Ficha

País

USA, Australia

Año

2009

Título original

Daybreakers

Duración

98min

Dirección

Michael Spierig, Peter Spierig

Guión

Michael Spierig, Peter Spierig

Reparto

Ethan Hawke, Willem Dafoe, Claudia Karvan, Sam Neill, Michael Dorman, Vince Colosimo

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Crítica de Daybreakers
Autor: malabesta
Fecha: 26/02/2010.
Póster Daybreakers

Daybreakers

Digerido por malabesta

"Daybreakers" es, diría que intencionadamente, una película de serie B en todos sus aspectos, y esto incluye el nivel final del resultado (más allá del aspecto técnino) y la satisfacción general del espectador. Aunque es probable que esta última más que B, sea bah.

En el año 2019 una pandemia ha convertido a la gran mayoría de la población en vampiros. Esto le ha hecho una faena tremenda a Ferrán Adrià y demás seguidores de la cocina moderna, puesto que ahora todo el mundo se alimenta de lo mismo y de una cosa: sangre humana. Como es un bien escaso, los pocos no infectados que quedan son "cultivados" -como las baterías de "Matrix"- por grandes corporaciones como la Bromley Marks. Dirigida por Charles Bromley (Sam Neill), a la vez que suministra alimento a la población, se dedica a buscar un sustituto sintético, investigación dirigida por el hematólogo Edward (Ethan Hawke). La larga ristra de fracasos que ha sido su labor puede cambiar cuando descubre a Audrey (Claudia Karvan), una humana rebelde, y a Elvis (Willem Dafoe) un vampiro que misteriosamente se ha curado de manera accidental.

El mayor atractivo de "Daybreakers" es sin duda su exposición de una sociedad futurista dominada por vampiros y en la que la humanidad no es más que ganado. Pero como muchas veces sucede en el cine, todo esto se aprovecha poco y mal. Más allá de poner el trasfondo para el argumento (esencialmente, decir quiénes son los malos) poco aporta a la historia. Además, no hay una exposición clara al espectador que le explique con qué baraja se juega en la película. Así que cuando a mitad de cinta los vampiros empiezan a explotar vaya usted a saber por qué, dan ganas de romperla.

A pesar de todo, si uno entra a la sala sin demasiadas exigencias y es capaz de pasar por alto los defectillos del guión, que apelotona personajes, hechos y trasfondos de manera caótica, se puede disfrutar de la película. Los hermanos Spierig, que dirigen y escriben, tienen alguna que otra ocurrencia que le saca brillo al bastante poco original discurrir de la película, como una primera persecución en la que los típicos agujeros de bala en el coche del protagonista adquieren nueva relevancia al permitir que pase la luz del sol.

Las rutinarias interpretaciones del reparto cumplen con lo que se les exige, aunque Dafoe está particularmente desaprovechado. Su personaje, con un poco más de mimo del guión podría haber animado bastante la película.

En fin, serie B de segunda, aunque apta para consumo rápido. Eso sí, vista la aficción de los Spierig por arrojar vísceras a la cámara, muy recomendada para "interioristas".
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