Ficha

País

USA, Australia

Año

2007

Título original

The brave one

Duración

119min

Dirección

Neil Jordan

Guión

Roderick Taylor, Bruce A. Taylor

Reparto

Jodie Foster, Terrence Howar, Mary Steenburguen, Nicky Katt, Naveen Andrews

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Crítica de La extraña que hay en ti
Autor: bronte
Fecha: 20/09/2007.
Póster La extraña que hay en ti

La extraña que hay en ti

Digerido por bronte

Ya hace quince años que Neil Jordan nos asombró a todos con una película en la que una tía bastante fea y con una pinta de tío escandalosa, dejaba con la boca abierta a la audiencia cuando al final de la película se descubría que sí, que era un tío de verdad, con sus atributos bien puestos, como todo el mundo no dormido había pensado en algún momento u otro. Dudo que mucha gente recuerde mucho más de aquel memorable filme. De hecho, creo que es posible que más gente recuerde la parodia que hizo ZAZ de aquel momento con Anna Nicole Smith como inefable travesti. Desde entonces Neil Jordan ha estado torturándonos con películas de similar calibre entre las que puede que brille sin parangón "Dentro de mis sueños", que era básicamente, sin rodeos, muy mala.

Así que antes de entrar en problemas de "gender", y moral, y ética social y todas estas cosas que se le suponen a este filme, permítanme que diga antes que nada que es bastante pesadito. El intento desesperado por convertir en una "película adulta" a una "película de venganza" de toda la vida, hace que el ritmo se ralentice hasta extremos inauditos y que se incurra en todos los tópicos y clichés del cine para "mayores". Una muy blanca presentadora de la radio neoyorquina que se dedica a contar historias de la ciudad (interpretada por Jodie Foster), enamorada de un muy indio de la  India (Naveen Andrews), se encuentra de frente con la violencia cuando un grupo de hispanos (?), les pegan una paliza de campeonato, en la que lamentablemente el amante resulta muerto. La chica casi también la espicha, pero vive, y vive para... ¡la venganza! Esto es así en realidad. El personaje sobrevive para ir vengándose por ahí y pegando tiros, pero en las manos de Neil Jordan la cosa se convierte más bien (supuestamente) en una reflexión sobre el miedo, la superación, el equilibrio , la prevención, la justicia, y qué otras palabrotas grandilocuentes sé yo.

Para decir lo que se dice en esta película más hubiera valido resucitar los clásicos de Charles Bronson que son ciertamente más entretenidos y honestos.
Estamos entonces en que la buena mujer decide cargarse a los malos, pero nada premeditado, que eso sería muy "trash". Es más una cosa que en un momento dado le nace de adentro como proceso integrador del dolor de su corazón y tal. Como al invento hay que darle una estructura dramática, porque si no es posible que el público americano quiera recuperar el dinero de su entrada, se introduce por ahí la figura de un policía, que no sólo es el encargado de atrapar a este justiciero urbano, sino que además, no me pregunten cómo, de pronto se hace superamigo de Jodie Foster. Y a mí no me parece mal tal requiebro, pero lo veo desacertado con el tono de seriedad trascendental que tiene la película. Si realmente se quiere hacer una película sobre "la justicia por la propia mano", resulta tan cutre que de manera inverosimil y totalmente forzada perseguidor y perseguido se hagan íntimos... Se podría hablar del hecho de que sea una mujer la que toma el papel de vigilante de las calles, esa figura anónima que llega allí a donde la justicia no llega (idea que queda bien explicitada) y seguramente todos los seguidores de la teoría queer encontrarían muy importante este punto de transexualidad. A mí me preocupa bastante más que se valide que alguien vaya por ahí ajusticiando por su cuenta por mucha razón que tenga, y me preocupa mucho más que se intente dar gato por liebre al público que está tan tranquilo en su butaca sin hacer daño a nadie.

Para decir lo que se dice en esta película más hubiera valido resucitar los clásicos de Charles Bronson que son ciertamente más entretenidos y honestos.  Por poner un ejemplo, el presentar al novio como indio, para paliar una posible lectura racista de la película es algo correoso y sin lugar a dudas turbio. Jodie Foster pone su cara de siempre y Terrence Howard se va haciendo su lugar en el mundillo a fuerza de tesón y buenos resultados. El título en español, tremendo.

Recomendada para gente que no quiere admitir que disfruta con el cine testosterónico.
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