Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Eragon

Duración

104min

Dirección

Stefen Fangmeier

Guión

Peter Buchman, Lawrence Konner

Reparto

Edward Speleers, Jeremy Irons, Sienna Guillory, Robert Carlyle

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Crítica de Eragon
Autor: sensillo
Fecha: 15/12/2006.
Póster Eragon

Eragon

Digerido por sensillo

Se estrena “Eragon” y con ella se estrenan Stefen Fangmeier como director y Edward Speleers de protagonista. Basada en la novela del también primerizo Christopher Paolini, escrita a la tierna edad de 15 años. Y para encontrar algo nuevo en la película sí, lo han adivinado, es menester que para el espectador sea también su primera experiencia con el mundo del cine.

Nueva incursión cinematográfica en el género de la espada y brujería, que no podrá evitar ser comparada con la trilogía de Peter Jackson. Mas,a decir verdad, “Eragon” evoca más bien páginas sacadas de alguna serie sobreexplotada de la Timun Mas. Algo en plan “Figurantes de la DragonLance”. Quienes han leído del libro de Paolini han salido por lo general decepcionados.

Enésima revisión de la eterna lucha entre el bien y el mal, en la que se ha tirado la casa por la ventana con los efectos especiales mientras parece haberse escatimado el dinero y él interés incluso con las propinas del mozo del botijo. En un tímido intento de darle credibilidad al invento, han colocado en el reparto a Jeremy Irons y a John Malkovich, como si a estas alturas ambos señores fueran capaces de engañarnos. Por cierto que Jeremy Irons parece haberse abonado a estas películas de dado de veinte caras.

El escenario es de lo más clásico. Un mundo de fantasía, antaño feliz y próspero, ha caído ahora bajo el yugo de un terrible tirano, que no es otro sino John Malkovich. Sin embargo, cuentan las leyendas que algún día volverá a surcar el cielo un jinete de dragones que le dé “pal pelo” a esta mala persona y peor gestor, pues por mas que exprime a impuestos a su pueblo, vive en una fortaleza bastante inmunda. Cuando el destino del reino recae sobre los jóvenes hombros de un honrado granjero, John Malkovich le ordena a su lugarteniente, un poderoso hechicero, que dé muerte al buen zagal, y éste delega el trabajo en un grupo de voluntariosos y ruidosos becarios que de cuando en vez aparecen en pantalla para ser vapuleados, sajados o sofritos.

Y la película transcurre así con mucho caminar sobre postales de la naturaleza, mientras los protagonistas escapan de un cliché en otro, mientras que el espacio y el tiempo se curvan y deforman para dar acomodo a los lugares comunes que pueblan la cinta.

Los personajes son totalmente planos, lo cual no tendría que ser necesariamente un defecto dentro de éste género. Lo malo es que pese a su sencillez, ni siquiera quedan definidos con vigor, y en conjunto la película carece principalmente de alma. Cuando termina la película, la sensación que le queda a uno en el cuerpo es la misma que queda cuando el amigo pelmazo te cuenta con poca gracia ese libro que tanto le ha gustado.

Quizás un presupuesto más modesto le hubiera dado a “Eragon” cierto encanto inocente que la hiciera aceptable para una tarde aburrida de domingo. O quizás es que deberían haber hecho las cosas mucho mejor.

Recomendada para el bárbaro, el arquero, la acróbata, el mago y el caballero. Puntuacion