.), no deja de resultar curioso que tanto ellos dos como muchos otros actores con fama de alternativos, de comprometidos con el arte y de interpretar a personajes de mucho retorcimiento interno siempre terminen metiéndose en unos productos comerciales de calidad más que dudosa y haciendo el mayor de los ridículos. Piensen si no en Jeremy Irons y su “Dragones y mazmorras” o en John Malkovich y “Con Air”.

En fin, una comedia tirando a mediocre, recomendada para padres que necesiten un reemplazo para el Hombre del Saco.
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