Ficha

País

USA

Año

2007

Título original

Disturbia

Duración

104min

Dirección

D.J. Caruso

Guión

Christopher B. Landon, Carl Ellsworth

Reparto

Shia LaBeouf, David Morse, Sarah Roemer, Carrie-Anne Moss, Aaron Yoo

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Crítica de Disturbia
Autor: bronte
Fecha: 05/07/2007.
Póster Disturbia

Disturbia

Digerido por bronte

Este es sin duda el año de Shia LaBeouf. Lo cual tiene mérito con ese nombre. Le hemos visto en "Transformers", le hemos visto en "Memorias de Queens", le escucharemos en "Surf's up", le veremos en "Indiana Jones 4" y ahora toca verlo en "Disturbia". Un buen ejemplo para vislumbrar lo económico y comercial de esta cosa del cine. Cada año asistimos al nacimiento de una nueva estrella y entonces toca tenerla hasta en la sopa. No obstante, sólo hay dos clases de actores que merezcan llamarse tal: los buenos y los icónicos. Shia LaBeouf, por el momento, no corresponde a ninguna de las dos categorías. Veremos cuanto tiempo se mantiene en el "candelabro".

Por su parte, "Disturbia" es otro gran ejemplo de la situación actual de la inmensa mayoría de las películas producidas en Hollywood. Como su público potencial es mayoritariamente adolescente, no han tenido reparo alguno en coger "La venta indiscreta" y hacer la versión de "Los Hollister" (sin el talento de Los Hollister). Como la mayor parte de su público potencial es adolescente y ni ha visto "La ventana indiscreta" ni posiblemente tengan ningún interés en verla, pues no han tenido con qué comparar siendo la acogida espectacular y afirmando la mayoría de los espectadores que la han visto que es una maravillosa película de suspense, intriga y terror. Bueno, como yo no soy una adolescente y sí que he visto "La ventana indiscreta" entenderán que no pueda compartir esa opinión.

"Disturbia", dirigida por D.J. Caruso, cuyas únicas dos películas que esta humilde servidora ha visto (de hecho, sus dos únicas películas) "Apostando al límite" y "Vidas ajenas", son bastante malas, mantiene el nivel de la carrera de su director. La película empieza con la dramática muerte de la padre de Shia, que ahí se quedan los espectadores pegados a la silla con el drama que tiene eso encima, y a partir de entonces la película empieza a ser un sinapismo. Adaptándose a los tiempos de manera genial (!) el James Steward lisiado, pasa a ser un adolescente bajo arresto domiciliario, con una pulsera de esas con gps al tobillo. El chico vive en un típico suburb norteamericano, así que como enfrente no puede tener un edificio de pisos para cotillear, le sitúan en una casa que es como el palacio de Versalles, teniendo su habitación en concreto, ventanas a los ocho puntos cardinales, si los hubiera. Como todo el mundo adelanta, el niño, para no aburrise, tira de prismáticos.

Lo malo que es que hasta la hora y diez bien larguita, la película no tiene nada que contar y se demora con pachorra exasperante desarrollando el flirteo entre Shia y su vecina, la que en la película se baña en la piscina ciento ocho veces mientras la cámara se recrea en como tira de la parte inferior del bikini para que no se le meta por la regañeta, también conocida como raja del culo (perdonen la crudeza de la expresión). Y también dedica sus buenos minutos en fomentar el "odio al chino", gracias al personaje interpretado por Aaron Yoo, que con ese nombre, seguro que es coreano, o vaya usted a saber, y que sustituye a Thelma Ritter, en un personaje repelente que inmediatamente retrotrae a Hiroshima y Nagasaki (metafóricamente). Sarah Roemer es la encargada de reemplazar a Grace Kelly y ¡ja! y no digo más. Aparte de que la chica responde más o menos al "recortable" contemporáneo, tampoco se la puede culpar enteramente teniendo en cuenta lo lamentable del guión. En estas películas los diálogos suelen ser de compromiso, y no hay ningún intento artístico ni estético. La cumbre de su texto quizá esté en "asesinatos terribles blablabla.. Tengo hambre, ¿pedimos una pizza?"

La última media hora por supuesto es de gran pirotecnia. Que si el malo coge al chico, que si no lo coge, que si viene la policía, que si no viene, que cadáveres por aquí, cadáveres por allá, que ahora tiene un rehén, que si ahora coge en berbiquí, todo muy oscuro, con tormenta incluida, fanfarrias violentas y mucho meneo de cámara. Y sinceramente, ahí está lo único bueno de la película, porque talento lo que se dice talento, tampoco es que haya, pero hay oficio, y el oficio es una virtud. Desde luego es una película vetada para todos aquellos que hayan visto "La ventana indiscreta" porque les parecerá una tomadura de pelo, una infantilización y una rebaja de la inteligencia de la trama bastante molesta. Pero para aquellos que vayan al cine por primera vez en su vida, puede valer. Completan el guión Carrie Ann Moss (Trinity) y David Morse, que da unos bandazos espectaculares con su carrera .

Recomendada para gente que convierte el balcón en una galería.
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