Ficha

País

USA. Alemania

Año

2006

Título original

The Balck Dahlia

Duración

121min

Dirección

Brian De Palma

Guión

Josh Friedman

Reparto

Josh Hartnett, Aaron Eckhart, Scarlett Johansson, Hilary Swank, Judith Benezra

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Crítica de La Dalia Negra
Autor: malabesta
Fecha: 22/10/2006.
Póster La Dalia Negra

La Dalia Negra

Digerido por malabesta

Vuelve Brian De Palma, y vuelve por sus fueros. Parece que hace tiempo que las ideas frescas se le han acabado, y sus películas se parecen cada vez más las unas a las otras. Para colmo, en lugar de parecerse a "Atrapado por su pasado", por poner, "La Dalia Negra" le ha salido más tirando a "Snake eyes".

De Palma intenta evocar en su película el negro de los cuarenta y cincuenta, pero más que una evocación, "La Dalia Negra" parece una imitación. De Palma recoge los usos visuales (con esos primeros planos de ojos iluminados, o esas escenas con media delante, pero quitando el blanco y negro), narrativos (dale que te pego a la voz en off) y argumentales, pero los une sin personalidad, lo que da lugar a una película tremendamente artificial, con una trama que también podría ser una imitación de "El sueño eterno", por lo incomprensible. Todo en "La Dalia Negra" huele a años cuarenta, pero está todo como recién sacado del paquete. Además, la elección del tándem protagonista, Josh Harnett y Scarlett Johansson, por muy de moda que estén, no termina por ser la más apropiada.

Harnett interpreta a Bucky Bleichert, un ex-boxeador metido a policía, un perdedor. Y Josh Harnett es la viva imagen del muchachote triunfador, lo que unido a su bastante limitada capacidad como actor hacen que toda la película tenga el aspecto de aquel niño que salía en "El sexto sentido" y que además de hacerle la vida imposible al protagonista, rodaba unos anuncios horribles. Su personaje se pasa su vida como la sombra de Lee Blanchard (Aaron Eckhart), mejor boxeador, mejor policía y muchísimo mejor actor. Desde luego, Eckhart parece que será la siguiente gran estrella, que además en este caso cuenta con una notable capacidad como actor. El trío protagonista lo cierra Scarlett Johansson, que interpreta a Key, la mujer de Lee. Es uno de los típicos personajes femeninos del cine negro, siempre desvalidos y que actúan por mediación de sus hombres. Y anque es cierto que Johansson tampoco es mucho mejor que Harnett, también lo es que en todo Hollywood es una de las pocas mujeres que quedan anatómicamente correctas, y capaz de recordar a una actriz de la época dorada de Hollywood, y por lo tanto hace un poco más creíble su actuación.

Su personaje es la antítesis del de Hillay Swank, una rica heredera, liberada y ama de su vida, y por lo tanto, de dudosa afiliación moral: no se sabe si es mala o buena. Mientras Key siempre viste de blanco y apenas sale de su casa, Madeleine (el personaje de Swank) abusa de los tonos oscuros, sus apariciones siempre son en lugares tenebrosos y de dudosa reputación. De este tipo de evidencias y dualismos visuales se sirve la película, que desde el principio se declara: los dos policías protagonistas son conocidos como el Señor Hielo y el Señor Fuego, por sus estilos a la hora de boxear, de vivir y de actuar, diría yo. Mientras Aaron Eckhart llena de vida y expresividad su personaje, Josh Harnet parece que efectivamente sumerge su cara en hielo antes de salir a escena.

Todos estos personajes se enredan de una manera u otra en uno de los asesinatos más populares del oeste americano. Elizabeth Short, una actriz de segunda, aparece un día en un solar de Los Ángeles brutalmente asesinada. El crimen aún está sin resolver hoy en día, y la película de De Palma, basada en una novela de James Ellroy (el escritor del original de "L. A. Confidential", también) arranca con este asesinato dos historias: la trama personal, basada en el triángulo Lee-Key-Bucky, junto con el truculento pasado compartido de ambos y la trama policíaca, la del asesinato. Y con tanta trama, pasa lo que tiene que pasar. La gran cantidad de Johnnys, Jimmys y demás que atiborran los diálogos hacen que el público no anglosajón desee haber entrado a la sala con una libreta, y la irregularidad de la narración, que además está rota temporalmente (en lo que parece ser también un autoguiño de De Palma), hace que los anglosajones también tengan la necesidad de echar mano de un boli.

Aunque no todo es malo en "La Dalia Negra". De Palma, aunque puede que no esté en su mejor momento, retiene gran parte de su capacidad, y sabe darle la tensión y la emoción necesaria a muchas de las escenas de su película, especialmente a aquellas de corte físico, como los numerosos tiroteos o el combate inicial entre Harnett y Eckhart, probablemente el mejor momento de la película.

En fin, película en imagen y semejanza al cine negro, pero poco más allá. Recomendada para alérgicos al polen. Puntuacion